Keir Starmer intensifica críticas a Nigel Farage y Reform UK, comparando sus propuestas económicas con el fallido plan de Liz Truss, ante auge en encuestas
El Primer Ministro británico, Keir Starmer, ha lanzado un duro ataque contra Nigel Farage, líder de Reform UK, el 29 de mayo de 2025, calificando sus propuestas económicas como una repetición del desastroso «mini-presupuesto» de Liz Truss. Esta ofensiva se produce en un contexto de creciente popularidad de Reform UK en las encuestas y un cambio en la estrategia laborista.
La política británica ha sido testigo este jueves de una escalada en la retórica entre el Primer Ministro Keir Starmer y el líder de Reform UK, Nigel Farage. En un discurso pronunciado en una fábrica de vidrio en el noroeste de Inglaterra, Starmer no solo reconoció el creciente peso de Farage en el panorama político, sino que arremetió con dureza contra sus planes económicos, comparándolos directamente con el caótico y breve mandato de Liz Truss.
Este movimiento de Starmer supone un giro táctico significativo. Tradicionalmente, el Partido Laborista había optado por minimizar la atención hacia Farage y su formación. Sin embargo, el actual Primer Ministro sugirió que, ante el «tambaleo» del Partido Conservador, los electores podrían encontrarse en la próxima elección nacional (prevista para 2029) ante una disyuntiva entre el Laborismo y Reform UK.
La comparación con «Liz Truss 2.0»
El núcleo del ataque de Starmer se centró en la viabilidad y las consecuencias de las propuestas económicas de Reform UK. «Es Liz Truss otra vez», sentenció Starmer, evocando el «mini-presupuesto» de septiembre de 2022 que, con sus masivos recortes de impuestos no financiados, provocó una crisis en los mercados financieros, un aumento de los costes de endeudamiento y la dimisión de Truss tras solo seis semanas en el cargo.
Starmer advirtió que los planes de Farage representan «la misma apuesta en el mismo casino», y acusó al líder de Reform UK de utilizar «las finanzas de sus familias, sus hipotecas, las facturas, como ficha de juego en su loco experimento». Se refirió específicamente a propuestas que implicarían un gasto de «decenas de miles de millones de libras, de forma no financiada».
Las propuestas de Reform UK y su coste
Las críticas de Starmer se producen después de que Nigel Farage y Reform UK hayan desgranado una serie de políticas con un marcado acento populista y un coste fiscal considerable. Esta semana, Farage anunció medidas como recortes del impuesto sobre la renta para millones de personas y la restauración íntegra de un pago de invierno para ayudar a los jubilados con los gastos de calefacción, una ayuda que el gobierno de Starmer había recortado.
Una de las propuestas estrella de Reform UK es elevar el umbral personal libre de impuestos a 20,000 libras anuales. Según estimaciones del prestigioso Institute for Fiscal Studies (IFS), esta medida por sí sola podría costar a las arcas públicas entre 50,000 y 80,000 millones de libras al año. Para financiar estas y otras promesas, Reform UK ha planteado la eliminación de los compromisos de cero emisiones netas (Net Zero) del Reino Unido, argumentando que esto generaría ahorros significativos, y la aplicación de recortes drásticos en el gasto público, incluyendo la reducción del número de funcionarios y la abolición de organismos públicos. Sin embargo, economistas y analistas han expresado escepticismo sobre la viabilidad de estas fuentes de financiación y han criticado la ausencia de un marco fiscal detallado y una revisión independiente por parte de la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR).
El ascenso de Reform UK y el desgaste laborista
El cambio de estrategia de Starmer responde al notable ascenso de Reform UK. Aunque el partido solo obtuvo un 14% de los votos en las elecciones nacionales de 2024 y cuenta con apenas cinco escaños en la Cámara de los Comunes , ha experimentado un fuerte repunte en las encuestas de opinión, llegando incluso a superar al Partido Conservador en algunos sondeos y situándose en primer lugar con un 29% en una encuesta reciente de YouGov. Además, Reform UK cosechó importantes avances en las elecciones locales de mayo de 2025, ganando varias alcaldías y el control de diez ayuntamientos.
Paralelamente, la popularidad de Keir Starmer ha disminuido. Su gobierno ha tenido dificultades para reactivar una economía británica estancada y ha implementado medidas como subidas de impuestos a los empleadores y recortes en algunas prestaciones sociales, lo que ha erosionado parte de su apoyo. El índice de favorabilidad neto de Starmer se sitúa en -46, su peor registro histórico según YouGov. En contraste, Nigel Farage ha visto mejorar su favorabilidad neta a -27. No obstante, en una confrontación directa sobre quién sería el mejor Primer Ministro, Starmer aún mantiene una ventaja sobre Farage (44% frente a 29%).
«No necesito lecciones de Nigel Farage sobre los temas que más importan a la gente trabajadora de este país.» – Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido.
La batalla por la “clase trabajadora» y las reacciones
Reform UK está centrando su estrategia en atraer a votantes de clase trabajadora que tradicionalmente apoyaban al Laborismo. Farage a menudo contrasta su imagen de «hombre del pueblo, amante de la cerveza» con la de un Starmer percibido como más «rígido y leguleyo». Starmer respondió directamente a esto en su discurso, reivindicando sus orígenes obreros: «Sé lo que significa trabajar 10 horas al día en una fábrica cinco días a la semana… porque eso es lo que hizo mi padre cada día laborable de su vida».
Las reacciones al discurso de Starmer no se hicieron esperar. Nigel Farage, que se encontraba en una conferencia sobre criptomonedas en Las Vegas, acusó a Starmer en la red social X de «recurrir a trucos sucios». El presidente de Reform UK, Zia Yusuf, afirmó que el discurso demostraba el «pánico» de Starmer ante el avance de su partido en las encuestas. Por su parte, la presidenta del Partido Laborista, Ellie Reeves, contraatacó describiendo a Farage como un «corredor de bolsa educado en escuelas privadas y político de carrera» movido únicamente por su ambición personal.
Este enfrentamiento directo entre Starmer y Farage evidencia una reconfiguración del tablero político británico. El reconocimiento implícito por parte del Primer Ministro de Reform UK como un rival principal, y no solo como una molestia para los Conservadores, podría ser un indicativo de futuras batallas electorales donde la economía, la credibilidad fiscal y la conexión con el electorado descontento serán claves.


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