El robo de agua ha alcanzado niveles alarmantes, con una cifra que supera los 4 mil litros por segundo extraídos ilegalmente en el Estado de México. Esta cifra es superior a la que el sistema Cutzamala, una de las principales fuentes de abastecimiento de agua en la región, surte al estado. Detrás de este robo masivo se encuentran negocios, desarrollos inmobiliarios y domicilios particulares que utilizan el recurso de manera clandestina. En un país que ya enfrenta una grave crisis hídrica, el fenómeno del «huachicoleo» hídrico amenaza con agravar la escasez de agua, haciendo que las autoridades locales intensifiquen sus esfuerzos para erradicar esta actividad ilícita.
El huachicoleo hídrico: ¿Qué es y cómo impacta al Estado de México?
El huachicoleo hídrico es un término que se utiliza para describir la extracción ilegal de agua, similar al robo de combustible que se conoce como «huachicol». En el caso del Estado de México, este delito ha tomado un giro preocupante. Reportes estiman que algunos de los involucrados en esta actividad ilícita pueden estar robando hasta 700 mil litros de agua por segundo. Las razones detrás de este fenómeno son diversas, pero principalmente se deben a la falta de control sobre las fuentes de agua y a la alta demanda de este recurso en áreas con gran desarrollo urbano e industrial.
El robo de agua se realiza a través de tomas clandestinas de pozos no autorizados y se comercia por medio de pipas sin ningún tipo de regulación. Además, los desarrollos inmobiliarios y las industrias están entre los principales actores que facilitan y fomentan este tipo de prácticas. En algunos casos, las ganancias mensuales derivadas del huachicoleo hídrico pueden llegar a los 160 mil pesos, lo que lo convierte en un negocio lucrativo para los infractores.
Investigaciones y medidas para frenar el huachicoleo de agua
Ante este panorama, la Secretaría del Agua del Estado de México ha tomado medidas para combatir el robo ilegal de agua. Se han iniciado nueve carpetas de investigación por delitos relacionados con el huachicoleo hídrico, y hasta ahora se han recibido tres denuncias de la población afectada. Entre las denuncias más comunes se encuentran las tomas clandestinas, la venta ilegal de agua en pipas, y la explotación de pozos de agua sin autorización. Las autoridades han comenzado a implementar operativos para detener las pipas que transportan agua robada, algunas de ellas con capacidades de hasta 20 mil litros.
Pedro Moctezuma Barragán, secretario del Agua, destacó que estos operativos se han centrado principalmente en el Valle de México y la zona oriente, regiones donde la extracción ilegal de agua es más frecuente. Gracias a estos esfuerzos, se ha logrado disminuir el delito de huachicoleo, aunque las autoridades consideran que aún queda mucho por hacer.
La plataforma para combatir el huachicoleo: Un paso hacia la transparencia
Una de las iniciativas más ambiciosas para erradicar este fenómeno es la creación de una plataforma digital conjunta entre las autoridades del Estado de México y las entidades cercanas. Esta plataforma tendrá como objetivo monitorear el origen del agua, su calidad y las zonas con mayor incidencia de huachicoleo. La transparencia será fundamental para identificar fugas y frenar la explotación ilegal de recursos hídricos.
“Lo que vamos a hacer es tener un sistema donde se pueda ver de dónde viene el agua, qué calidad tiene y qué tan afectada está por este fenómeno del huachicoleo”, explicó Moctezuma Barragán. Esta plataforma no solo permitirá hacer más eficientes los operativos, sino también será una herramienta para sensibilizar a la población sobre la importancia del uso responsable del agua.
El impacto del huachicoleo en la crisis hídrica del Estado de México
El robo ilegal de agua afecta principalmente a las comunidades más vulnerables, donde el acceso al agua potable ya es limitado. Los esfuerzos para combatir el huachicoleo de agua son una respuesta urgente a la creciente crisis hídrica en el Estado de México, una entidad que ya enfrenta serias dificultades para garantizar el acceso a este vital recurso.
El desvío de agua que se realiza mediante tomas clandestinas y el uso no autorizado de pozos puede tener repercusiones graves en la distribución de agua en las áreas afectadas, lo que provoca escasez para miles de personas. Además, los negocios que se benefician de este robo no solo afectan a las comunidades, sino que también contribuyen al deterioro de los sistemas de distribución de agua existentes, generando más problemas a largo plazo.
La lucha contra el huachicoleo hídrico
El huachicoleo hídrico es una amenaza seria para el bienestar de las comunidades del Estado de México. La extracción ilegal de agua afecta a todos los ciudadanos, desde las grandes industrias hasta los hogares más humildes. Sin embargo, las medidas implementadas por la Secretaría del Agua y la creación de plataformas de monitoreo son pasos fundamentales para frenar este delito. Es necesario que tanto las autoridades como la población trabajen de manera conjunta para garantizar un uso responsable y equitativo del agua.
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