El recibo CFE y consumo eléctrico suelen dispararse por pequeños hábitos que pasan desapercibidos en millones de hogares mexicanos. Aunque muchas personas culpan únicamente al aire acondicionado o a las altas temperaturas, especialistas en eficiencia energética advierten que existen aparatos conectados todo el día que elevan el gasto sin que los usuarios lo noten de inmediato.
La Comisión Federal de Electricidad ha señalado en distintas recomendaciones que los electrodomésticos con mayor demanda energética pueden incrementar considerablemente el pago bimestral, especialmente durante temporadas de calor. Entre ellos aparecen refrigeradores antiguos, televisores encendidos durante horas, hornos de microondas, lavadoras y dispositivos que permanecen en modo espera.
Los aparatos que más impactan el recibo CFE
Uno de los principales responsables es el refrigerador. Debido a que funciona las 24 horas, puede representar cerca de una cuarta parte del consumo total del hogar. Cuando tiene más de diez años de uso, empaques dañados o acumulación de escarcha, el motor trabaja más y consume más electricidad.
El aire acondicionado también encabeza la lista de aparatos de alto consumo. La CFE recomienda mantenerlo alrededor de 25 grados, ya que bajar demasiado la temperatura aumenta la demanda eléctrica. Además, filtros sucios y falta de mantenimiento provocan que el equipo trabaje forzado y gaste más energía.
Otro error frecuente es dejar televisores, consolas de videojuegos, computadoras y decodificadores conectados todo el tiempo. Aunque parezcan apagados, muchos continúan utilizando electricidad mediante el llamado consumo fantasma o modo stand by, un gasto silencioso que termina reflejándose en el recibo.
Las lavadoras y secadoras también generan un impacto importante cuando se usan varias veces por semana con cargas pequeñas. Expertos en ahorro energético recomiendan aprovechar ciclos completos y utilizar programas de agua fría para disminuir el gasto eléctrico y reducir el consumo doméstico.
Cómo reducir el consumo eléctrico en casa
La iluminación todavía representa una parte importante del gasto energético en México. Sustituir focos tradicionales por lámparas LED puede marcar diferencia en el recibo. Además, dejar luces encendidas en habitaciones vacías continúa siendo uno de los hábitos más comunes dentro de los hogares.
La Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía también aconseja desconectar cargadores, cafeteras, hornos eléctricos y aparatos pequeños cuando no estén en funcionamiento. Aunque parezcan inofensivos, conectados durante todo el día generan un consumo acumulado que muchas familias ignoran.
Otra recomendación clave consiste en revisar periódicamente la instalación eléctrica. Cables deteriorados, conexiones irregulares o fugas de energía pueden elevar el consumo sin que exista un aparato específico causando el problema. En algunos casos, esto también representa riesgos de seguridad dentro de la vivienda.
Especialistas sugieren elegir electrodomésticos con certificaciones de eficiencia energética y evitar equipos demasiado antiguos. Aunque la inversión inicial pueda ser mayor, un aparato moderno suele consumir menos electricidad y ayudar a reducir el gasto mensual durante varios años.
En estados con temperaturas extremas, el uso simultáneo de ventiladores, minisplits y refrigeradores puede provocar que algunas viviendas pasen a tarifas más elevadas de consumo. Por ello, autoridades y especialistas recomiendan monitorear constantemente el gasto energético mediante medidores digitales o revisando los históricos del recibo.
También sugieren evitar conectar varios aparatos de alto voltaje en extensiones o multicontactos, ya que además de elevar el consumo, existe riesgo de sobrecalentamiento. Mantener hábitos de ahorro no solo ayuda al bolsillo familiar, también contribuye a reducir la presión sobre el sistema eléctrico nacional durante temporadas de mayor demanda en varias regiones mexicanas.
Pequeños cambios cotidianos pueden hacer diferencia en el pago del recibo. Desconectar aparatos que no se usan, aprovechar la luz natural y dar mantenimiento a los equipos eléctricos ayuda a disminuir el consumo. En tiempos de altas temperaturas y mayores tarifas, cada hábito cuenta para evitar sorpresas al llegar el próximo recibo de la CFE.


TE PODRÍA INTERESAR