martes, enero 20, 2026

La batalla por 2027 en Quintana Roo empieza… pero en decenas de encuestas adelantadas

Año y medio antes de la elección, encuestas inundan el debate en Quintana Roo. ¿Orientan a la gente o fabrican percepciones rumbo a 2027? Un experto nos ayuda a comprender lo que pasa.

Aún falta más de un año para las elecciones de 2027, pero en Quintana Roo el ambiente político ya se mueve como si la contienda estuviera a la vuelta de la esquina. Encuestas, rankings y mediciones comienzan a circular con frecuencia en redes sociales, portales informativos y espacios de opinión. Los nombres se repiten, los porcentajes suben y bajan, y la sensación de competencia empieza a instalarse en la conversación pública, aunque formalmente el proceso electoral ni siquiera ha iniciado.

Las mediciones colocan en el radar a figuras de Morena con presencia pública y cargos relevantes, como los morenistas Estefanía Mercado (presidenta municipal de Playa del Carmen), Ana Paty Peralta (presidenta municipal de Cancún), Gino Segura (senador), Marybel Villegas (senadora) y Rafa Marín (director de Aduanas en Méxio) o la senadora panista Mayuli Martínez. Cada encuesta ofrece un orden distinto, un ganador diferente y, en ocasiones, lecturas opuestas sobre el mismo escenario.

La pregunta de fondo es inevitable: ¿estas encuestas ayudan realmente a la ciudadanía a entender lo que viene o son una estrategia anticipada de posicionamiento político?

Antes del arranque formal, el ruido de las encuestas

El calendario electoral marca que el proceso 2026-2027 iniciará en septiembre de 2026 y que las elecciones se celebrarán el domingo 6 de junio de 2027. En Quintana Roo, ese día se renovarán la gubernatura y las 11 presidencias municipales. En teoría, todavía hay tiempo. En la práctica, la carrera ya se percibe en marcha.

Para el analista político Jorge Carbajal, académico y consultor en temas electorales, este fenómeno no es nuevo, pero sí cada vez más visible. “Las encuestas tempranas cumplen una función política clara de instalar nombres y narrativas. No buscan predecir una elección, buscan influir en cómo la gente imagina el futuro”, explica.

Según el especialista, cuando no hay proceso electoral en curso, las encuestas no miden intención real de voto, sino niveles de conocimiento, simpatía o posicionamiento mediático. “El problema es que muchas veces se presentan como si fueran una fotografía definitiva de lo que va a pasar”, advierte.

¿Qué aportan las encuestas a la gente?

En el mejor de los casos, las encuestas pueden servir como una herramienta informativa. Permiten conocer qué figuras políticas son más conocidas, quiénes generan opiniones positivas o negativas y cómo se mueve la conversación pública en un momento determinado. Sin embargo, su utilidad depende de cómo se presenten y se expliquen.

“Cuando una encuesta se difunde sin contexto, sin explicar qué pregunta se hizo, a cuántas personas se consultó o quién la pagó, deja de informar y empieza a confundir”, señala Carbajal. Para la mayoría de la gente, un porcentaje alto se interpreta como fortaleza política, aunque en realidad sólo refleje presencia mediática o reconocimiento de nombre.

En un estado con fuerte actividad turística y una población diversa como Quintana Roo, la percepción puede variar mucho de un municipio a otro. Una medición estatal difícilmente captura esas diferencias, pero suele difundirse como si representara a todo el electorado.

Los números que ya circulan

Las encuestas que hoy se difunden ofrecen resultados contrastantes. Algunas colocan a Ana Paty Peralta como una de las alcaldesas mejor evaluadas del país, con niveles de aprobación que superan el 58% y hasta el 72%, según distintos ejercicios nacionales. Otras se enfocan en preferencias internas de Morena rumbo a la gubernatura.

Rubrum, por ejemplo, coloca a Gino Segura con más del 42% de preferencias dentro del partido, seguido por Estefanía Mercado y Ana Paty Peralta. En contraste, Massive Caller y MetaMetrics sitúan a Ana Paty Peralta a la cabeza, con porcentajes que rondan entre el 26% y el 28%.

Buendía & Márquez, en una encuesta publicada por El Universal, da una ligera ventaja a Gino Segura, mientras que otras casas como GobernArte, TResearch International y GI Grupo Impacto también lo colocan en primer lugar, aunque con márgenes distintos y escenarios variables.

El punto en común no es quién va arriba, sino que son los mismos nombres los que aparecen una y otra vez, reforzando la idea de que la competencia ya está definida, aunque todavía no lo esté.

¿Estrategia muy anticipada?

Para el analista Jorge Carbajal, la anticipación no es casual. “Las encuestas tempranas sirven para mandar mensajes internos y externos. Internos, hacia los partidos y grupos de poder; externos, hacia la ciudadanía. Es una forma de decir ‘aquí estoy’ sin decirlo abiertamente”, explica.

Este tipo de mediciones también pueden influir en decisiones futuras, como alianzas, apoyos o candidaturas. “Quien aparece bien posicionado gana visibilidad y, muchas veces, recursos políticos”, añade.

Sin embargo, el riesgo es que el debate público se centre únicamente en nombres y porcentajes, dejando de lado los problemas reales del estado, como seguridad, servicios públicos, movilidad, crecimiento urbano o medio ambiente.

EL CANSANCIO CIUDADANO, UN RIESGO REAL

Uno de los efectos menos visibles, pero más importantes, es el desgaste de la audiencia. La ciudadanía suele mostrar interés cuando hay campañas formales, propuestas claras y contrastes reales. Pero cuando la promoción política se adelanta demasiado, el efecto puede ser el contrario.

“Hay un hartazgo acumulado. La gente siente que la política nunca se detiene y que siempre le están pidiendo atención. Eso puede traducirse en apatía o rechazo”, advierte el analista Jorge Carbajal.

La saturación de encuestas, sobre todo cuando se contradicen entre sí, puede generar desconfianza no sólo hacia las mediciones, sino hacia la política en general. “Si hoy dicen una cosa y mañana otra, el mensaje implícito es que nada es creíble”, resume el especialista.

REDES SOCIALES, AMPLIFICACIÓN Y ESPEJISMOS

El papel de las redes sociales es sumamente importante en esta dinámica. Un resultado de encuesta puede replicarse cientos de veces en pocas horas, acompañado de gráficos llamativos y mensajes triunfalistas. En algunos casos, se refuerza con publicidad pagada o cuentas automatizadas.

“El algoritmo no distingue si una encuesta es sólida o no, sólo detecta interacción”, explica el analista. Así, una medición con poca base técnica puede tener más alcance que un estudio serio, simplemente porque se presenta de forma más atractiva.

Esto genera lo que Carbajal llama “liderazgos de pantalla”, es decir, figuras que parecen dominantes en el espacio digital, pero cuya fuerza real en territorio es difícil de comprobar.

Otro elemento central es la ausencia de regulación efectiva para encuestas fuera de proceso electoral. Aunque existen lineamientos para sondeos durante campañas, en esta etapa previa el terreno es mucho más laxo, lo que permite la circulación de estudios sin ficha técnica completa, sin claridad metodológica o con muestras poco representativas. “No todas las encuestas son falsas, pero muchas son opacas”, apunta el analista.

Para la ciudadanía, identificar una encuesta confiable no siempre es sencillo. Por eso, el experto recomienda revisar siempre quién la realiza, cuántas personas fueron consultadas, cómo se levantó la información y quién financió el ejercicio.

El fondo del asunto no es quién va arriba hoy ni quién pierde puntos mañana. El verdadero debate es cómo se está construyendo desde ahora la narrativa del poder y qué tan consciente es la sociedad de ese proceso.

Las encuestas, bien usadas, pueden informar. Mal usadas, pueden manipular. En un contexto político cada vez más acelerado, el reto para la ciudadanía no es memorizar porcentajes, sino mantener una mirada crítica. “Las elecciones no se ganan en una encuesta de 2025 o 2026”, concluye Carbajal. “Se ganan en el territorio, con resultados, con propuestas y con confianza. Todo lo demás es ruido”.

ENCUESTADORAS ACTIVAS HASTA AHORA

  • Mitofsky
  • Rubrum
  • Massive Caller
  • MetaMetrics
  • CE Research
  • Táctica
  • Buendía & Márquez
  • GobernArte
  • TResearch International
  • GI Grupo Impacto

LO QUE DEBES SABER DEL PROCESO ELECTORAL

  • En septiembre de 2026 comienza el proceso electoral 2026-2027.
  • El domingo 6 de junio de 2027 serán las elecciones.
  • 17 estados renovarán gubernatura (Sonora, Baja California, Baja California Sur, Colima, Nayarit, Sinaloa, Michoacán, Zacatecas, Campeche, Guerrero, Quintana Roo, Tlaxcala, Aguascalientes, Querétaro, Chihuahua, Nuevo León y San Luis Potosí).
  • En Quintana Roo se renovarán la gubernatura y las 11 presidencias municipales.
Paco Marín
Paco Marín
Paco Marín es un periodista egresado en Comunicación y Periodismo por la Universidad Latinoamericana. Su experiencia abarca una amplia gama de temas críticos como salud, política, medio ambiente, infraestructura y educación, lo que le confiere un conocimiento diverso y una perspectiva integral en sus contribuciones. Su formación académica y experiencia práctica fortalecen la fiabilidad y experticia del contenido que genera.
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