Nueva CURP con biométricos: entre la seguridad ciudadana y el debate político
En un país donde la desaparición de personas, la extorsión y la burocracia siguen siendo desafíos constantes, una medida ha comenzado a generar fuerte polémica y posicionamientos claros. La nueva Clave Única de Registro de Población (CURP) incluirá fotografía y datos biométricos como la huella digital. Esta transformación busca no solo simplificar trámites gubernamentales, sino también convertirse en un instrumento útil para fortalecer la seguridad nacional.
El diputado Ricardo Mejía Berdeja, del Partido del Trabajo (PT), saludó con firmeza esta medida, asegurando que representa un avance significativo en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, sin representar un riesgo real para la privacidad ciudadana.
Mejía Berdeja: “La nueva CURP es para proteger, no vigilar”
En declaraciones a medios de comunicación, Mejía Berdeja fue enfático: “La CURP biométrica no es un sistema de vigilancia, es una herramienta de seguridad”. Subrayó que la oposición ha reaccionado con hipocresía, siendo celosa de un proyecto que busca proteger a los ciudadanos, pero complaciente cuando empresas privadas comercializan con los datos de millones de usuarios.
El legislador recordó que datos sensibles ya se encuentran dispersos entre múltiples entidades: el INE, el SAT, bancos, tiendas departamentales, licencias de conducir y hasta redes sociales. “Vivimos ya en una era de exposición de datos, pero si esta herramienta puede ayudarnos a localizar personas desaparecidas o evitar fraudes, ¿por qué no respaldarla?”, preguntó.
Seguridad, trámites y justicia: tres pilares de la CURP biométrica
Para el diputado del PT, los beneficios de esta nueva CURP no se limitan al orden documental. En su visión, este documento inteligente permitirá:
- Agilizar trámites oficiales, al evitar la duplicación de documentos en instituciones públicas.
- Combatir la corrupción, eliminando espacios de extorsión en la gestión de licencias, permisos y trámites ciudadanos.
- Fortalecer la seguridad pública, al enlazar la CURP con líneas telefónicas para rastrear delitos cometidos desde el anonimato.
De forma especial, Mejía Berdeja recalcó el impacto positivo en la búsqueda de personas desaparecidas, ya que las nuevas bases de datos biométricos permitirán hacer cruces más eficaces y rápidos entre instituciones.
CURP y telefonía móvil: un paso contra el anonimato criminal
Uno de los puntos más controversiales del nuevo sistema es la asociación obligatoria entre la CURP y las líneas telefónicas móviles, en especial las de prepago. Según el diputado, en muchos secuestros recientes se han utilizado hasta 15 chips distintos para evadir la justicia.
“Eso se tiene que acabar”, advirtió. A su juicio, esta medida ayudará a cerrar una puerta que los grupos criminales han utilizado para operar sin rastro. “Si queremos seguridad, tenemos que asumir ciertas responsabilidades como ciudadanos”.
Datos, derechos y transparencia: una apuesta por el equilibrio
El legislador reconoció que toda recolección de datos conlleva un riesgo potencial, pero insistió en que existen medidas legales para impugnar el mal uso. La clave, dijo, está en que los ciudadanos exijan transparencia y supervisión, no en frenar avances por miedo infundado.
“Es revisable todo. Si hay uso indebido, hay instrumentos legales para defenderse. Pero no podemos seguir perdiendo tiempo con trámites engorrosos o permitir que se aprovechen los vacíos en la ley”, concluyó.
Inversión tecnológica para una identidad digital más robusta
Mejía Berdeja reconoció que este nuevo sistema requerirá inversión pública, pero aseguró que los beneficios serán visibles en pocos años: se facilitará la apertura de negocios, se reducirá el papeleo para programas sociales y México avanzará hacia una infraestructura tecnológica moderna y segura.
Además, la CURP biométrica se vinculará con Llave MX, una plataforma integral para realizar trámites digitales, eliminando duplicidades y aumentando la eficiencia del servicio público.


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