Durante abril, la actividad empresarial en México mostró una desaceleración en el ritmo de crecimiento, particularmente en la producción, el empleo y la confianza empresarial, revelan nuevos indicadores del Inegi publicados este lunes, como la Encuesta Mensual de Opinión Empresarial (EMOE).
El Inegi muestra que también el Indicador de Pedidos Manufactureros (IPM) tuvo una caída mensual de 0.6 puntos al ubicarse en 50.6 puntos. A pesar de este retroceso, el indicador se mantiene por cuarto mes consecutivo por encima del umbral de 50 puntos, nivel que indica expansión en el sector manufacturero.
Sin embargo, este crecimiento muestra señales de fragilidad. El propio indicador refleja que, al interior de la actividad manufacturera, existe una desaceleración en curso.
Producción y empleo, focos de alerta
Uno de los elementos más relevantes es la caída en la producción esperada. Este componente se ubicó en 47.6 puntos, con una disminución mensual de 3.7 puntos y una caída anual de 5.1 puntos, colocándose por debajo del umbral de 50. Este nivel indica una percepción negativa sobre la evolución de la producción en el corto plazo.
A la par, el indicador de personal ocupado también se mantiene en terreno negativo, con 49.3 puntos, acumulando seis meses consecutivos por debajo de 50. Este comportamiento sugiere debilidad en la generación de empleo dentro del sector manufacturero.
Otro componente que se mantiene rezagado es la oportunidad en la entrega de insumos por parte de proveedores, con 49 puntos y ocho meses consecutivos en zona de contracción. En contraste, los pedidos esperados se ubicaron en 54.5 puntos, mientras que los inventarios de insumos aumentaron.
Estos datos muestran que en México la demanda se mantiene activa, aunque no necesariamente se traduce en mayor producción.
Confianza empresarial en terreno negativo
A diferencia de los indicadores de actividad, la percepción empresarial sobre el entorno económico se mantiene en niveles negativos. El Indicador Global de Opinión Empresarial de Confianza (IGOEC) se ubicó en 48.2 puntos en abril de 2026, con una caída mensual de 0.2 puntos y un descenso anual de 0.4 puntos.
Con este resultado, el indicador acumula 14 meses consecutivos por debajo del umbral de 50 puntos, es decir, hay una percepción desfavorable sostenida entre los empresarios sobre la situación económica del país.
Este comportamiento se replica en los distintos sectores económicos. En la industria manufacturera, el indicador de confianza se ubicó en 47.9 puntos; en construcción, en 48.1; en comercio, en 48.9; y en servicios privados no financieros, en 48.1 puntos. Ninguno de estos sectores logró superar el nivel de 50 puntos durante el periodo de referencia.
Inversión, el componente más rezagado
Uno de los indicadores más bajos dentro de la confianza empresarial es el relativo al momento adecuado para invertir. En la industria manufacturera se ubicó en 34.1 puntos; en construcción, en 28 puntos; en comercio, en 31.5; y en servicios, en 33 puntos.
Estos niveles dan cuenta de una percepción desfavorable sobre las condiciones para realizar inversiones, lo que podría incidir en las decisiones de expansión y crecimiento de las empresas.
En el caso de la construcción, este indicador acumula más de 170 meses consecutivos por debajo del umbral de 50 puntos, lo que evidencia una debilidad estructural en la percepción de inversión dentro del sector.
Tendencia empresarial con retrocesos
En cuanto a los indicadores de tendencia, el Indicador Global de Opinión Empresarial de Tendencia (IGOET) se ubicó en 50.4 puntos, con una caída mensual de 1.3 puntos y una disminución anual de 0.9 puntos.
Este indicador se mantiene por segundo mes consecutivo por encima del umbral de 50 puntos, lo que sugiere una tendencia positiva en la actividad empresarial. No obstante, la caída reciente indica una pérdida de dinamismo.
A nivel sectorial, el comportamiento es heterogéneo. En la industria manufacturera, el indicador agregado de tendencia se situó en 50.1 puntos, pero con una disminución de 1.6 puntos respecto al mes previo. En este sector, la producción cayó a 47.2 puntos, mientras que la capacidad de planta utilizada y el personal ocupado también se ubicaron por debajo de 50.
Logística, cuello de botella
Otro factor crítico que emerge del análisis es la persistente dificultad en las cadenas de suministro. El componente de “Oportunidad en la entrega de insumos de los proveedores” lleva ocho meses consecutivos por debajo de los 50 puntos (49.0 en abril). Esto indica que las empresas manufactureras siguen enfrentando retrasos logísticos que impactan directamente en su capacidad de producción, validando la caída de 3.7 puntos en la producción esperada mencionada anteriormente. Sin una mejora en la logística de insumos, es improbable que el sector manufacturero recupere los niveles de eficiencia de años anteriores.
CONSTRUCCIÓN Y COMERCIO MUESTRAN DEBILIDAD
El sector de la construcción continúa como uno de los más rezagados. Su indicador de tendencia se ubicó en 45.7 puntos, acumulando 19 meses consecutivos por debajo del umbral de 50. Aunque algunos componentes, como el valor de las obras ejecutadas como contratista principal, mostraron incrementos, otros, como los contratos y el empleo, permanecen en niveles bajos.
En el caso del comercio, el indicador de tendencia se ubicó en 50.7 puntos, lo que lo mantiene en terreno positivo por segundo mes consecutivo. Sin embargo, registró una caída mensual de 2.9 puntos. Al interior, las ventas netas descendieron a 49.3 puntos y los ingresos por consignación a 43.2, mientras que las compras netas se mantuvieron en niveles más elevados.
A diferencia de otros sectores, los servicios privados no financieros presentan una mayor estabilidad. Su indicador de tendencia se ubicó en 51.3 puntos, con 24 meses consecutivos por encima del umbral de 50.
Aunque registró una ligera disminución mensual de 0.5 puntos, los componentes relacionados con ingresos, demanda y gasto se mantienen en niveles positivos. El personal ocupado también mostró un ligero incremento, situándose en 50.3 puntos.
Este comportamiento posiciona al sector servicios como el de mayor resiliencia dentro del conjunto de indicadores empresariales.
Los datos también muestran cambios en el desempeño de distintos subsectores. En la industria manufacturera, el segmento de equipo de computación y electrónicos registró incrementos, mientras que sectores como la industria química y de plásticos presentaron caídas.
En comercio, el crecimiento se concentró en el comercio al por menor, mientras que el comercio al por mayor mostró retrocesos. En servicios, algunos subsectores como la información en medios masivos avanzaron, mientras que otros, como el alojamiento y preparación de alimentos, registraron descensos.
SEÑALES DE DESACELERACIÓN EN EL CORTO PLAZO
En conjunto, los tres indicadores —actividad, confianza y tendencia— ofrecen una lectura complementaria del entorno económico. Mientras la actividad empresarial se mantiene en niveles de expansión moderada, la confianza empresarial continúa en terreno negativo y la tendencia muestra una desaceleración reciente.
Los componentes relacionados con producción, inversión y empleo son los que presentan mayores debilidades, mientras que la demanda y algunos sectores de servicios mantienen un comportamiento más favorable.
Este panorama podría ser señal de un contexto de crecimiento moderado con pérdida de dinamismo, en el que la evolución de los próximos meses será importante para determinar la dirección de la actividad económica.


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