Comprar frutas y verduras para toda la semana puede convertirse en un reto cuando los precios cambian y el presupuesto familiar no alcanza para todo. Sin embargo, elegir los productos que se cosechan en cada época del año puede ayudar a gastar menos sin renunciar a una alimentación variada. La Profeco recomienda aprovechar los alimentos de temporada, pues suelen tener mejor sabor y frescura, además de que su disponibilidad puede favorecer precios más accesibles.

La Procuraduría Federal del Consumidor abordó este tema en la sección “Consuminis” de la Revista del Consumidor de octubre, con una guía dirigida a niñas y niños para reconocer las frutas, verduras y legumbres que se encuentran disponibles durante las distintas estaciones.

La recomendación también puede servir a los adultos que buscan organizar sus compras, comparar precios y evitar que los alimentos se desperdicien en casa. La clave está en conocer qué productos corresponden a cada temporada y adaptar el menú a lo que ofrece el mercado.

¿Por qué comprar frutas y verduras de temporada ayuda a ahorrar?

Cuando un alimento se encuentra en su periodo de cosecha, puede existir una mayor disponibilidad en los mercados. Esto puede favorecer que su precio sea más accesible frente al de productos con menor oferta, aunque el costo final también depende de factores como la región, el transporte y las condiciones del mercado.

La guía de la Profeco explica que las frutas, verduras y legumbres de temporada pueden tener mejor sabor porque se cosechan en un momento adecuado de su desarrollo. Esto permite aprovechar alimentos frescos y jugosos, sin necesidad de buscar siempre las mismas opciones durante todo el año.

Por ejemplo, una familia que acostumbra comprar exactamente las mismas frutas cada semana puede comparar los precios de otras alternativas disponibles. Si la mandarina, la guayaba o la naranja tienen un costo conveniente durante el otoño, incorporarlas al menú puede ayudar a distribuir mejor el gasto.

No se trata de que todos los productos de temporada sean siempre más baratos, sino de revisar los precios antes de comprar y elegir las opciones que se ajusten al presupuesto.

¿Qué frutas y verduras recomienda consumir en cada estación?

La publicación de la Profeco presenta alimentos asociados con las diferentes estaciones del año. Conocerlos permite planear las compras y variar los ingredientes de las comidas.

  • Primavera: calabacita, chayote, chícharo, coliflor, fresa, haba, mango, nopal, papaya y piña.
  • Verano: ciruela, durazno, granada, pera, plátano y sandía.
  • Otoño: calabaza, col, coliflor, espinaca, guayaba, limón, mandarina, naranja, papa y zanahoria.
  • Invierno: aguacate, betabel y chícharo.

Esta relación funciona como una orientación general, no como una garantía de que todos los productos tendrán el mismo precio o disponibilidad en cada localidad. El clima, la producción regional y la distribución pueden modificar lo que se encuentra en los establecimientos.

En octubre, por ejemplo, las familias pueden prestar atención a frutas como la mandarina, la naranja y la guayaba, además de verduras como la calabaza, la espinaca y la zanahoria. Comparar sus precios en mercados, tianguis y supermercados ayuda a decidir cuáles conviene llevar a casa.

¿Cómo aprovechar los alimentos de temporada sin desperdiciarlos?

Ahorrar no depende únicamente de encontrar precios bajos. También es importante comprar cantidades que realmente se consumirán y conservar correctamente los alimentos para evitar que terminen en la basura.

Antes de salir al supermercado, conviene revisar qué frutas y verduras quedan en el refrigerador, elaborar una lista y planear algunas comidas. Con esos datos, es más sencillo comprar lo necesario y evitar duplicar productos que todavía están en buen estado.

Otra opción es comparar el precio por kilogramo, revisar la calidad de las piezas y elegir frutas maduras para consumir pronto, mientras que las que aún necesitan madurar pueden reservarse para los siguientes días, según sus características.

La guía también destaca que consumir productos cultivados en temporadas adecuadas puede reducir las necesidades de transporte y, con ello, parte del impacto ambiental. El efecto depende del origen de los alimentos y de cómo se distribuyen, por lo que no todos los productos locales o de temporada tienen automáticamente una menor huella ambiental.

¿Qué beneficios aportan a una alimentación saludable?

Las frutas y verduras ofrecen vitaminas, minerales, fibra y agua, aunque su composición varía según el alimento. La naranja y la guayaba, por ejemplo, aportan vitamina C, mientras que las frutas con alto contenido de agua pueden contribuir a la hidratación, especialmente durante los días calurosos.

Combinar productos de distintos colores y tipos permite diversificar los nutrientes que llegan a la mesa. También ayuda a que las comidas no dependan de una sola fruta o verdura durante todo el año.

Al final, la recomendación es sencilla: revisar qué está disponible, comparar precios y ajustar las compras a las necesidades del hogar. La Profeco recuerda que aprovechar los alimentos de temporada puede ser una manera práctica de cuidar el bolsillo y disfrutar productos frescos, sin perder de vista la calidad, la variedad y el consumo responsable.