domingo, enero 18, 2026

Modalidad 40 del IMSS: cuándo conviene y cuándo te hace perder dinero

Quiénes sí ganan con la Modalidad del IMSS en 2026, quiénes pierden, costos reales y por qué no siempre conviene usarla.

La Modalidad 40 del IMSS suele presentarse como la vía para alcanzar una pensión elevada al momento del retiro. Sin embargo, no es una solución para todos y mal utilizada, puede convertirse en una decisión costosa que no garantiza el pago esperado al jubilarse.

Este esquema, conocido oficialmente como Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, permite seguir cotizando ante el IMSS sin tener un empleo formal. Está dirigido únicamente a quienes pertenecen a la Ley del Seguro Social de 1973, es decir, personas que comenzaron a cotizar antes del 1 de julio de 1997.

¿Quiénes pueden acceder a la Modalidad 40 del IMSS?

Solo pueden inscribirse los trabajadores que estén bajo la Ley 73. Además, deben cumplir dos condiciones: no estar dados de alta como asalariados y contar con al menos 52 semanas cotizadas en los últimos cinco años.

Este punto suele generar confusión, ya que muchas personas creen que basta con haber trabajado antes de 1997, cuando en realidad también importa el historial reciente de cotización.

¿Cuánto se puede recibir de pensión con la Modalidad 40?

El monto de la pensión depende del salario base elegido, el número de semanas acumuladas y el tiempo que se mantenga la cotización elevada.

Mario Sánchez, gerente de Pensiones y Retiro de Kuppra, estima que una inversión cercana a un millón de pesos durante cinco años puede traducirse en una pensión mensual de entre 70,000 y 80,000 pesos, siempre que se cumpla con el perfil adecuado.

Este escenario no es automático ni garantizado. El IMSS calcula la pensión con base en el promedio salarial de los últimos 58 meses, por lo que subir el salario solo por poco tiempo reduce el impacto real.

IMSS eleva el costo de la Modalidad 40 en 2026: lo que pagarás de más
IMSS eleva el costo de la Modalidad 40 en 2026.

¿Cuál es la edad ideal para entrar a Modalidad 40?

Los especialistas coinciden en que el mejor momento para planear la Modalidad 40 es entre los 45 y 50 años de edad. Esto permite ahorrar con anticipación y evitar una carga financiera excesiva en los últimos años laborales.

Un ejemplo común es el de quienes ahorran desde los 45, se dan de baja como asalariados a los 55 y cotizan cinco años con salario alto para pensionarse a los 60 con el máximo posible.

¿Quiénes realmente ganan con la Modalidad 40?

Obtienen mayor beneficio quienes ya cuentan con muchas semanas cotizadas y tuvieron salarios relativamente altos en la etapa final de su vida laboral. En estos casos, la aportación mensual se ve como una inversión que se recupera con el paso de los años mediante una pensión superior.

También resulta útil para personas mayores de 50 años que perdieron su empleo y no desean dejar de cotizar, ya que les permite conservar derechos sin depender de encontrar trabajo formal.

¿Quiénes pierden al usar la Modalidad 40?

Quienes pertenecen a la Ley 1997 no obtienen los mismos beneficios, ya que el esquema no mejora sustancialmente su pensión. En estos casos, el gasto mensual suele ser alto frente al resultado final.

También salen perjudicadas las personas que no cuentan con ingresos estables para cubrir las cuotas. Pagar la Modalidad 40 con deudas o sacrificando gastos básicos suele generar más presión financiera que beneficios futuros.

Otro error común es elegir el salario máximo sin una estrategia clara. Si no se alcanza el tiempo necesario para que ese salario influya en el promedio, el dinero invertido puede no recuperarse.

¿Qué no incluye la Modalidad 40 del IMSS?

La Modalidad 40 no incluye atención médica. Solo cubre las ramas de retiro, cesantía en edad avanzada, vejez, invalidez y vida.

Aun así, la pensión sí puede heredarse a los beneficiarios establecidos por la ley, lo que representa una ventaja importante frente a otros esquemas.

Costos de la Modalidad 40 del IMSS en 2026

El costo depende del número de UMAs elegidas como base de cotización. Una meta de pensión cercana a 35,000 pesos mensuales suele implicar cotizar alrededor de 10 UMAs, con pagos mensuales que rondan los 5,200 pesos.

Para aspirar a una pensión cercana a 60,000 pesos, la referencia es una cotización de 17 UMAs, con aportaciones que pueden superar los 8,900 pesos mensuales, según el mes.

Estos montos no garantizan una pensión específica. El resultado final depende del tiempo sostenido de cotización, las semanas acumuladas y la edad de retiro, ya que pensionarse a los 60 años reduce el monto a cerca del 75% del salario teórico.

Analizar el costo anual ofrece una visión más clara que fijarse solo en el pago mensual. En esquemas altos, la inversión puede superar los 154,000 pesos al año, considerando meses de distinta duración.

Los montos mencionados son estimaciones basadas en simuladores y datos disponibles en 2026. Cada lector es responsable de evaluar su situación financiera antes de invertir. Esta información es con fines informativos.

Paloma Franco
Paloma Franco
Paloma Franco es una editora web de gran experiencia y una autoridad en temas de México y Economía. Su amplia trayectoria en periodismo investigativo y su habilidad para crear contenido digital confiable y relevante son fundamentales para la veracidad de nuestras publicaciones. Su profundo conocimiento económico y su compromiso con la investigación periodística garantizan la máxima fiabilidad de la información.
VER MÁS
- Advertisment -

RELACIONADOS

TE PODRÍA INTERESAR