Llegaron las enfermedades respiratorias debido a la temporada de invierno que dura aproximadamente cuatro meses, finalizando a mediados de marzo, y trae consigo temperaturas frías y cambios bruscos en el clima. Durante esta época del año, las personas están propensas a contraer enfermedades respiratorias, como gripe, tos, Influenza o COVID-19, que pueden poner en riesgo la salud de niños y adultos.
De acuerdo con los últimos reportes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), este lunes 29 de diciembre, el frente frío 25, impulsado por una masa de aire ártica ingresará al territorio mexicano.
Este fenómeno generará condiciones meteorológicas adversas en el transcurso de la semana, como descenso de temperatura y lluvias intensas en varios estados del país, lo cual incrementa el riesgo de contagios de enfermedades respiratorias.
El sistema ingresará por el norte del país y avanzará en las costas del Golfo de México, originando lluvias intensas a puntuales torrenciales en Tamaulipas, Puebla, Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Chiapas.
Además, incrementará las condiciones para la caída de nieve o aguanieve en sierras de Chihuahua y Durango, así como en las cimas de los volcanes y montañas más altos.
Ante el aumento de frío y humedad, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha emitido una serie de recomendaciones esenciales para evitar enfermedades respiratorias de manera efectiva.
13 consejos del IMSS para evitar enfermedades respiratorias
El IMSS enfatiza que la prevención es la mejor herramienta para evitar enfermedades respiratorias durante la temporada invernal y reducir la carga de hospitales y clínicas.
- Evita cambios bruscos de temperatura y corrientes de aire, ya que estos choques térmicos debilitan el sistema inmune. Pasa de un ambiente a otro de forma gradual.
- Si vas a salir de un lugar caliente, cubre tu boca y nariz, para evitar respirar el aire frío directamente en los pulmones, lo cual puede irritar las vías respiratorias.
- Abrígate bien, utiliza gorro, guantes, bufanda y calcetines gruesos en niños de 2 o más años, cubriendo principalmente nariz y boca para evitar la entrada de aire gélido.
- Consume gran variedad de frutas y verduras, especialmente las ricas en vitamina C, para mejorar las defensas de tu cuerpo y fortalecer tu organismo.
- Cuando estornudes, utiliza un pañuelo desechable o cúbrete con el ángulo interno del brazo (estornudo de etiqueta) para contener la propagación de gérmenes.
- Lava tus manos a menudo con agua y jabón, especialmente después de estornudar o toser. La higiene de manos es fundamental para cortar cadenas de contagio.
- Evita tocarte los ojos, nariz y boca con las manos sucias, pues son las principales vías de entrada de virus y bacterias al organismo.
- Si el frío es muy extremo, permanece en casa y procura salir solamente si es necesario. Recuerda usar ropa gruesa y adecuada para las bajas temperaturas.
- Usa suficientes cobijas durante la noche, que es cuando más baja la temperatura y el cuerpo es más vulnerable al frío y a sus efectos.
- No saludes de mano o beso para prevenir la transmisión directa de virus respiratorios. Es una medida sencilla pero muy efectiva.
- Vacúnate contra la Influenza y COVID-19, si cumples con los criterios de edad o tienes condiciones de riesgo. La vacunación salva vidas.
- Limpia y desinfecta manijas, teléfonos y objetos de uso compartido para disminuir contagios en el hogar y en el lugar de trabajo.
- Consume líquidos en abundancia para mantener las mucosas hidratadas y funcionales, lo que ayuda a proteger tu cuerpo contra infecciones virales.
Por su parte, la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) recomendó a la población tomar precauciones específicas con la población infantil y las personas adultas mayores.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y PC, exhortó a la población a considerar medidas preventivas para personas adultas mayores, como mantener una dieta sana.
Una dieta sana debe ser rica en vitamina A y C, equilibrada y adecuada a sus necesidades. Además, deben usar mantas o edredones y mantenerse activos.
Es crucial cubrir las zonas donde se pierde más calor: cabeza, cuello, manos y pies. Proteger estas áreas ayuda a evitar enfermedades respiratorias y la hipotermia.


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