miércoles, diciembre 31, 2025

China acelera su poder militar y desafía el orden mundial

En los años 90 y 2000, el armamento chino era visto como una sombra de los sistemas rusos o soviéticos. Dependiente de importaciones de Moscú, Pekín carecía de la tecnología propia para competir con las potencias militares del mundo.

Pero esa imagen ha cambiado. En apenas dos décadas, China ha pasado de ser un comprador a convertirse en un proveedor global de armas avanzadas, capaces de aparecer en conflictos clave y alterar el equilibrio geopolítico.

El J-20 y la guerra invisible

En junio de 2025, el caza furtivo J-20 cruzó el estrecho de Tsushima sin ser detectado por los sistemas de radar de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur. Este hecho no solo mostró la efectividad de su tecnología furtiva, sino que envió un mensaje claro: Pekín ya no juega en segunda división militar.

No es el único avance. China ha perfeccionado drones militares, misiles hipersónicos y nuevos sistemas integrados de inteligencia artificial, como el J-36, capaz de coordinar enjambres de drones en tiempo real.

Maniobras que preocupan a Occidente

Las recientes maniobras navales chinas frente a Australia interrumpieron vuelos y acercaron buques de guerra a bases sensibles como la de Amberley, que alberga bombarderos furtivos B-2 estadounidenses. Para los analistas, estos movimientos reflejan la creciente audacia china y su habilidad para operar cerca de activos estratégicos de sus rivales.

Del Golfo a Taiwán: el origen de la modernización

El impulso modernizador comenzó tras la guerra del Golfo y la crisis del Estrecho de Taiwán de 1996, cuando China descubrió sus limitaciones frente a la flota estadounidense. En aquel entonces, sus barcos no podían detectar submarinos norteamericanos, lo que evidenció su vulnerabilidad.

Bajo el liderazgo de Jiang Zemin, el presupuesto de defensa creció un 10% anual durante años, impulsando una transformación estructural del ejército que hoy coloca a Pekín como un competidor de primera línea.

China como proveedor global de armas

En junio, durante un enfrentamiento entre India y Pakistán, este último utilizó cazas chinos J-10C para derribar aviones indios, incluido un Rafale francés. El éxito operativo despertó el interés de países como Egipto, Nigeria e Irán.

En ferias como la de Zhuhai, clientes de Oriente Medio han cerrado importantes compras, reforzando la posición de China como alternativa armamentística frente a proveedores occidentales o rusos.

Tecnología militar y ambición global

Para Pekín, el poder militar no es solo cuestión de defensa: es un instrumento para reconfigurar el orden mundial. Integrando avances en IA, satélites y sistemas no tripulados, China busca igualar —y en algunos ámbitos superar— a Estados Unidos.

Con cada venta de armas y cada maniobra estratégica, China no solo gana aliados, sino también influencia en regiones clave, desde Asia-Pacífico hasta África y Oriente Medio.

Un desafío directo a la hegemonía estadounidense

El despliegue del J-20, las incursiones navales y el desarrollo del J-36 muestran que China está dispuesta a desafiar la hegemonía estadounidense. Su mensaje es claro: el equilibrio de poder ya no es el mismo.

Para Washington y sus aliados, la pregunta no es si Pekín tiene la capacidad de influir en los conflictos globales, sino hasta dónde está dispuesto a llegar para remodelar el tablero geopolítico.

Owen Michell
Owen Michell
Owen Michell es nuestro editor especializado en noticias digitales, con un profundo conocimiento en identificar tendencias y desarrollar contenido de consulta. Su experiencia en el panorama digital le permite brindar información relevante y atractiva para nuestra audiencia. Su pericia en el ámbito de las noticias digitales contribuye a la autoridad y actualidad de nuestro sitio.
VER MÁS
- Advertisment -

RELACIONADOS

TE PODRÍA INTERESAR