miércoles, diciembre 31, 2025

Tren a Machu Picchu vuelve a operar tras accidente fatal en Perú

El tren a Machu Picchu reanudó operaciones tras un choque frontal que dejó un muerto y 40 heridos, evacuando a miles de turistas varados.

Tren a Machu Picchu. Para miles de viajeros de todo el mundo, estas cuatro palabras representan el último tramo hacia uno de los destinos más icónicos del planeta. Sin embargo, esta semana también se convirtieron en sinónimo de tensión, incertidumbre y tragedia, luego de que un choque frontal entre dos trenes en la ruta hacia la ciudadela inca dejara una persona muerta y al menos 40 heridos.

El accidente obligó a suspender de inmediato el servicio ferroviario, dejando varados a miles de turistas en Aguas Calientes, el poblado que sirve como antesala a Machu Picchu. Durante horas, mochilas, cámaras y boletos quedaron en pausa mientras las autoridades evaluaban la magnitud del siniestro y la seguridad de la vía.

Un golpe directo al corazón del turismo peruano

Machu Picchu no es solo un sitio arqueológico: es el motor turístico más importante de Perú, con un promedio de 4 mil 500 visitantes diarios. El tren a Machu Picchu es prácticamente la única vía de acceso para la mayoría de los viajeros, por lo que cualquier interrupción tiene un impacto inmediato en la economía local y en la experiencia de los visitantes.

El choque ocurrió en el tramo que conecta Ollantaytambo con Aguas Calientes, una ruta operada principalmente por trenes turísticos. Tras el accidente, la prioridad fue atender a los heridos y asegurar la zona, mientras la fiscalía iniciaba las investigaciones correspondientes.

Turistas varados y una evacuación contrarreloj

Durante la suspensión del servicio, alrededor de 2 mil turistas quedaron atrapados en Aguas Calientes, muchos de ellos sin información clara sobre cuándo podrían regresar. Entre ellos había 700 peruanos y mil 300 extranjeros, provenientes de distintas partes del mundo, que habían planeado su visita con meses de anticipación.

La incertidumbre creció conforme avanzaban las horas. Hoteles saturados, cambios de vuelos y ansiedad colectiva marcaron la noche posterior al accidente. Para muchos, el sueño de conocer Machu Picchu parecía desmoronarse.

El tren a Machu Picchu vuelve a rodar

En la mitad de la jornada del miércoles llegó finalmente la noticia esperada: el tren a Machu Picchu reanudaba operaciones. La decisión se tomó después de que la fiscalía autorizó la remoción de las locomotoras y vagones que obstruían la vía férrea, permitiendo restablecer la conexión entre Ollantaytambo y la ciudadela inca.

La empresa Perú Rail confirmó que los primeros servicios operarían con retrasos aproximados de una hora, debido a las maniobras de evacuación y reorganización logística, pero aseguró que la frecuencia se normalizaría a lo largo del día.

Los primeros trenes se destinaron principalmente a evacuar a los turistas varados, en un operativo coordinado para evitar mayores afectaciones y garantizar la seguridad de los pasajeros.

Seguridad bajo la lupa

El accidente reabrió el debate sobre la seguridad ferroviaria en rutas turísticas de alta demanda. Aunque las autoridades aún investigan las causas exactas del choque, el suceso dejó claro que incluso los trayectos considerados seguros no están exentos de riesgos.

Para Perú, cuya imagen internacional está profundamente ligada a Machu Picchu, el restablecimiento del tren a Machu Picchu no solo es una cuestión logística, sino también de confianza. Cada vagón que vuelve a circular carga con la responsabilidad de demostrar que el destino sigue siendo seguro para millones de visitantes.

Un símbolo que no puede detenerse

A pesar de la tragedia, la rápida reanudación del servicio refleja la importancia estratégica del tren a Machu Picchu para el país. No se trata únicamente de mover turistas, sino de sostener comunidades enteras que dependen del flujo constante de visitantes: guías, comerciantes, hoteleros y transportistas.

El desafío ahora es doble: esclarecer lo ocurrido y reforzar los protocolos para evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse. Mientras tanto, los trenes vuelven a avanzar entre montañas, recordando que Machu Picchu sigue ahí, imponente y silencioso, esperando a quienes logran llegar hasta él.

El tren a Machu Picchu, más que un medio de transporte, es un símbolo del turismo peruano. Hoy vuelve a operar, pero lo hace con una lección amarga que el país no puede permitirse olvidar.

Unidad de Investigación
Unidad de Investigación
Equipo de periodismo de profundidad dedicado a la cobertura de seguridad, justicia y derechos humanos. Comprometidos con la verificación de datos y la exposición de hechos de alto impacto social
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