El estado destaca por su baja tasa de desempleo, alta participación laboral y reto persistente en la informalidad
Yucatán se posicionó en el primer trimestre de 2025 como una de las entidades con mayor fortaleza laboral del país, al registrar una tasa de desocupación de apenas 1.5%, la más baja entre todas las entidades federativas, según los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi.
La participación económica en la entidad también fue sobresaliente: el 65.6% de la población de 15 años y más forma parte de la población económicamente activa (PEA), ubicando a Yucatán entre los cinco estados con mayor integración al mercado laboral, superando el promedio nacional de 59.2%.
En cuanto a la informalidad, el panorama sigue siendo un reto para el gobierno de Joaquín Díaz Mena. El 57% de la población ocupada en Yucatán se encuentra en empleos informales, porcentaje superior al de entidades como Quintana Roo (42.7%), aunque levemente por encima del promedio nacional de 54.3%. Esto significa que más de la mitad de quienes trabajan en el estado lo hacen sin acceso a prestaciones ni seguridad social.
Por otro lado, la subocupación —personas que trabajan, pero desean y pueden laborar más horas— fue de 6.7%, apenas por encima del promedio nacional (6.6%). Este dato refleja que, si bien hay empleo, muchos trabajadores no logran alcanzar condiciones laborales óptimas en cuanto a jornada y remuneración.
El 67.3% de la población ocupada en Yucatán tiene un empleo asalariado, es decir, trabaja para una unidad económica que le paga un salario o sueldo. Este nivel es superior al promedio nacional de 66.5%, lo cual sugiere una base relativamente formal en el vínculo laboral.
La tasa de condiciones críticas de ocupación —que mide ingresos bajos, jornadas excesivas o insuficientes— fue de 33.7%, muy cercana al promedio nacional de 33.6%, lo que revela áreas de mejora en la calidad del empleo, aunque sin alertas mayores.
En un contexto nacional donde la población ocupada se redujo en 120 mil personas respecto al año anterior y persiste la alta informalidad, Yucatán destaca por su estabilidad laboral y capacidad de integración al empleo. Sin embargo, aún queda camino por recorrer en la mejora de las condiciones laborales y la reducción de la informalidad estructural.


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