Italia y Grecia alertan a la OTAN: Rusia y la migración desde Libia representan una doble amenaza para Europa.
Italia y Grecia han lanzado una seria advertencia a sus socios de la UE y la OTAN sobre una doble amenaza de seguridad que emana de Libia: un drástico aumento de los flujos migratorios y la cada vez más profunda influencia militar de Rusia en la inestable nación norteafricana.
Mientras Europa mira al este, el flanco sur arde
Mientras la atención de Europa sigue centrada en el frente oriental de Ucrania, una nueva y compleja amenaza se está gestando en su flanco sur. Italia y Grecia, los países en primera línea del Mediterráneo, están sonando la alarma sobre la situación en Libia, un estado fallido que se ha convertido en un caldo de cultivo para dos de las mayores preocupaciones de seguridad del continente: la migración descontrolada y la expansión militar de Rusia.
La situación ha alcanzado un punto crítico. Grecia ha registrado la llegada de unos 9,000 migrantes a la isla de Creta desde Libia en lo que va de año, casi el doble que en todo 2024, desbordando por completo las capacidades de acogida locales. En respuesta, Atenas ha tomado medidas drásticas: el despliegue de dos buques de guerra y la suspensión del procesamiento de solicitudes de asilo para estas llegadas durante tres meses.
Rusia abre un «segundo frente» en el Mediterráneo
La preocupación de Roma y Atenas va más allá de la crisis humanitaria. Ven la mano de Moscú detrás de la desestabilización. Italia está particularmente alarmada por la creciente presencia militar rusa, que incluye el suministro de armas a facciones locales y los informes sobre la posible creación de una base naval rusa en el puerto de Tobruk.
Esta es una clásica maniobra geopolítica de flanqueo por parte de Rusia. Mientras el mundo mira a Ucrania, Moscú se atrinchera en Libia, obteniendo múltiples ventajas estratégicas:
- Presencia militar en el flanco sur de la OTAN: Una base en Tobruk le daría a la flota rusa un punto de apoyo crucial en el Mediterráneo central.
- Control de una «arma» migratoria: Un diplomático de la UE advirtió que Rusia está utilizando Libia como un «nodo central en su estrategia africana» y está ayudando a «utilizar la migración como un arma». Al controlar las rutas migratorias, Moscú puede aumentar o disminuir el flujo de personas hacia Europa para ejercer presión política, crear divisiones internas en la UE y desviar recursos y atención de Ucrania.
«El papel de Rusia en Libia sigue expandiéndose, usándolo como el nodo central en su estrategia africana.» — Diplomático de la UE anónimo.
La parálisis europea: divisiones internas y un vacío de poder
La amenaza que emana de Libia está exponiendo, una vez más, la parálisis de la política exterior europea, causada por sus divisiones internas. Mientras que para Italia y Grecia la situación es una emergencia existencial, otros aliados clave parecen tener otras prioridades.
La respuesta de Estados Unidos y Francia ha sido calificada de «decepcionante». Francia ha reducido su presencia en África tras reveses en el Sahel, y Estados Unidos está cada vez más centrado en la región del Pacífico.
El fracaso de una reciente misión diplomática de la UE a Bengasi, donde la delegación fue declarada «persona non grata» y expulsada, es un símbolo humillante de la impotencia europea. La falta de una respuesta unificada y robusta por parte de la UE y la OTAN está creando un vacío de poder en el norte de África, un vacío que Rusia está llenando con entusiasmo y eficacia.
La última declaración de la OTAN ni siquiera mencionó a África, lo que indica, según los analistas, una «agenda minimalista» por parte de la alianza. Mientras tanto, la crisis se agrava, demostrando cómo la desunión en Occidente crea oportunidades estratégicas para sus adversarios.


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