La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) volvió a actuar con firmeza en Chelem, Yucatán. En un doble operativo, repuso sellos de clausura, aseguró maquinaria pesada y clausuró un nuevo predio donde se había deforestado manglar sin autorización ambiental.
Las acciones se realizaron en coordinación con la Guardia Nacional y la Policía Estatal, en zonas oriente y poniente de esta comisaría del municipio de Progreso, dentro del área de influencia de la Reserva Estatal Ciénagas y Manglares de la Costa Norte de Yucatán.
Chelem forma parte de la Zona Crítica Forestal “Costa Norte”, donde desde hace años se detectan cambios ilegales de uso de suelo, relleno de humedales y desarrollos inmobiliarios sin permisos de la Semarnat. Frente a esta problemática, la Profepa ha decidido endurecer la vigilancia.
El pasado 23 de enero ya había clausurado obras ilegales que afectaban más de 18 mil metros cuadrados de manglar. Ahora, el 10 de febrero, regresó a la zona con dos brigadas de inspectores y respaldo de fuerzas de seguridad para frenar nuevas afectaciones.
En el manglar Chelem 1 se atendieron denuncias por depósito de desechos y por la instalación irregular de un taller de fibra de vidrio. Además, se detectó que en un desarrollo inmobiliario retiraron sellos de clausura y continuaron trabajos que dañaron más de 10 mil metros cuadrados de ciénega. La respuesta fue inmediata: clausura total y aseguramiento de una pipa, una aplanadora y una moto conformadora.
En el manglar Chelem 2 se inspeccionaron áreas donde se habían abierto caminos, removido vegetación y delimitado terrenos para ganar superficie al humedal. Con apoyo de un dron, se identificaron casi 3 mil metros cuadrados invadidos con estructuras improvisadas, que fueron retiradas para impedir nuevos asentamientos.
Había viviendas construidas
El operativo también abarcó un lote con más de 4 mil metros cuadrados de manglar donde había desmonte reciente, construcción de viviendas y corrales. En otro predio de 1,400 metros cuadrados se realizaban actividades agropecuarias con ganado dentro del manglar; el sitio fue clausurado para evitar mayores daños.
La zona intervenida alberga las cuatro especies de manglar que existen en México (rojo, negro, blanco y botoncillo), además de flora protegida por norma oficial. Alterar estos ecosistemas significa perder barreras naturales contra huracanes, hábitat de fauna y equilibrio ambiental.
La Profepa deja claro que no habrá tolerancia para quienes invadan, rellenen o destruyan humedales en Yucatán.


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