Total Play inicia esta historia desde una posición que mezcla fortaleza operativa con tensiones financieras, luego de que Fitch Ratings advirtiera sobre un escenario de liquidez limitada y retos estructurales que condicionan su calificación crediticia. La empresa, una de las principales apuestas de telecomunicaciones dentro de Grupo Salinas, se encuentra en una etapa donde cada decisión financiera adquiere un peso estratégico, no sólo para su futuro inmediato, sino para la percepción del mercado sobre su estabilidad de largo plazo.
El análisis de Fitch sitúa a Total Play en un punto de equilibrio delicado, donde el crecimiento de su red y su cuota de mercado contrastan con una estructura de capital altamente apalancada. Esta combinación obliga a observar con lupa su capacidad para refinanciar vencimientos de corto plazo y administrar una deuda que, aunque respaldada por activos, reduce su margen de maniobra financiera.
Un diagnóstico que va más allá de los números
La evaluación sobre Total Play no se limita a balances y flujos de efectivo. Fitch incorpora en su análisis factores de gobernanza relacionados con su controlador, Grupo Salinas, que han generado incertidumbre entre inversionistas y analistas. Estos elementos, aunque externos a la operación cotidiana, influyen directamente en la percepción de riesgo y en la nota crediticia asignada.
En este contexto, Total Play aparece como una empresa con desempeño operativo sólido, pero condicionada por el entorno corporativo que la rodea. La calificadora señala que eventos previos dentro del grupo refuerzan la idea de un trato desigual hacia distintos grupos de interés, lo que se traduce en un ajuste negativo dentro de la evaluación crediticia.
Liquidez bajo presión y necesidad de refinanciamiento
Uno de los puntos centrales del reporte es la flexibilidad financiera de Total Play, descrita como limitada debido a la elevada proporción de deuda garantizada en su estructura de capital. Esta característica obliga a la compañía a planear cuidadosamente el refinanciamiento de vencimientos cercanos, especialmente en un entorno donde las condiciones financieras globales pueden cambiar con rapidez.
A pesar de ello, Fitch reconoce que Total Play cuenta con niveles relevantes de efectivo y efectivo restringido, recursos que se prevé sean utilizados para atender compromisos financieros y reducir presiones en el corto plazo. La estrategia apunta a usar esta liquidez disponible para reembolsar préstamos bancarios y arrendamientos, con el objetivo de estabilizar su perfil financiero hacia el siguiente año.
Menor inversión, mayor flujo de caja
Un elemento que juega a favor de Total Play es la reducción prevista en su inversión de capital. Tras haber realizado la mayor parte del despliegue de su red, la compañía se encuentra en una fase donde el gasto disminuye y abre la puerta a la generación de flujo de caja libre positivo en los próximos años.
Este cambio en la dinámica financiera permite que Total Play mejore gradualmente su liquidez, siempre y cuando mantenga el control sobre sus obligaciones y evite presiones adicionales derivadas de su entorno corporativo. Fitch considera que esta transición es clave para sostener la calificación actual y fortalecer la confianza del mercado.
Gobernanza como factor determinante
Más allá de los indicadores financieros, la gobernanza emerge como uno de los principales desafíos para Total Play. Fitch aplica un descuento relevante a su perfil crediticio precisamente por las preocupaciones asociadas al manejo corporativo dentro del grupo al que pertenece.
Este enfoque refleja una tendencia cada vez más marcada en los mercados, donde la transparencia, la equidad entre acreedores y la claridad en la toma de decisiones pesan tanto como los resultados operativos. Para Total Play, mejorar esta percepción podría ser tan importante como reducir deuda o incrementar ingresos.
Mejora en calificación con cautela
A pesar de los riesgos señalados, Fitch decidió elevar las calificaciones de riesgo de largo plazo de Total Play, manteniendo una perspectiva estable. Este movimiento reconoce el sólido desempeño operativo, la diversificación de ingresos y la posición competitiva que la empresa ha construido en el mercado de telecomunicaciones.
Sin embargo, la mejora viene acompañada de advertencias claras. Fitch subraya que, aunque el perfil comercial podría ubicarse en una categoría superior, los factores de gobernanza y la limitada flexibilidad financiera impiden un avance mayor en la calificación.
Crecimiento de red y rentabilidad operativa
En términos operativos, Total Play muestra indicadores positivos. La penetración de su red continúa en ascenso, reflejando una expansión sostenida frente a años anteriores. Este crecimiento se traduce en márgenes operativos robustos, con niveles de EBITDA que destacan dentro del sector.
Estos resultados confirman que Total Play ha logrado consolidar un modelo de negocio rentable, capaz de generar valor incluso en un entorno financiero exigente. No obstante, la clave estará en convertir esa fortaleza operativa en una mejora tangible de su perfil financiero.
Deuda y estructura de capital
La estructura de deuda sigue siendo uno de los principales focos de atención para Total Play. La alta proporción de obligaciones garantizadas limita su capacidad de reacción ante escenarios adversos y reduce la flexibilidad para renegociar condiciones con mayor libertad.
Fitch enfatiza que, mientras esta situación persista, Total Play deberá mantener una disciplina financiera estricta para evitar que los compromisos de corto plazo se conviertan en un riesgo mayor para su estabilidad.
El equilibrio entre riesgo y oportunidad
La historia de Total Play en este momento es la de una empresa que se mueve entre el riesgo y la oportunidad. Por un lado, enfrenta desafíos claros en materia de liquidez y gobernanza. Por otro, cuenta con un negocio sólido, una red en expansión y una base operativa que le permite generar ingresos consistentes.
El desenlace dependerá de cómo Total Play gestione esta etapa de transición, aproveche la menor inversión en capital y fortalezca la confianza de acreedores e inversionistas.
Un momento definitorio
El análisis de Fitch coloca a Total Play en un momento definitorio de su trayectoria. Las decisiones que tome en el corto plazo tendrán un impacto directo en su calificación futura y en su capacidad para financiar el crecimiento sin comprometer su estabilidad.
En este escenario, Total Play no sólo enfrenta números, sino expectativas. El mercado observa con atención si la empresa logra traducir su fortaleza operativa en una estructura financiera más equilibrada y una gobernanza que reduzca la percepción de riesgo.


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