Una Explosión de camión gas sacudió este jueves 19 de febrero una autopista en Santiago de Chile, luego de que un vehículo que transportaba gas licuado estallara y provocara una tragedia con al menos cuatro personas fallecidas y 17 heridas. El siniestro generó una enorme nube visible a varios metros de distancia y activó un amplio operativo de emergencia en la capital chilena.

El camión, afiliado a la empresa local Gasco, circulaba por una vía de alta afluencia vehicular cuando, de acuerdo con los primeros reportes, el conductor habría perdido el control antes de la explosión. Las autoridades confirmaron que el propio operador del vehículo se encuentra entre las víctimas mortales.
Explosión de camión de gas provoca nube expansiva y daños
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran el momento exacto en que una densa nube de gas envuelve la autopista tras el estallido. De acuerdo con el reporte de los bomberos, la onda expansiva se sintió en un radio de entre 150 y 200 metros, afectando directamente a decenas de automóviles que transitaban por la zona en ese momento.
Al menos 50 vehículos resultaron con daños de diversa magnitud, algunos con severas afectaciones estructurales debido al impacto de la explosión y al fuego posterior. Aunque no se reportaron daños materiales generalizados en viviendas o edificios cercanos, el incidente generó escenas de pánico entre automovilistas y transeúntes.
Los equipos de emergencia trabajaron durante horas para controlar el fuego, enfriar la zona afectada y evitar nuevas detonaciones. El transporte de gas licuado implica un alto riesgo debido a la volatilidad del combustible, lo que explica la magnitud del estallido y sus consecuencias.
Saldo preliminar: muertos y heridos graves
El balance preliminar confirma cuatro personas fallecidas, incluido el conductor del camión, y 17 personas lesionadas. Varias de ellas presentan quemaduras de consideración y lesiones derivadas de la onda expansiva. Algunos heridos fueron trasladados a hospitales cercanos en estado grave, mientras que otros recibieron atención médica en el lugar.
Las autoridades sanitarias activaron protocolos de emergencia para atender a los afectados y coordinar el traslado a distintos centros médicos. La magnitud del incidente obligó a cerrar temporalmente la autopista, generando caos vial y largas filas de vehículos en rutas alternas.
Testigos relataron que el estallido fue precedido por un fuerte estruendo, seguido de una rápida expansión de humo y fuego. Varios automovilistas abandonaron sus vehículos por temor a nuevas explosiones, mientras que otros intentaron auxiliar a personas atrapadas en sus autos dañados.
Investigación en curso y responsabilidades
La fiscalía chilena abrió una investigación para esclarecer las causas exactas del accidente. Entre las líneas que se analizan está la posible pérdida de control del conductor antes de la explosión y si existió alguna falla mecánica o incumplimiento en los protocolos de seguridad para el transporte de gas licuado.
Hasta el momento, la empresa Gasco no ha emitido un posicionamiento oficial sobre lo ocurrido. Sin embargo, el caso podría derivar en revisiones más estrictas sobre las condiciones de transporte de materiales inflamables en zonas urbanas.
El transporte de gas licuado en carreteras urbanas exige medidas rigurosas de seguridad, desde inspecciones técnicas constantes hasta rutas previamente establecidas para minimizar riesgos. Expertos en seguridad industrial señalan que este tipo de incidentes, aunque poco frecuentes, pueden tener consecuencias devastadoras cuando ocurren en zonas de alto tránsito.

Impacto en la seguridad vial y lecciones
La explosión del camión que transportaba gas en Santiago reabre el debate sobre la regulación y supervisión del transporte de sustancias peligrosas en áreas metropolitanas. La combinación de tráfico intenso, alta densidad poblacional y vehículos cargados con combustibles inflamables representa un riesgo latente.
Autoridades locales señalaron que revisarán los protocolos de emergencia y coordinación interinstitucional para fortalecer la respuesta ante eventos similares. Asimismo, se espera que el resultado de la investigación determine si existieron negligencias o fallas en los sistemas de control.
Mientras tanto, la autopista fue parcialmente reabierta tras las labores de limpieza y peritaje, aunque la zona permaneció bajo vigilancia durante varias horas para descartar riesgos adicionales.

La tragedia deja no solo un saldo humano doloroso, sino también interrogantes sobre las condiciones de seguridad en el transporte de combustibles. El incidente subraya la necesidad de reforzar medidas preventivas y garantizar que las empresas cumplan estrictamente con la normativa vigente.
La explosión camión gas en Chile marca un episodio que impacta tanto a las víctimas y sus familias como a la sociedad en general, que observa con preocupación los riesgos asociados a este tipo de transporte en zonas urbanas. Las autoridades deberán ahora esclarecer responsabilidades y establecer acciones que reduzcan la probabilidad de que una tragedia similar vuelva a repetirse.


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