Estambul volvió a ser el escenario de una negociación llena de dolor y sin paz. Tres años después del inicio de la invasión rusa a Ucrania, las delegaciones de ambos países se encontraron una vez más. Esta vez no para hablar de tregua, sino para coordinar lo inevitable: el regreso de los muertos.
En una sala adornada con historia otomana, el palacio de Çırağan fue testigo de un acuerdo frío pero necesario: 6 mil cadáveres de soldados serán devueltos a sus respectivos países, junto con la liberación de prisioneros heridos o menores de 25 años. El simbolismo es crudo. Mientras la guerra sigue devorando el futuro, las familias buscan cerrar el pasado.
Una reunión sin esperanza de paz inmediata
El ministro ucraniano de Defensa, Rustem Umerov, fue claro: no hubo avances en una tregua. Aunque Moscú propuso un cese parcial de hostilidades por dos o tres días, Kiev lo considera insuficiente y exige un alto el fuego total.
«La parte rusa continúa rechazando la propuesta de alto al fuego incondicional«, dijo el negociador Serguii Kislitsia. El conflicto, lejos de disminuir, se ha intensificado en las últimas semanas, con ataques ucranianos llegando incluso hasta Siberia.
Niños deportados y un diálogo en pausa
Uno de los puntos más sensibles fue la lista de 339 niños ucranianos que Kiev acusa de haber sido deportados por Rusia. Moscú respondió que no ha “robado” a nadie y que todos los menores fueron evacuados por seguridad. Aun así, prometió revisar cada caso.
Esta tensión se suma a los múltiples desacuerdos que han impedido que Volodímir Zelensky y Vladimir Putin se reúnan cara a cara. Turquía, a través del presidente Recep Tayyip Erdogan, propuso una cumbre trilateral con Estados Unidos, pero las posibilidades siguen siendo remotas.
Erdogan y Trump: actores secundarios con peso
Mientras Erdogan juega a ser el mediador, Donald Trump fue agradecido por su «determinación para conseguir la paz». Aunque fuera del poder, su sombra aún pesa en la política exterior estadounidense y podría tener un papel en el futuro del conflicto, especialmente si vuelve a la Casa Blanca.
Las condiciones imposibles
El Kremlin insiste en condiciones que Kiev considera inaceptables: la no adhesión de Ucrania a la OTAN y la cesión de cinco regiones actualmente en disputa. Para Zelensky, ceder territorios equivaldría a validar la invasión rusa.
El Instituto para el Estudio de la Guerra, con sede en Washington, advirtió recientemente que Moscú quiere prolongar la guerra para ganar terreno militar antes de negociar seriamente.
Entre muertos, promesas rotas y esperanzas difusas
El intercambio de cadáveres simboliza lo poco que queda por negociar en una guerra atascada. No hay paz, no hay tregua, solo el intento de ponerle nombre y rostro a los desaparecidos. Mientras los líderes se mantienen inflexibles, las víctimas siguen acumulándose, una por una.


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