La Alerta sísmica volvió al centro del debate público en México, pero esta vez no por un temblor devastador, sino por el mensaje que aparece en la pantalla del celular.
En enero de 2026, tras un sismo con epicentro en San Marcos, Guerrero, miles de usuarios recibieron en sus dispositivos la notificación acompañada por la leyenda “Alerta Presidencial”. El sonido fue el mismo de siempre: fuerte, inconfundible, diseñado para cortar cualquier conversación. Sin embargo, el texto generó confusión y molestia en redes sociales.
Muchos interpretaron el mensaje como una referencia directa a la figura presidencial. La discusión creció rápidamente. ¿Era un cambio político? ¿Una decisión interna? ¿Un error del sistema?
Frente a la polémica, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) anunció una consulta pública para definir un nuevo mensaje para la Alerta sísmica, buscando garantizar que cumpla con su función preventiva sin generar interpretaciones erróneas.
¿Por qué aparece “Alerta Presidencial”?
El origen del término no está en una decisión nacional reciente. La leyenda forma parte del protocolo internacional Wireless Emergency Alerts (WEA), utilizado en varios países para emergencias de alto nivel.
En Estados Unidos, el sistema clasifica ciertos avisos como “Presidential Alert”, destinados a emergencias nacionales graves. Esa denominación viene preconfigurada en algunos sistemas operativos móviles, lo que explica su aparición automática en México.
La presidenta Claudia Sheinbaum abordó el tema el 16 de enero, aclarando que la alarma “no tiene nada que ver con la presidenta; es una alarma de Protección Civil”. El objetivo, insistió, es proteger vidas, no enviar mensajes políticos.
Sin embargo, la percepción pública es clave cuando se trata de comunicación en crisis. Y ahí radica la importancia de ajustar el mensaje.
Consulta pública para redefinir la Alerta sísmica
La CRT abrió oficialmente un proceso de consulta pública para redefinir el mensaje de la Alerta sísmica en teléfonos celulares.
La participación está abierta a especialistas, fabricantes y ciudadanos en general. El proceso es sencillo: ingresar al portal oficial, registrarse con nombre y correo electrónico, validar la cuenta y enviar una propuesta o comentario.
Además, los usuarios pueden adjuntar archivos y revisar documentos de referencia para entender mejor los lineamientos técnicos y normativos. Incluso es posible leer las sugerencias de otras personas, generando un ejercicio de transparencia y participación colectiva.
La fecha límite para enviar propuestas es el 16 de febrero, y se espera que a finales de mes se definan los lineamientos finales.
Más que un mensaje: comunicación en momentos críticos
En situaciones de emergencia, cada palabra cuenta. La Alerta sísmica no es solo un sonido estridente; es un instrumento de protección civil diseñado para ganar segundos que pueden salvar vidas.
Cuando un mensaje genera confusión, distrae del objetivo principal: actuar con rapidez.
Expertos en gestión de riesgos señalan que el texto debe ser claro, directo y enfocado en la acción. Debe transmitir urgencia sin ambigüedad, reforzando su carácter preventivo y protector.
La CRT ha señalado que el nuevo mensaje deberá reflejar precisamente esa naturaleza: preventiva, urgente y enfocada en la gestión de riesgos.
La tecnología detrás de la alerta en celulares
El sistema de notificaciones masivas funciona gracias a protocolos internacionales que permiten enviar mensajes de emergencia a millones de dispositivos en cuestión de segundos.
A diferencia de los mensajes tradicionales, estas alertas no dependen de aplicaciones específicas ni requieren conexión activa a datos móviles. Se transmiten directamente a través de redes celulares, garantizando mayor alcance.
Sin embargo, el uso de plataformas globales implica adaptarse a configuraciones predeterminadas. La polémica reciente evidenció la necesidad de ajustar esos detalles técnicos a la realidad y sensibilidad nacional.
Participación ciudadana y confianza pública
La apertura de la consulta pública representa un paso relevante en términos de gobernanza digital. Permitir que la ciudadanía opine sobre el contenido de la Alerta sísmica fortalece la confianza en el sistema.
En un país con alta actividad sísmica como México, donde la memoria colectiva guarda recuerdos de tragedias pasadas, la comunicación en emergencias es un asunto sensible.
La confianza en la alerta depende no solo de su eficacia técnica, sino también de la claridad del mensaje.
Lo que está en juego
Modificar el texto puede parecer un cambio menor, pero en realidad implica revisar cómo se comunica el riesgo a millones de personas.
El debate no es político, es práctico. Se trata de asegurar que la Alerta sísmica cumpla su función esencial: advertir, movilizar y proteger.
En un entorno donde la información circula con rapidez y las interpretaciones pueden amplificarse en segundos, un mensaje claro puede marcar la diferencia entre confusión y acción inmediata.
México se encuentra ahora ante la oportunidad de reforzar uno de sus instrumentos más importantes de Protección Civil, ajustando el lenguaje para que la Alerta sísmica siga siendo lo que siempre ha sido: una herramienta para salvar vidas.


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