En un mundo donde los ejecutivos de grandes empresas acumulan fortunas inimaginables, el papa León XIV decidió romper el silencio. En su primera entrevista con los medios desde su elección, publicada por Crux, cuestionó los paquetes salariales desproporcionados que benefician a CEOs mientras millones de empleados luchan por un salario digno.
El Santo Padre, nacido en Chicago y naturalizado peruano, se refirió directamente al reciente plan de compensación de Tesla, que asciende a 1 billón de dólares para Elon Musk, señalando que estas diferencias reflejan un problema ético y social profundo.
“Si eso es lo único que sigue teniendo valor, entonces estamos en un gran problema”, afirmó León XIV.
Desigualdad laboral: un reto global
El pontífice señaló que hace seis décadas, los ejecutivos ganaban entre cuatro y seis veces más que sus trabajadores, mientras que hoy las diferencias alcanzan 600 veces más. Este fenómeno no solo genera inequidad, sino que, según León XIV, afecta la cohesión social y la justicia económica.
“Los CEOs deben reflexionar sobre el impacto de sus decisiones en la sociedad y no medir solo el éxito por acumulación de riqueza”, agregó.
Con estas palabras, el Papa pone en primer plano la ética empresarial y la responsabilidad social corporativa.
Liderazgo global y diplomacia internacional
Además de criticar la desigualdad salarial, León XIV se refirió a la Organización de Naciones Unidas (ONU) y su papel en la diplomacia mundial. Según el Papa, la ONU ha perdido capacidad de reunir a líderes globales para abordar problemas multilaterales, un vacío que requiere un compromiso renovado y ético de los líderes del mundo.
El pontífice admitió que, al asumir su cargo, se sintió más preparado para guiar espiritualmente a los 1,400 millones de católicos, que para desempeñar un rol diplomático. Sin embargo, con determinación, asegura que está aprendiendo rápidamente y enfrentando los desafíos de liderazgo global con responsabilidad.
Ética, justicia y valores universales
La crítica de León XIV no se limita a los salarios ejecutivos. También cuestiona un sistema donde el dinero y la fama parecen tener más valor que la justicia y la equidad. Su mensaje apunta a la necesidad de replantear prioridades y fomentar una cultura empresarial que respete la dignidad de todos los trabajadores.
El Papa llama a líderes, empresas y ciudadanos a reflexionar sobre cómo las decisiones económicas impactan la justicia social y la cohesión de las comunidades, recordando que la verdadera riqueza reside en el bienestar colectivo, no solo en cifras millonarias.


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