El gobierno de México anunció la construcción de seis nuevos centros penitenciarios en diferentes estados del país, con capacidad conjunta para albergar a 18 mil 480 personas privadas de la libertad, como parte de una estrategia para atender la sobrepoblación en las cárceles y fortalecer la seguridad penitenciaria.

La medida se presenta después de que las autoridades federales reportaran la detención de aproximadamente 70 mil 500 personas entre el 1 de octubre de 2024 y el 30 de septiembre de 2026, durante los primeros dos años de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Sin embargo, esta cifra no significa que todas las personas detenidas permanezcan en prisión, debido a que su situación depende de los procesos judiciales correspondientes.

La mandataria reconoció que el incremento de las detenciones ha contribuido a la saturación de algunos centros penitenciarios, principalmente los administrados por los gobiernos estatales, lo que representa un desafío para la seguridad y el respeto de los derechos humanos.

«Obviamente, esto representa una sobrepoblación en algunos centros penitenciarios y no podemos permitir la sobrepoblación, primero por derechos humanos, siempre hay que respetar los derechos humanos de todas las personas», expresó Sheinbaum.

Esta problemática también se ha registrado en Quintana Roo, donde los penales de Cancún y Playa del Carmen han enfrentado problemas de sobrepoblación, de acuerdo con información publicada por La Verdad Noticias sobre las condiciones de los centros penitenciarios de la entidad.

¿En qué estados construirán las seis nuevas cárceles?

Los nuevos centros penitenciarios estarán distribuidos en Chiapas, Estado de México, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Veracruz, entidades donde el gobierno federal identificó la necesidad de ampliar la capacidad de alojamiento de personas privadas de la libertad.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que estas instalaciones contarán con infraestructura de alta seguridad, sistemas de vigilancia y monitoreo, además de tecnología para bloquear señales de comunicación.

También se contemplan áreas diferenciadas de acuerdo con el perfil de las personas internas y su nivel de riesgo, con el objetivo de mejorar las condiciones de vigilancia y reducir posibles incidentes.

El primer proyecto se desarrollará en Sinaloa, donde se construirá un centro penitenciario con capacidad para 2 mil 640 personas.

De acuerdo con las autoridades federales, esta decisión responde a los recientes acontecimientos registrados en el penal de Mazatlán y a la necesidad de fortalecer la seguridad penitenciaria en la entidad.

Mientras se concreta la construcción, el Centro Penitenciario de Mazatlán permanece bajo vigilancia reforzada de elementos de la Guardia Nacional y personal federal de seguridad penitenciaria.

Estas medidas buscan impedir que grupos delictivos mantengan operaciones desde el interior de las instalaciones y garantizar mejores condiciones de control.

¿Cómo funcionarán las nuevas cárceles de México?

Además de ampliar la capacidad de alojamiento, los seis nuevos centros penitenciarios contemplan un modelo de gestión que combinará mayores controles de seguridad con programas de reinserción social.

García Harfuch explicó que las instalaciones tendrán espacios destinados a educación, capacitación laboral, actividades deportivas, servicios médicos y trabajo, con el propósito de que las personas privadas de la libertad puedan desarrollar habilidades para su reincorporación a la sociedad.

La presidenta Claudia Sheinbaum también señaló que uno de los principales objetivos es evitar que el crecimiento de la población penitenciaria supere la capacidad de vigilancia del personal encargado de los centros.

Esto debido a que mantener el mismo número de custodios ante una población cada vez mayor puede generar riesgos adicionales, tanto para las personas internas como para los trabajadores penitenciarios.

En cuanto al financiamiento, la mandataria explicó que el gobierno federal trabaja con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para definir los recursos necesarios para desarrollar los proyectos.

Aclaró que las nuevas cárceles no serán administradas por empresas privadas, sino por autoridades federales o estatales, según corresponda.

La necesidad de ampliar y mejorar los espacios penitenciarios también se relaciona con las diferencias en la población carcelaria de las entidades. Según un reporte sobre las cárceles de Quintana Roo, Yucatán y Campeche, durante 2025 Quintana Roo registró 3 mil 488 ingresos a sus centros penitenciarios, frente a mil 386 en Yucatán y 964 en Campeche.

¿Cuántas revisiones se realizaron en las cárceles federales?

Como parte de las acciones para fortalecer la seguridad penitenciaria, Omar García Harfuch informó que entre octubre de 2024 y septiembre de 2026 se realizaron 10 mil 513 revisiones ordinarias y 31 operativos extraordinarios en centros penitenciarios federales.

Durante estas intervenciones, las autoridades aseguraron más de 306 mil objetos y sustancias prohibidas, cuya presencia representaba riesgos para las personas privadas de la libertad y para el personal encargado de la vigilancia.

En el mismo periodo se efectuaron 3 mil 275 traslados de personas privadas de la libertad, como parte de las medidas para reducir riesgos y fortalecer el control penitenciario.

Entre las acciones reportadas destacaron nueve operativos realizados en Sinaloa, mediante los cuales fueron trasladadas 636 personas a diferentes centros federales.

También se realizaron 614 traslados procedentes de cárceles locales, como parte de la coordinación entre autoridades estatales y federales.

¿Qué resultados ha tenido la estrategia de seguridad penitenciaria?

De acuerdo con García Harfuch, los códigos de emergencia registrados en los centros penitenciarios federales disminuyeron 35% respecto al periodo anterior.

Esta reducción estuvo relacionada con una menor cantidad de incidentes que requieren la intervención de las autoridades, entre ellos riñas, agresiones, amenazas y otras situaciones de riesgo.

El funcionario también informó que el sistema penitenciario federal incorporó mil 192 nuevos elementos y creó una unidad de reacción penitenciaria para atender emergencias y brindar apoyo a las autoridades estatales.

Paralelamente, se desarrollan proyectos de modernización tecnológica y mejoramiento de infraestructura en centros federales ubicados en el Altiplano, Veracruz, Durango y Sinaloa.

El fortalecimiento de la seguridad penitenciaria forma parte de las acciones nacionales contra la delincuencia. En un balance de seguridad publicado por La Verdad Noticias, se abordaron los resultados de los operativos federales, incluidos los esfuerzos para combatir actividades delictivas realizadas desde el interior de las prisiones.

Con la construcción de los seis nuevos centros penitenciarios, el gobierno federal busca ampliar la capacidad de alojamiento, mejorar las condiciones de seguridad y reducir los problemas de sobrepoblación que enfrentan algunas cárceles estatales.

La estrategia también contempla fortalecer los programas de reinserción social y mantener una mayor coordinación entre las instituciones responsables del sistema penitenciario mexicano.

Los avances y acciones relacionados con esta estrategia pueden consultarse a través de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, dependencia encargada de coordinar las políticas federales de seguridad.