miércoles, diciembre 31, 2025

De problema ambiental a energía limpia: así Quintana Roo transforma el sargazo

La primera planta piloto del estado convierte el sargazo en energía limpia, con aplicaciones domésticas e industriales, y abre la puerta a una economía circular que promete atraer inversiones y generar empleos.

El Caribe mexicano ha dado un paso importante en la lucha contra el sargazo con la construcción de la primera planta piloto de biogás, en la que se invirtieron 40 millones de pesos. Este proyecto busca convertir el problema de los recales masivos en una oportunidad energética, al aprovechar el alga en combinación con lodos residuales para generar combustible limpio.

La gobernadora Mara Lezama destacó que el avance ha despertado interés internacional, pues fondos de inversión de Países Bajos, a través de Dutch Clean Tech, han mostrado disposición de financiar la industrialización de la planta con hasta mil millones de dólares.

“Somos punta de lanza en la región al ser el estado que más ha invertido en entender el impacto y los posibles usos del sargazo. El objetivo es convertir un reto ambiental, que lo es, en una gran oportunidad de desarrollo con bienestar y vamos muy avanzados en ello”, expresó.

Del problema ambiental a la energía limpia

Aunque hablar de la transformación del sargazo en un biocombustible parece ser algo imposible, hoy es una realidad comprobada en Quintana Roo, donde los primeros resultados muestran que esta macroalga puede aprovecharse de manera positiva y sostenible.

De acuerdo con la bióloga Isaura Navarro, los resultados recientes anunciados por la gobernadora fueron posibles gracias a diversos ensayos que permitieron comprobar la viabilidad del proceso. Explicó que la transformación del sargazo es completamente natural y se sustenta en la capacidad de los microorganismos para descomponer la materia orgánica.

“El sargazo se somete a un tratamiento de biodigestión a través de esta planta, donde bacterias especiales trabajan en ausencia de oxígeno para descomponer los residuos. Durante esta etapa se libera un gas compuesto principalmente de metano y dióxido de carbono, lo que conocemos como biogás. 

“Posteriormente, mediante técnicas de gasificación especializadas y el uso de unos depósitos conocidos como calderas de biomasa, se logra estabilizar el producto para que sea seguro y útil como fuente de energía”, detalló.

Navarro explicó que este proceso ya había sido probado a pequeña escala en otros países, pero es en Quintana Roo donde se ha logrado comprobar su eficacia. Ahora, dijo, existe la posibilidad de llevarlo a la industrialización y aplicarlo en grandes volúmenes.

“Para lograrlo se necesita mayor infraestructura y, por lo tanto, más inversión. Por eso imagino que el gobierno mantiene la evaluación de inversionistas que puedan ampliar la planta de tratamiento y hacerla capaz de procesar la enorme cantidad de sargazo que recala en nuestras costas.

“Es una vía para resolver un problema ambiental serio, que daña nuestras playas y ecosistemas, y al mismo tiempo generamos una fuente de energía renovable que puede sustituir a los combustibles fósiles”.

El biogás de sargazo: de las estufas a la hotelería en Quintana Roo

De acuerdo con Isaura, el biogás a base de sargazo tiene aplicaciones prácticas en la vida diaria que van desde la generación de electricidad hasta el uso doméstico en estufas y calefactores, por lo que es una alternativa que puede ser aprovechada en el destino.

“Es el mismo principio que usamos en casa cuando cocinamos con gas LP, solo que en este caso proviene de un recurso natural que antes considerábamos un desecho. Eso lo convierte en una energía más limpia, sostenible y accesible”, explicó.

Además, su producción puede beneficiar directamente a sectores como la hotelería y restaurantero en Quintana Roo, donde la demanda de energía es constante.

“Imaginen un hotel que en lugar de depender totalmente del gas convencional pueda alimentarse de energía producida a partir del mismo sargazo que llega a nuestras playas. Es cerrar un ciclo y apostar por una verdadera economía circular”, dijo.

Quintana Roo como pionero en innovación y economía circular

De acuerdo con los resultados presentados por el Gobierno de Quintana Roo durante las fases de prueba, la planta piloto ha demostrado que el sargazo no solo puede contenerse, sino transformarse en un recurso de valor. Para la bióloga Isaura Navarro, este avance coloca al estado en una posición única a nivel nacional e internacional.

“Estamos frente a una solución que no se queda en el discurso. Transformar toneladas de sargazo en energía es dar un nuevo significado a lo que antes era un problema sin salida. Esto traerá beneficios en términos de sustentabilidad, pero también de economía, porque puede atraer inversiones, generar empleos y darle al estado una ventaja competitiva en innovación ambiental”.
“Este es solo el primer paso. Lo más importante es entender que la ciencia nos está dando herramientas para cambiar la manera en que vemos los residuos”, dijo. 

Cabe mencionar que para el Gobierno Estatal, la visión a futuro contempla la posibilidad de integrar el biogás en un modelo más amplio de economía circular, donde además del combustible puedan desarrollarse hasta 140 productos derivados del sargazo.

Paco Marín
Paco Marín
Paco Marín es un periodista egresado en Comunicación y Periodismo por la Universidad Latinoamericana. Su experiencia abarca una amplia gama de temas críticos como salud, política, medio ambiente, infraestructura y educación, lo que le confiere un conocimiento diverso y una perspectiva integral en sus contribuciones. Su formación académica y experiencia práctica fortalecen la fiabilidad y experticia del contenido que genera.
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