La líder opositora venezolana, María Corina Machado, ha declarado el inicio de un «round ganador» y ha llamado a sus seguidores a prepararse para «nuevas acciones», marcando un giro en la estrategia para «desalojar» a Nicolás Maduro del poder tras su cuestionada investidura.
Venezuela ha entrado en una nueva y tensa fase de su prolongada crisis política. Tras la investidura de Nicolás Maduro para un tercer mandato presidencial, la líder de la oposición, María Corina Machado, ha lanzado un desafiante llamado a la acción, señalando un cambio de estrategia que abandona la espera diplomática para pasar a una fase de confrontación y movilización interna.
El Llamado a la Acción: «Fuertes, Listos, Física y Mentalmente»
En un discurso de alto impacto, Machado proclamó el inicio de lo que denominó el «round ganador» y pidió a los venezolanos estar «fuertes, listos, físicamente y mentalmente» para las «nuevas acciones» que se avecinan. El objetivo, según sus palabras, es claro: «derrotar y desalojar de Miraflores» a Nicolás Maduro.
Este lenguaje marca un punto de inflexión. Después de meses centrados en la denuncia del fraude electoral y en la búsqueda de reconocimiento internacional para el candidato unitario, Edmundo González, el foco se traslada ahora a la presión interna y la organización ciudadana como principal herramienta de lucha.
El Fracaso de la Vía Electoral y la Represión Posterior
El giro estratégico de la oposición no surge en el vacío. Se fundamenta en la convicción de que la vía electoral fue clausurada por el régimen. La oposición sostiene, con el respaldo de actas y la validación de observadores como la Fundación Carter, que Edmundo González ganó las elecciones del 28 de julio con una abrumadora mayoría del 67% de los votos.
La respuesta del gobierno de Maduro no fue el reconocimiento, sino una «represión brutal», según la ha calificado Human Rights Watch. Las protestas poselectorales fueron sofocadas con violencia, resultando en asesinatos, desapariciones forzadas y miles de detenciones arbitrarias, hechos condenados por organismos internacionales como la CIDH y la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. Este contexto de represión y cierre de los canales democráticos es lo que empuja a la oposición a buscar nuevas formas de presión.
«Hacerle Entender a Maduro que el Costo de Quedarse Aumentará»
La nueva estrategia opositora parece ser una forma de guerra política asimétrica. Al carecer de poder armado o institucional, su principal arma es la movilización ciudadana sostenida. En una entrevista, Machado detalló el pensamiento detrás de su llamado: ejercer presión sobre los pilares que sostienen a Maduro, particularmente el estamento militar, para «hacerle entender a Maduro que el costo de quedarse a la fuerza va a crecer cada día más».
«Hay que hacerle entender a Maduro que el costo de quedarse a la fuerza va a crecer cada día más que aquellos que cometen crímenes contra los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad van a ser juzgados por la justicia.» — María Corina Machado.
El objetivo no es una confrontación directa, sino una estrategia de desgaste psicológico y político. Se busca crear una crisis de cálculo dentro de las fuerzas de seguridad, llevando a sus miembros a cuestionar si el costo personal de seguir defendiendo al régimen supera los beneficios. Es una apuesta a largo plazo que busca fracturar el poder desde adentro, haciendo insostenible para el propio chavismo el mantenimiento del status quo por la fuerza. El llamado a estar «físicamente y mentalmente» preparados es un reconocimiento implícito de que este camino implicará enormes riesgos para quienes decidan seguirlo.


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