Era el Día Internacional de la Mujer Indígena cuando la presidenta Claudia Sheinbaum anunció un hecho sin precedentes: la Cartilla de Derechos de las Mujeres fue traducida a 35 lenguas originarias. La medida busca que ninguna niña, adolescente o mujer indígena se quede sin acceso a la información que garantiza sus derechos.
Con la bandera nacional izada en honor a las mujeres indígenas, Sheinbaum subrayó la importancia de avanzar en igualdad.
“Tenemos que seguir avanzando en hacer valer los derechos. Estamos en ello”, afirmó.
Acceso real a los derechos en la diversidad cultural
Las funcionarias de la Secretaría de las Mujeres destacaron que conocer los derechos empodera a las nuevas generaciones.
“Las niñas indígenas crecerán con la certeza de que pueden ser lo que deseen”, señaló Citlalli Hernández Mora.
La cartilla será distribuida en 6,700 escuelas, con apoyo de 17,000 docentes y beneficiará a casi 400,000 estudiantes. Además de versiones impresas, ya existen materiales audiovisuales en 27 lenguas y se avanza en 27 traducciones adicionales en 18 estados.
Educación bilingüe e inclusión
María de los Ángeles Gordillo, directora de Educación Indígena de la SEP, informó que la cartilla se suma al trabajo en aulas interculturales y bilingües, fortaleciendo no solo los derechos femeninos, sino también los lingüísticos.
Yessica Roque Roque, del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas, recalcó que la traducción es una herramienta de justicia cultural:
“Defiende tanto los derechos de las mujeres como los de las lenguas originarias”.
Reconocimiento y visibilidad
El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) celebró la iniciativa. Su presidenta, Claudia Olivia Morales Reza, señaló que la cartilla es un paso para reivindicar y visibilizar a las comunidades indígenas.
Traductoras como Ana Elvia Paulino (mazahua) y Anahí Bautista (teenek) remarcaron la urgencia de este trabajo:
“Hoy nuestras hijas y nietas podrán aspirar a lo que ellas quieran ser, con la certeza de que la ley las respalda”.
Un futuro de igualdad y justicia
La traducción de la cartilla no es solo un gesto simbólico: representa un cambio estructural en el acceso a derechos y justicia en comunidades históricamente marginadas.
El reto ahora será garantizar que su distribución y aplicación lleguen a cada rincón del país, reforzando la igualdad sustantiva en México y asegurando que ninguna mujer quede atrás.


TE PODRÍA INTERESAR