En medio de la retórica política sobre la seguridad fronteriza, una revolución logística se gesta en silencio. Se ha revelado el proyecto «Green Corridors International Bridge», un sistema de transporte de carga automatizado que conectará Laredo, Texas, con Monterrey, México, prometiendo transformar el comercio.
Un ambicioso proyecto de infraestructura, valorado entre 6 y 10 mil millones de dólares, busca redefinir el futuro del comercio transfronterizo entre Estados Unidos y México. El «Green Corridors International Bridge» ha recibido un permiso presidencial para construir un puente elevado y una vía de 140 millas (aproximadamente 225 km) que albergará un sistema de lanzaderas de carga totalmente autónomas, conectando el epicentro logístico de Laredo, Texas, con el corazón industrial de Monterrey, Nuevo León.
Este desarrollo no es solo una proeza de ingeniería; es una poderosa declaración sobre la realidad económica de la región. Mientras el debate político a menudo se centra en la división, el capital y el comercio están invirtiendo miles de millones en una integración cada vez más profunda e irreversible, impulsada por cifras récord de intercambio comercial.
¿Cómo Funciona el «Corredor Verde»?
La tecnología en el centro del proyecto es un sistema de transporte autónomo que el CEO de Green Corridors LLC, Mitch Carlson, describe como una «banda transportadora» o una «vía independiente». La visión es la siguiente:
* Lanzaderas Autónomas: Flotillas de vehículos autónomos, impulsados por motores diésel, transportarán remolques de carga estándar.
* Operación en «Pelotón»: El sistema operará en «pelotones» de 10 lanzaderas que se cargarán en un extremo (por ejemplo, Monterrey) y partirán inmediatamente hacia el norte, mientras otro pelotón hace lo mismo en dirección sur desde Laredo.
* Puertos Interiores: El proyecto incluye la creación de nuevos puertos de carga interiores en Laredo y Monterrey, donde se realizará la carga y descarga de las lanzaderas, lejos de la congestionada frontera.
* Alta Capacidad: El puente está diseñado para transportar hasta 10,000 cargas diarias en cada dirección, una capacidad que podría aliviar drásticamente los cuellos de botella actuales.
El Contexto: Un Comercio en Auge Imparable
La necesidad de un proyecto de esta magnitud se fundamenta en el crecimiento exponencial del comercio entre EE. UU. y México. En 2024, México se consolidó por segundo año consecutivo como el principal socio comercial de Estados Unidos, con un intercambio que alcanzó la cifra récord de 840 mil millones de dólares. Esta tendencia ha continuado en 2025, con un comercio bilateral de 285 mil millones de dólares solo en los primeros cuatro meses.
Laredo es el epicentro de este flujo, siendo el puerto interior más grande del país, por donde pasaron 339 mil millones de dólares en comercio en 2024. Actualmente, más de 18,000 camiones cruzan diariamente sus puentes. Este volumen masivo ha impulsado una serie de inversiones en infraestructura, incluyendo la expansión del Puente Internacional Anzaldúas y un nuevo puente ferroviario de la compañía CPKC, demostrando que el «Corredor Verde» es parte de una estrategia regional más amplia para facilitar el comercio.
Beneficios: Eficiencia, Costos y un Futuro para el Transporte
Los promotores del proyecto destacan una serie de beneficios clave:
* Reducción de Costos y Emisiones: Al eliminar los largos tiempos de espera de los camiones en la frontera, se espera reducir significativamente los costos del flete y las emisiones de carbono.
* Mayor Seguridad: Un sistema automatizado y contenido promete aumentar la seguridad de la carga.
* Calidad de Vida para los Conductores: Lejos de eliminar empleos, Carlson argumenta que el proyecto mejorará la calidad de vida de los camioneros. Su rol cambiaría del transporte de larga distancia a operaciones de «última milla» en Laredo y Monterrey, un trabajo menos arduo y que les permitiría estar más cerca de sus hogares. Este argumento posiciona la automatización no como un reemplazo, sino como una reconfiguración de la fuerza laboral.
El Vínculo Energético: La Otra Cara de la Integración
La integración económica va más allá de los bienes manufacturados. El sector energético es otro pilar fundamental. Paralelamente a este proyecto, el gasoducto Southeast Gateway, que transportará gas natural desde Texas hasta el sureste de México, está a punto de completarse. Este proyecto de 4 mil millones de dólares, junto con la reciente venta de la filial de gas mexicana de Sempra para financiar la expansión de la transmisión eléctrica en Texas, subraya la profunda interdependencia energética que une a ambas naciones.
Con una fecha de operación prevista para 2030, el «Green Corridors International Bridge» es más que un puente. Es un símbolo tangible de cómo, a pesar de las narrativas políticas, la geografía y la economía están trazando un futuro de colaboración y dependencia mutua entre Texas y México.


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