Más de 1.400 católicos LGBT+ y sus familiares se congregaron este fin de semana en Roma para una peregrinación única, organizada por la asociación italiana La Tenda di Gionata. Por primera vez en la historia del Año Santo, se reconoce oficialmente la participación de personas LGBT+ en el calendario jubilar, un gesto que marca un camino hacia la inclusión y la diversidad dentro de la Iglesia Católica.
La Vía Francígena como camino de fe y visibilidad
Entre los participantes, Yveline Behets, mujer transgénero de 68 años, recorrió 130 km a pie junto a un grupo de peregrinos LGBT+ a lo largo de la histórica Vía Francígena, que conecta Inglaterra con la Plaza de San Pedro. Su experiencia refleja la importancia de la pluralidad y el reconocimiento dentro de la Iglesia, a pesar de los desafíos culturales y relacionales que todavía existen.
Rituales y emociones en Roma
El sábado por la tarde, los peregrinos atravesaron la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, mientras cientos asistieron a una misa presidida por el vicepresidente de la Conferencia Episcopal Italiana en la iglesia del Gesù. La vigilia de oración del viernes estuvo marcada por testimonios personales que reflejan la búsqueda de aceptación y reconocimiento.
Señales de inclusión y desafíos pendientes
Hugo, franco-quebequés, expresó que esta peregrinación es una señal importante de inclusión, aunque recordó que la Iglesia sigue considerando ciertos actos homosexuales como «intrínsecamente desordenados». El camino hacia una plena aceptación doctrinal es largo, y las parejas LGBT+ todavía enfrentan restricciones en el acceso a los sacramentos.
El legado del papa Francisco y la mirada al futuro
Desde 2013, el papa Francisco promovió gestos de apertura hacia la comunidad LGBT+, incluso al autorizar bendiciones a parejas del mismo sexo en 2023, lo que provocó debates en sectores conservadores. Los peregrinos esperan que su sucesor continúe construyendo puentes hacia una Iglesia más acogedora y diversa, sin cambiar la esencia del dogma pero promoviendo la inclusión de todos los fieles.
Voces que inspiran el cambio
Beatrice Sarti, madre de un hijo gay, resaltó la necesidad de que la Iglesia recupere a quienes se sienten excluidos. «Nuestros hijos dejaron de ir a misa porque se les hizo sentir equivocados. Eso debe cambiar», dijo, enfatizando la importancia de eventos como esta peregrinación para restaurar la fe y la inclusión.


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