En 2024, Quintana Roo registró 224 muertes fetales, de acuerdo con el Inegi, que publica hoy un reporte pormenorizado. La tasa fue de 40 casos por cada 100 mil mujeres en edad fértil, lo que coloca al estado entre los tres con menor incidencia del país, sólo por encima de Oaxaca y Zacatecas.
De los casos contabilizados, 199 fueron reportados de manera tradicional a través del Registro Civil y 25 más se incorporaron de forma digital gracias a la Secretaría de Salud, lo que permitió mejorar la cobertura.
¿Por qué ocurre una muerte fetal?
A nivel nacional —y también en Quintana Roo— la principal causa fueron las complicaciones del embarazo y factores maternos, responsables de 44.7% de los casos.
Le siguieron otros trastornos en el periodo perinatal (los días previos y posteriores al nacimiento), con 26.6%.
En la mayoría de los casos (81.8%), el fallecimiento ocurrió antes del parto; en 16.8%, durante el nacimiento, y en un 1.4% no se especificó el momento.
Atención médica y control prenatal
El 79.8% de las madres que tuvieron un embarazo con resultado de muerte fetal recibió atención prenatal, aunque en la mayoría se trató de pocas consultas (de 1 a 5). Sin embargo, un 16.6% de las mujeres no acudió a ningún control médico durante la gestación, revela el reporte del INEGI.
Este dato es relevante porque la falta de atención médica oportuna puede complicar el embarazo y aumentar el riesgo de perder al bebé.
PERFIL DE LOS EMBARAZOS
Tipo de embarazo: En el país, la mayoría de los casos correspondió a embarazos únicos (93.7%).
Procedimiento de parto: Predominó el parto vaginal espontáneo (59.2%), seguido por la cesárea (18.1%).
Edad gestacional: Más de un tercio de los casos ocurrieron en etapas intermedias (20 a 27 semanas de gestación).
Aunque estos porcentajes son nacionales, se consideran una buena referencia para lo que ocurre en Quintana Roo, donde el patrón es similar.


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