martes, enero 13, 2026

El polvo tóxico de tus llantas: el veneno que no ves y respiras

Crees que la contaminación de tu auto sale solo por el escape, pero hay un enemigo invisible y mucho más extendido: el polvo de tus llantas. Cada kilómetro que recorres libera billones de partículas tóxicas que terminan en el océano, en los alimentos y en tus pulmones.

Cuando pensamos en la contaminación por vehículos, la imagen que nos viene a la mente es el humo del tubo de escape. Sin embargo, una investigación cada vez más sólida, destacada por medios como Yale Environment 360, revela una fuente de polución mucho más insidiosa y masiva: el desgaste de los neumáticos..

Lejos de ser un caucho inofensivo, las llantas modernas son un complejo cóctel de caucho sintético (un tipo de plástico derivado del petróleo) y cientos de aditivos químicos. Con cada frenada, aceleración y curva, estos neumáticos se desintegran en partículas microscópicas que se esparcen por el aire, el suelo y el agua.

La Mayor Fuente de Microplásticos en el Océano

La escala del problema es asombrosa. Un informe de 2020 de The Pew Charitable Trusts estimó que el polvo de los neumáticos es responsable del 78% de los microplásticos que se encuentran en los océanos. Cada vez que llueve, las partículas depositadas en las carreteras son arrastradas hacia los sistemas de drenaje y, finalmente, hacia el mar.

En México, donde se desechan alrededor de 30 millones de llantas cada año y solo una de cada diez recibe un tratamiento adecuado, el problema se magnifica. No solo se trata del residuo visible de los neumáticos abandonados, sino de este polvo invisible que se genera durante la vida útil de cada neumático en circulación.

El Cóctel Químico que Liberan tus Llantas

El polvo de los neumáticos no es solo plástico; es un portador de sustancias tóxicas. Un estudio del Imperial College de Londres advierte que la reducción de estas partículas es tan crucial como la de las emisiones del escape.

 * Metales Pesados: El polvo de llanta contiene metales como cobre, plomo y zinc, que son perjudiciales para la vida acuática y pueden bioacumularse en la cadena alimentaria.

 * El Químico 6PPD: Para evitar que las llantas se agrieten, los fabricantes añaden un químico llamado 6PPD. Cuando este compuesto reacciona con el ozono del aire, se transforma en una sustancia extremadamente tóxica para muchas especies de peces. De hecho, fue identificado como el causante de la muerte masiva de salmones en la costa oeste de Estados Unidos.

 * Partículas Ultrafinas: Un solo auto emite un billón de partículas ultrafinas (más pequeñas que los microplásticos) por cada kilómetro recorrido. Estas partículas son tan diminutas que pueden ser inhaladas, pasar a través del tejido pulmonar, entrar en el torrente sanguíneo y cruzar la barrera hematoencefálica, con consecuencias para la salud que ya se están investigando, como su presencia detectada en pulmones humanos.

«Sabíamos que las llantas contaminaban, pero ¿sabías que son una de las principales fuentes de microplásticos? Se han encontrado microplásticos hasta en los pulmones de seres humanos.» 

¿Qué se puede hacer ante una amenaza invisible?

El problema del polvo de los neumáticos es complejo porque está directamente ligado a nuestro modelo de transporte. Sin embargo, ya se están explorando soluciones a varios niveles:

 * Rediseño de Neumáticos: Investigadores y empresas están trabajando en la creación de llantas más duraderas y con materiales menos tóxicos. Se exploran alternativas que incluyen ingredientes como el diente de león o el aceite de soya.

 * Mejora de la Infraestructura Vial: Diseñar carreteras con mejores sistemas de drenaje y filtración podría capturar una parte de estas partículas antes de que lleguen a los ríos.

 * Economía Circular para Llantas: En México, algunas cementeras ya utilizan llantas desechadas como combustible alternativo, lo que reduce el consumo de combustibles fósiles y evita que terminen en vertederos. Sin embargo, esta práctica no aborda el problema del polvo generado durante su uso.

 * Reducción de la Dependencia del Automóvil: La solución más efectiva a largo plazo es reducir el número de vehículos en las calles, fomentando el transporte público, el ciclismo y la caminata.

La contaminación por neumáticos es un claro ejemplo de cómo las fuentes de polución más peligrosas no siempre son las más obvias. Mientras la ciencia sigue desvelando la magnitud de este problema, queda claro que la huella de nuestro transporte va mucho más allá del humo que vemos salir por el escape.

Owen Michell
Owen Michell
Owen Michell es nuestro editor especializado en noticias digitales, con un profundo conocimiento en identificar tendencias y desarrollar contenido de consulta. Su experiencia en el panorama digital le permite brindar información relevante y atractiva para nuestra audiencia. Su pericia en el ámbito de las noticias digitales contribuye a la autoridad y actualidad de nuestro sitio.
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