El partido gobernante de Japón, el PLD, cae a un 24% de apoyo, su nivel más bajo en 12 años, a días de una elección crucial. Descubre la crisis política
El panorama político de Japón se ha visto sacudido por una nueva encuesta que sitúa el apoyo al gobernante Partido Liberal Democrático (PLD) en un alarmante 24%, su nivel más bajo en más de una década, desatando las alarmas ante una inminente elección nacional.
A pocos días de una elección crucial para la Cámara Alta del parlamento, el partido que ha dominado la política japonesa durante la mayor parte de las últimas siete décadas enfrenta una crisis de confianza sin precedentes. Según una encuesta de la cadena pública NHK, el apoyo al PLD se ha desplomado al 24%, una cifra no vista desde que la formación regresó al poder en 2012.
Las cifras detrás de la crisis política
El sondeo, realizado entre el 11 y el 13 de julio, revela un profundo descontento entre el electorado japonés :
- Caída abrupta: El apoyo al PLD cayó 4.1 puntos porcentuales en tan solo una semana.
- Liderazgo estancado: El respaldo a la administración del Primer Ministro Shigeru Ishiba se mantiene sin cambios en un tibio 31%.
- Electorado indeciso: Un masivo 33.7% de los encuestados declaró no apoyar a ningún partido, lo que indica una desilusión generalizada con la clase política.
Esta caída es notablemente reciente y aguda. Una encuesta anterior de la agencia Kyodo News, realizada en junio, mostraba un índice de aprobación del 37% para el gabinete de Ishiba, lo que sugiere que la confianza del público se ha erosionado rápidamente en las últimas semanas.
Elección en el horizonte y riesgo de parálisis
Estos números son especialmente preocupantes para el PLD debido a la proximidad de las elecciones a la Cámara de Consejeros (la cámara alta). La coalición gobernante, formada por el PLD y su socio menor Komeito, corre un riesgo real de perder la mayoría en esta cámara, después de haber perdido ya su mayoría en la Cámara de Representantes (la cámara baja) en octubre de 2024.
Una derrota podría sumir al gobierno en una parálisis legislativa, dificultando la aprobación de políticas económicas y de seguridad en un momento de creciente incertidumbre regional.
¿Qué está impulsando la ira de los votantes?
Aunque la encuesta de NHK no detalla las causas del desplome, sondeos anteriores apuntan a una frustración acumulada por cuestiones económicas. Una encuesta sobre el anterior gabinete de Fumio Kishida ya reflejaba una gran «decepción con la respuesta a temas como las negociaciones arancelarias entre Japón y EE. UU.». La persistente preocupación por el aumento del costo de vida y la percepción de una gestión gubernamental ineficaz parecen estar pasando factura.
Este colapso en el apoyo al partido dominante no se está traduciendo en un respaldo masivo al principal partido de la oposición. En cambio, está creando un vacío político que partidos más pequeños y potencialmente populistas están comenzando a llenar, fragmentando aún más el panorama político.
Japón se encuentra al borde de un posible reajuste político significativo. El mínimo histórico de apoyo al PLD no es solo un reflejo de la popularidad del primer ministro actual, sino una señal de una profunda fatiga y frustración de los votantes que podría redefinir el poder en la tercera economía más grande del mundo.


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