El nombre de Marianne Gonzaga volvió a colocarse en el ojo mediático. Con tan solo 18 años, su vida ha estado marcada por un episodio legal que acaparó titulares: la agresión con arma blanca a Valentina Gilabert, entonces pareja de su exnovio, hecho que la llevó a pasar cerca de cinco meses privada de la libertad.
Hoy, tras recuperar su libertad asistida y con la obligación de acudir a terapias psicológicas como parte de su sanción, Gonzaga decidió dar un paso inesperado: regresar al mundo digital con tarifas que superan incluso lo que cobraba antes de su arresto.
La polémica liberación y su regreso a redes sociales
La noticia de su liberación no pasó desapercibida. Mientras muchos pensaban que se mantendría alejada del foco público, la joven sorprendió al reaparecer en redes sociales. Su mensaje fue directo: aclaró su situación legal, compartió los términos de su libertad y, al mismo tiempo, publicó el nuevo listado de precios para colaboraciones con marcas.
Lo que más llamó la atención fue el incremento en sus tarifas. Si en enero de 2025 cobraba entre 8 mil y 99 mil pesos por servicios digitales, hoy sus paquetes alcanzan los 120 mil pesos, situándola en un rango de exclusividad que pocas influencers de su edad manejan.
Los nuevos costos de colaborar con Marianne Gonzaga
El documento compartido por la influencer detalla los paquetes disponibles:
- Paquete 1: set de historias, un TikTok y contenido pautado (20-30 días) por 68,000 pesos.
- Paquete 2: dos TikTok, exclusividad (20-30 días) y set de historias por 68,000 pesos.
- Paquete 3: un TikTok, una historia y un reel (con opción de intercambio de producto para emprendimientos pequeños) por 80,000 pesos.
- Paquete 4: el más completo, con un TikTok, un reel, set de historias, exclusividad y pauta digital por 120,000 pesos.
Además, se ofrecen licencias de uso de imagen digital y exclusividad con marcas, con costos adicionales que van de 15 mil a 30 mil pesos mensuales.
Antes y después: el cambio en su modelo de negocio
Hasta enero, sus precios eran mucho más accesibles:
- Una historia en Instagram costaba 8,500 pesos.
- Un reel llegaba a 18,000.
- Y el paquete más caro rondaba los 99,000 pesos.
Su repentina estrategia de aumentar tarifas tras la prisión ha generado reacciones divididas: mientras unos la acusan de aprovechar el escándalo para lucrar, otros señalan que es una muestra de resiliencia y reposicionamiento en la industria del marketing de influencers.
El escrutinio social y la estrategia digital
El regreso de Marianne Gonzaga abre un debate sobre cómo los influencers transforman polémicas en oportunidades. Aunque su historial legal sigue pesando, la influencer apuesta por reconstruir su marca personal con mayor exclusividad y prestigio económico.
El fenómeno no es nuevo: en redes sociales, varios casos muestran que la controversia puede convertirse en trampolín hacia mayor visibilidad. En el caso de Gonzaga, su estrategia está clara: capitalizar la atención mediática y venderla como valor agregado a las marcas.
Reflexión final
El caso de Marianne Gonzaga no solo habla de una influencer mexicana que aumentó sus precios tras salir de prisión. Refleja cómo la industria del marketing digital es capaz de transformar narrativas, incluso las más polémicas, en nuevas oportunidades de negocio.
La pregunta ahora es si las marcas apostarán por esta estrategia o si el peso del escrutinio social terminará por frenar su ambicioso regreso al mundo digital.


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