El pasado 5 de diciembre se celebró el Día Mundial del Suelo, una fecha crucial para reflexionar sobre la importancia de este recurso natural que sostiene nuestras vidas. Desde el 95% de los alimentos que consumimos hasta el 25% de la biodiversidad mundial, los suelos son la base de la vida en la Tierra.
Sin embargo, el cambio climático y las actividades humanas están degradando este recurso esencial, poniendo en riesgo la producción de alimentos, la biodiversidad y la estabilidad climática.
Los suelos mexicanos: Una crisis silenciosa
Un informe de la G20 Global Land Initiative 2024 reveló que el 72% de los suelos en México muestran algún grado de degradación. Esto afecta no solo la calidad de los alimentos, sino también la capacidad del suelo para:
- Almacenar carbono y mitigar el cambio climático.
- Mantener la biodiversidad que sustenta los ecosistemas.
- Proveer nutrientes esenciales para la agricultura.
La degradación de los suelos no es solo un problema ambiental; es una crisis alimentaria en ciernes.
Contaminación por cadmio: Un riesgo invisible en nuestra mesa
Recientemente, una investigación de la Universidad Ibero detectó concentraciones alarmantes de cadmio en alimentos comunes en la Ciudad de México. Este metal pesado, clasificado como cancerígeno, se encontró en productos como:
- Hongos (setas y champiñones).
- Lechuga romana.
- Chocolate y cacao en polvo.
- Tomates saladette.
- Pan molido y chiles anchos.
El cadmio llega al suelo a través de residuos industriales, un ejemplo de cómo las actividades humanas contaminan los recursos que alimentan al planeta.
Doctores de los Suelos: Una solución prometedora
En respuesta a la crisis, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural implementó el programa Doctores de los Suelos, que busca:
- Restaurar la salud del suelo mediante técnicas sostenibles.
- Capacitar a productores en prácticas agrícolas responsables.
- Crear alianzas internacionales para proteger este recurso vital.
Aunque es un paso importante, la colaboración entre autoridades, productores y consumidores será clave para enfrentar este desafío.
Acciones inmediatas para salvar nuestros suelos
Para detener la degradación del suelo y garantizar su preservación, se necesitan esfuerzos coordinados en múltiples frentes:
- Educación para los productores: Capacitación en prácticas sostenibles que reduzcan el uso de químicos y fomenten la regeneración del suelo.
- Monitoreo de contaminantes: Identificar y controlar las fuentes de metales pesados como el cadmio en las zonas agrícolas.
- Colaboración interinstitucional: Involucrar a las secretarías de Salud, Medio Ambiente, Economía y la Conagua en una estrategia integral.
- Conciencia ciudadana: Fomentar el consumo responsable y apoyar a productores que practiquen agricultura sostenible.
Grupo Lala: Un ejemplo de compromiso ambiental
En un contexto de crisis ambiental, empresas como Grupo Lala destacan por sus esfuerzos hacia la sostenibilidad. Recientemente reconocida por Abent 3T, la compañía alcanzó un 81% de energía limpia en sus operaciones, mostrando que la industria puede ser parte de la solución al cambio climático.
Este tipo de prácticas no solo benefician al medio ambiente, sino que también refuerzan la importancia de adoptar modelos sostenibles en todos los sectores.
La responsabilidad es de todos
El Día Mundial del Suelo nos recuerda que este recurso no es infinito. Su preservación requiere esfuerzos desde los campos agrícolas hasta las mesas de los consumidores.
Solo con una alianza global entre gobiernos, empresas y ciudadanos podremos garantizar la salud de los suelos y, con ello, la supervivencia de nuestro planeta.
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