viernes, enero 16, 2026

Granja acuícola de tilapia en Mérida operará por 20 años; recibe aval de Semarnat

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó la operación de una granja acuícola de tilapia en la localidad de San José Tzal, al sur del municipio de Mérida, Yucatán, un proyecto que podrá funcionar durante 20 años bajo condiciones ambientales específicas.

El proyecto fue promovido por la empresa Productora Acuícola Lu Um, que ingresó su Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) en modalidad particular el 17 de diciembre de 2024, como parte del proceso para regularizar y dar continuidad a la actividad productiva.

De acuerdo con el documento autorizado, la granja se desarrollará en un predio de 29 mil 146 metros cuadrados, donde se instalarán estanques para la cría y engorda de tilapia, además de áreas de proceso, caminos internos, un sistema de tratamiento de aguas y un área de conservación ambiental que ocupará cerca del 30 por ciento del terreno.

El cultivo estará basado en la especie Oreochromis niloticus, conocida como tilapia, una especie ampliamente utilizada en acuacultura por su resistencia y rápido crecimiento. La empresa señala que el sistema será confinado y controlado, con tanques sobre el nivel del suelo, lo que busca evitar fugas al medio natural y reducir riesgos para otras especies.

Revisan uso intensivo del agua

Uno de los principales puntos evaluados por la autoridad ambiental fue el uso intensivo de agua, ya que la granja requerirá más de 62 mil metros cúbicos al año para el llenado y recambio de los estanques. Para ello, el proyecto contempla un pozo de extracción y un sistema de tratamiento de aguas residuales, con el objetivo de evitar la contaminación del subsuelo, un tema especialmente sensible en Yucatán debido a su sistema de acuíferos.

El estudio reconoce que el predio ya había sido intervenido previamente, con trabajos de desmonte y preparación realizados sin autorización ambiental. Por este motivo, el promovente fue sancionado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) con una multa económica y la obligación de regularizar el proyecto ante la Semarnat, trámite que finalmente derivó en la autorización actual.

En cuanto al impacto ambiental, la evaluación concluye que la mayoría de los efectos negativos previstos, como la generación de residuos, el ruido y el riesgo de contaminación del agua, son considerados de importancia baja, siempre y cuando se cumplan las medidas de mitigación y las condicionantes impuestas por la autoridad ambiental.

Además del impacto ecológico, el proyecto prevé la generación de empleos directos e indirectos durante las etapas de construcción y operación, lo que podría beneficiar a habitantes de San José Tzal y comunidades cercanas, en una zona donde la actividad acuícola es considerada compatible con el uso de suelo.

Paco Marín
Paco Marín
Paco Marín es un periodista egresado en Comunicación y Periodismo por la Universidad Latinoamericana. Su experiencia abarca una amplia gama de temas críticos como salud, política, medio ambiente, infraestructura y educación, lo que le confiere un conocimiento diverso y una perspectiva integral en sus contribuciones. Su formación académica y experiencia práctica fortalecen la fiabilidad y experticia del contenido que genera.
VER MÁS
- Advertisment -

RELACIONADOS

TE PODRÍA INTERESAR