Bienestar cancela contrato millonario por fallas en programa Salud Casa
La Secretaría de Bienestar (Sebien) tomó una decisión contundente al rescindir el contrato más importante del programa Salud Casa por Casa, valuado en 631 millones de pesos. La empresa afectada, Médica Teyco, había sido adjudicada directamente el 10 de abril, pero no logró cumplir con los tiempos de entrega ni con los volúmenes de insumos comprometidos, lo que derivó en una crisis logística para el programa.
El contrato, que representaba casi 70% de los recursos asignados entre febrero y abril para la compra de materiales médicos, tenía como objetivo dotar al personal de salud que realiza visitas domiciliarias de herramientas básicas para la atención primaria. Sin embargo, los retrasos e incumplimientos evidenciaron fallas estructurales en la planeación y ejecución del proyecto.
El contrato más grande del programa Salud Casa por Casa
El programa Salud Casa por Casa, uno de los pilares de la política de atención médica comunitaria impulsada durante la administración de la Cuarta Transformación, contemplaba un presupuesto inicial de 2 mil millones de pesos. De ese monto, casi un tercio fue destinado al contrato con Médica Teyco, que debía entregar en un plazo máximo de dos semanas 16.8 millones de tiras reactivas, el mismo número de lancetas y toallas alcoholadas, 18 mil oxímetros y 23 mil colesterómetros digitales.
El objetivo era garantizar que el personal médico contara con herramientas para realizar monitoreos de glucosa, colesterol y saturación de oxígeno durante las visitas a domicilio. No obstante, la entrega de los insumos dependía de importaciones desde Italia, China, Estados Unidos y Polonia, lo que complicó la logística y al final hizo imposible cumplir con los plazos establecidos.
Retrasos, incumplimientos y una rescisión inevitable
Para el 25 de agosto, cuando el proceso de rescisión ya había comenzado, la empresa sólo había entregado 1.7 millones de tiras reactivas y 1.7 millones de lancetas, menos del 10% del pedido total. Aunque Teyco había asegurado que completaría las entregas entre octubre y noviembre, la Secretaría de Bienestar determinó que el incumplimiento era grave y sostenido, por lo que se procedió legalmente a cancelar el contrato.
El único lote completamente entregado fue el de oxímetros, mientras que el resto de los materiales permaneció retenido en aduanas internacionales, sin fecha clara de llegada. Esta situación afectó directamente el funcionamiento del programa en varios estados del país, donde brigadas médicas reportaron desabasto de insumos esenciales.
Un reflejo de los problemas de abasto en la 4T
La rescisión del contrato con Médica Teyco no es un hecho aislado. Representa un síntoma más de las dificultades de abasto que ha enfrentado el sector salud durante los sexenios de la Cuarta Transformación. Desde la centralización de compras hasta los retrasos en importaciones y certificaciones, el sistema ha mostrado debilidades logísticas y administrativas que repercuten directamente en la atención a la población.
Fuentes cercanas al proceso señalaron que la Secretaría de Bienestar no estaba acostumbrada a realizar compras de este tipo, lo que complicó la gestión y seguimiento del contrato. Además, la falta de experiencia técnica en adquisiciones médicas habría contribuido a errores en la planeación y calendarización de entregas.
Impacto en el personal y en las comunidades atendidas
El programa Salud Casa por Casa tiene como meta acercar servicios médicos básicos a las comunidades más alejadas del país. Las brigadas, integradas por médicos, enfermeras y promotores sociales, visitan hogares para realizar diagnósticos preventivos, detectar enfermedades crónicas y brindar seguimiento a pacientes vulnerables.
Sin embargo, la cancelación del contrato con Teyco generó un vacío operativo. Personal del programa reportó retrasos en la distribución de insumos y dificultades para mantener la continuidad de las visitas domiciliarias, lo que pone en riesgo la atención preventiva en zonas rurales y marginadas.
“Nos quedamos sin materiales básicos para medir glucosa y colesterol, lo que limita mucho el trabajo con adultos mayores y personas con diabetes”, habría expresado un trabajador del programa en condición de anonimato.
La lección: controlar y transparentar las compras públicas
El caso de Médica Teyco deja una lección clara para las dependencias federales: la necesidad de mayor control, planeación y transparencia en las adjudicaciones directas, especialmente en áreas sensibles como la salud pública.
Expertos en política pública señalan que los procesos de importación y los plazos contractuales deben alinearse con criterios realistas de entrega y supervisión, y no basarse en metas políticas o presiones de calendario. De lo contrario, los programas sociales corren el riesgo de convertirse en ejemplos de improvisación y desperdicio de recursos públicos.
El futuro del programa Salud Casa por Casa
Pese a la rescisión, la Secretaría de Bienestar ha señalado su intención de revisar los mecanismos de contratación y buscar nuevos proveedores para asegurar la continuidad del programa. Se espera que el presupuesto de 2 mil millones de pesos se redistribuya entre distintos contratos más pequeños y con mayor control de cumplimiento.
La dependencia enfrenta ahora el reto de recuperar la confianza pública y garantizar que las brigadas médicas puedan operar sin interrupciones. En un contexto donde la salud comunitaria es prioridad, cada falla administrativa representa una pérdida de tiempo, dinero y oportunidades para miles de familias.
El caso Teyco quedará como un recordatorio de que la eficiencia y la ética en el manejo de recursos públicos son tan importantes como las buenas intenciones detrás de cualquier programa social.


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