Cancún, Q. Roo.— Médicos y enfermeros del programa federal “Salud Casa por Casa” suspendieron indefinidamente sus labores en Cancún, luego de denunciar falta de pago desde hace más de 50 días. El paro, protagonizado por al menos 70 trabajadores de la salud, deja en pausa un servicio esencial para adultos mayores y personas con discapacidad que dependen de estas visitas para recibir atención médica sin salir de sus hogares.
La protesta tomó forma este jueves 3 de julio frente a las oficinas de la Secretaría del Bienestar en la Avenida Yaxchilán, donde unos 20 trabajadores exigieron no solo el pago de sus sueldos, sino también condiciones laborales mínimas, como contratos, prestaciones y viáticos.
‘Nos exigen como si fuéramos empleados, pero no tenemos contrato’
El personal del programa denuncia que, aunque cumplen jornadas completas, tienen metas diarias, son evaluados como cualquier empleado público y están registrados únicamente como “voluntarios”. Esto los deja sin acceso a seguridad social, prestaciones ni certeza laboral.
“No tenemos ningún contrato, ni prestaciones, y nos exigen trabajar. Ni siquiera tenemos viáticos, todo sale de nuestro bolsillo”, dijo Andrés Cagal, uno de los médicos afectados.
Muchos aseguran no haber recibido pago alguno en varias semanas; por lo tanto, ya no tienen recursos para pagar transporte ni cubrir necesidades básicas, mucho menos continuar visitando de tres a seis comunidades por día, como les exige la Secretaría del Bienestar.
El impacto: cientos sin atención médica en sus casas
El paro de actividades afecta a más de 600 personas por cada médico o enfermero. Se trata de pacientes en condiciones de alta vulnerabilidad: adultos mayores postrados, personas con discapacidad motriz o enfermedades crónicas que requieren seguimiento constante.
“Cada médico tiene asignadas entre 500 y 600 personas. Muchos viven en zonas alejadas y hay que tomar hasta cuatro transportes distintos para llegar”, explicó Luis Antonio Ucán, otro de los médicos inconformes.
Además del seguimiento clínico, el programa ofrecía orientación sobre alimentación, salud bucodental, hábitos de higiene y apoyo a cuidadores. Su interrupción no solo afecta la salud física de los pacientes, sino también su bienestar emocional y la carga que recae sobre sus familias.
¿Qué es ‘Salud Casa por Casa’?
Lanzado por el Gobierno Federal este 2025 como parte de la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum, el programa “Salud Casa por Casa” busca atender directamente a quienes no pueden acudir a un hospital. Va dirigido especialmente a los beneficiarios de la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores y de la Pensión para Personas con Discapacidad.
Durante la primera visita, el personal levanta un cuestionario con antecedentes médicos, esquema de vacunación, red de apoyo familiar y condiciones de vivienda. Luego se programan visitas periódicas adaptadas a cada caso.
‘Nos piden diez visitas diarias, pero no nos dan ni para el transporte’
El programa, aunque noble en su intención, carece de estructura sólida para operar a largo plazo, según denuncian los trabajadores. Aseguran que la carga laboral es alta, con una meta de diez visitas diarias y sin apoyo para el transporte.
“No podemos seguir cubriendo de nuestro bolsillo los pasajes y el material necesario para atender a los pacientes. Es imposible sostenerlo así”, reclamó una enfermera que prefirió el anonimato.
El sueldo prometido para los médicos es de alrededor de 17 mil pesos mensuales, pero sin contratos firmados y sin pagos recibidos, la motivación y la capacidad operativa se han agotado.
La autoridad local reconoce fallas, pero no da solución inmediata
Consultado al respecto, William Jiménez, director estatal de Programas Integrales para el Desarrollo del Bienestar en Quintana Roo, reconoció que el programa enfrenta problemas de arranque.
“Es un programa muy noble que apenas inició en febrero de 2025. Como todo proyecto nuevo, hay fallas que corregir, pero el compromiso es saldar los pagos pendientes”, declaró.
Sin embargo, no se ofreció una fecha concreta de pago, ni se detalló si habrá modificaciones estructurales para formalizar la relación laboral del personal médico.
En Sonora también hay paro: el problema es nacional
El conflicto no es exclusivo de Cancún. En Hermosillo, Sonora, al menos 51 trabajadores también suspendieron actividades el miércoles 2 de julio, según informó el Movimiento por Enfermería en Sonora, A.C. En total, de los 85 trabajadores del programa en esa ciudad, más de la mitad se sumaron al paro.
En una carta dirigida al gobernador Alfonso Durazo, el gremio exigió pago puntual, servicios médicos, contratos escritos y el reconocimiento de su historial laboral, además de mejores condiciones de trabajo.
“Al no obtener respuesta favorable a nuestras peticiones, suspendimos actividades. Necesitamos certeza laboral y respeto a nuestros derechos”, señalaron en el documento.
¿Por qué es importante resolver este conflicto?
La suspensión del programa deja en desamparo a uno de los sectores más frágiles del país: las personas que no pueden salir de su hogar para recibir atención médica. Además, expone la precariedad laboral en programas sociales, donde el personal de salud es esencial, pero carece de derechos laborales básicos.
También plantea una contradicción en el discurso oficial: mientras se anuncia la expansión de servicios de bienestar, la realidad operativa muestra falta de planificación, presupuestos insuficientes y precariedad.
Por ello, trabajadores, pacientes y organizaciones de salud han hecho un llamado urgente al Gobierno Federal y a la Secretaría del Bienestar para que intervengan de inmediato. Piden regularizar la situación laboral del personal, saldar los pagos atrasados y garantizar la continuidad del programa sin afectar a los beneficiarios.


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