La amenaza del «Día Cero» ya no es una predicción lejana, es una realidad inminente para millones en México. Con el Sistema Cutzamala en niveles históricamente bajos y la sequía afectando a más del 45% del país, la pregunta no es si faltará el agua, sino cuándo y dónde primero.
La crisis hídrica en México ha alcanzado un punto crítico en 2025. A pesar de algunas lluvias, la sequía persiste y se agrava, poniendo en jaque el suministro de agua para millones de personas, especialmente en el Valle de México y la región noroeste del país. Los datos oficiales de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) pintan un panorama preocupante.
El Sistema Cutzamala, una red de presas y acueductos que abastece a una parte crucial de la Ciudad de México y el Estado de México, se encuentra en una situación delicada. Aunque los niveles han mejorado ligeramente respecto a los mínimos históricos de 2024, para abril de 2025 se reportaba una capacidad de solo el 56%, muy por debajo del promedio histórico que supera el 70-80% para esa época.
Los Focos Rojos: Estados al Límite
Según el «Monitor de Sequía de México» de CONAGUA, la situación es alarmante en varias entidades. Catorce de los 32 estados del país ya presentan sequía de moderada a excepcional en más de la mitad de su territorio. Los casos más críticos, con corte a abril-mayo de 2025, son:
* Chihuahua: Prácticamente el 100% de su territorio sufre algún grado de sequía, con un 64% en sequía extrema y un 36% en sequía excepcional, la categoría más grave.
* Sinaloa: El 80.4% de su superficie está bajo sequía severa, con un 55.6% en sequía extrema.
* Sonora: Un alarmante 97.7% de su territorio está impactado, con un 60.8% en sequía extrema.
* Durango, Aguascalientes y Baja California: Estos estados reportan el 100% de su territorio con algún nivel de sequía.
Esta escasez tiene un impacto directo en la agricultura, la ganadería y, por supuesto, en el suministro de agua para el consumo humano, obligando a muchas comunidades a depender de costosas pipas.
«La crisis del agua en México es severa y representa una paradoja porque, aunque han ocurrido lluvias torrenciales, la sequía persiste en grandes áreas del país.» – Norma Elizabeth Olvera Fuentes, investigadora de la UNAM.
La Estrategia en la CDMX: Reducir la Dependencia del Cutzamala
Ante la fragilidad del Cutzamala, las autoridades de la Ciudad de México han tomado medidas drásticas. La alcaldesa Clara Brugada anunció un plan para reducir a la mitad la dependencia de la capital de este sistema durante dos años, para permitir que los embalses se recuperen.
Esto implica un esfuerzo masivo para encontrar y explotar fuentes alternativas de agua, así como para reparar la envejecida red de distribución, donde se estima que se pierde más del 40% del agua por fugas. Colonias en alcaldías como Iztapalapa y Xochimilco, que históricamente sufren de escasez, son una prioridad en los nuevos planes de abastecimiento.
Soluciones que Nacen de la Necesidad: La Cosecha de Lluvia
Mientras las grandes obras de infraestructura avanzan, están surgiendo soluciones a nivel comunitario y doméstico que ofrecen un alivio tangible. Un ejemplo es el Proyecto Tláloc en Axapusco, Estado de México, implementado por Valia Energía.
* ¿En qué consiste? Se han instalado sistemas de captación de agua de lluvia en escuelas públicas, con un potencial de recolección de más de 657,201 litros al año.
* Doble beneficio: Los sistemas incluyen purificadores, garantizando agua segura para más de 1,200 estudiantes y docentes, y reduciendo al mismo tiempo el consumo de botellas de plástico.
Este tipo de iniciativas, junto con el programa «Cosecha de Lluvia» de la SEDEMA en la CDMX, demuestran que la gestión del agua también debe ser una responsabilidad compartida, donde la tecnología y la participación ciudadana pueden marcar una diferencia real mientras se enfrentan los desafíos de una crisis que ya está aquí.


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