Viruela símica en Quintana Roo: primer fallecimiento en 2025 enciende alertas sanitarias
En Playa del Carmen, donde el turismo convive con la vida cotidiana de miles de familias, una noticia sacudió el ambiente hospitalario y social el pasado miércoles 16 de julio. Un joven, internado desde hacía casi una semana en el Hospital General “Jesús Kumate Rodríguez”, falleció tras una intensa lucha médica contra la viruela símica, marcando así el primer deceso por esta enfermedad en Quintana Roo en 2025.
El caso fue confirmado por la Secretaría de Salud del estado (SESA), que también informó que el paciente enfrentó un cuadro clínico severo por choque séptico originado por múltiples afecciones previas. La combinación de estos factores comprometió su salud de manera crítica.
Un caso que refleja vulnerabilidad y compromiso médico
La historia de este joven comenzó días antes, cuando presentó síntomas compatibles con viruela símica y fue ingresado al hospital bajo estrictos protocolos de bioseguridad y tratamiento clínico especializado. A pesar de los esfuerzos del personal médico y la atención constante, su estado se deterioró rápidamente.
El fallecimiento no solo representa una pérdida humana, sino también un recordatorio de que, aunque los casos han disminuido desde su punto más alto en 2022, la viruela símica sigue siendo un riesgo latente, especialmente en pacientes con condiciones de salud debilitadas.
Evolución de la viruela símica en Quintana Roo: cifras que revelan tendencias
La Secretaría de Salud estatal proporcionó un panorama del comportamiento del virus en los últimos años:
- 2022: 195 casos confirmados | 2 defunciones
- 2023: 52 casos | 3 muertes
- 2024: 16 casos | 1 muerte
- 2025 (hasta julio): 6 casos | 1 fallecimiento
Aunque las cifras muestran una tendencia a la baja en contagios, la letalidad proporcional ha aumentado, lo cual subraya la importancia de mantener la alerta epidemiológica activa.
Medidas reforzadas: vigilancia y prevención como prioridades
Ante el reciente fallecimiento, la Secretaría de Salud de Quintana Roo reafirmó su compromiso de:
- Garantizar la atención médica oportuna y especializada.
- Intensificar la vigilancia epidemiológica en hospitales y centros comunitarios.
- Promover la transparencia informativa para mantener a la población debidamente informada.
- Aplicar rigurosamente los protocolos de contención en casos infecto-contagiosos.
Estas acciones buscan contener el virus y generar confianza en la ciudadanía, especialmente en zonas con alta densidad poblacional y afluencia turística.
Un nombre entre las estadísticas
Aunque no se ha revelado públicamente el nombre del joven fallecido, su historia representa muchas otras. Personas que, pese a vivir en un paraíso turístico como Playa del Carmen, enfrentan acceso limitado a servicios de salud de calidad o viven con condiciones médicas preexistentes que los vuelven más vulnerables ante cualquier brote epidémico.
Su caso pone rostro y contexto humano a lo que de otra forma podrían parecer solo cifras. Y también interpela a las autoridades para redoblar esfuerzos, especialmente en prevención y detección oportuna.
Vigilancia activa ante una amenaza persistente
La viruela símica no ha desaparecido. Aunque lejos del pico que alcanzó en 2022, este nuevo fallecimiento confirma que el virus aún representa un riesgo, especialmente para personas con comorbilidades o acceso limitado a atención oportuna.
La respuesta de las autoridades sanitarias de Quintana Roo, desde el tratamiento especializado hasta la información pública, será clave para prevenir una posible reactivación del virus en el estado.
Más allá de la estadística, este caso es un llamado urgente a no bajar la guardia y a mantener la conciencia colectiva sobre salud pública, especialmente en un contexto de movilidad constante como lo es el Caribe mexicano.


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