El centro operaba las 24 horas. Desde una vivienda en la localidad de Santa Elena, a las afueras de Chetumal, un grupo criminal monitoreaba en tiempo real los movimientos en al menos 17 puntos estratégicos de la ciudad y de la comunidad de Subteniente López. Pantallas encendidas, cables extendidos y cámaras conectadas a distancia formaban parte de una red clandestina que fue desmantelada por autoridades estatales y federales.
En conferencia de prensa, el fiscal general del estado, Raciel López Salazar, informó que este operativo fue resultado de 16 cateos simultáneos realizados en Chetumal, con la participación de 113 efectivos de la Policía de Investigación, Secretaría de Marina, Defensa, Guardia Nacional, Secretaría de Seguridad Ciudadana y Policía Municipal.
Con esto se desmanteló un centro de monitoreo clandestino al que estaban vinculadas 24 cámaras de videovigilancia que permitían vigilar 17 puntos estratégicos. Desde ese lugar, explicó el fiscal, el grupo criminal generador de violencia mantenía supervisión permanente, las 24 horas del día.
Pero el alcance era mayor. Durante los cateos en 16 domicilios, entre ellos gimnasios, restaurantes, tiendas, hoteles, bodegas y casas particulares, fueron aseguradas 113 cámaras de videovigilancia, 14 DVR, cuatro vehículos, televisores, dos armas de fuego, radios de comunicación, dos terminales de red óptica, un extensor de internet, dos routers inalámbricos, motocicletas, así como dosis de mariguana y cocaína y varios teléfonos celulares.
Las cámaras estaban conectadas a través de redes de internet y enlazadas al centro clandestino, desde donde se observaban accesos, vialidades y puntos considerados clave para las operaciones del grupo delictivo.
Hay tres detenidos
En el operativo fueron detenidas tres personas: Rudy “N”, de 33 años; Adriel Osvin “N”, de 24, y Fariay Edith “N”, de 23 años. Los tres quedaron a disposición de un juez de control, quien determinará su situación jurídica en las próximas horas.
El fiscal explicó que el esquema utilizado por el grupo criminal se disfrazaba bajo un supuesto programa denominado “Vecinos Seguros”. Ofrecían instalar cámaras de videovigilancia y un DVR en negocios y domicilios particulares. Incluso pagaban 500 pesos por el uso de internet y permitían que el propietario pudiera visualizar las imágenes en su celular.
Sin embargo, nunca entregaban la clave de acceso al DVR. El control total del sistema quedaba en manos del grupo criminal, que utilizaba esa red para vigilar movimientos en colonias y zonas estratégicas.
Un ciudadano fue a denunciar
Fue precisamente un ciudadano quien rompió el silencio. Al enterarse de los operativos, acudió a la Fiscalía en Chetumal para denunciar que en su negocio y en su casa le habían instalado cuatro cámaras bajo ese esquema. A partir de su testimonio, las autoridades acudieron al lugar y desinstalaron los equipos.
El caso abrió una línea de investigación más amplia. Las autoridades confirmaron que la red operaba en distintos inmuebles y que el centro de monitoreo en Santa Elena concentraba la información de múltiples puntos.
El operativo, subrayó el fiscal, es reflejo de la coordinación interinstitucional que se mantiene activa en Quintana Roo. La participación conjunta de fuerzas federales, estatales y municipales permitió ubicar los domicilios, ejecutar los cateos y asegurar la infraestructura.
El fiscal exhortó a quienes hayan permitido la instalación de cámaras bajo ese esquema a acudir a la Fiscalía para desactivarlas y evitar que sigan siendo utilizadas con fines ilícitos.


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