Las personas que planean jubilarse y buscan aumentar el monto de su pensión deben revisar las nuevas reglas de la Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Un acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 21 de octubre de 2026 establece modificaciones temporales para las nuevas incorporaciones a este esquema. Las disposiciones entraron en vigor el 22 de octubre. El cambio más importante es que limita el salario de cotización y elimina las nuevas altas con efectos retroactivos.
La medida no elimina esta alternativa para quienes desean continuar cotizando después de dejar un empleo formal. Sin embargo, modifica las condiciones que pueden utilizar para planear su retiro, por lo que conviene conocer a quiénes afecta, qué sucede con las personas que ya están inscritas y cuáles son los pasos para solicitar el aseguramiento.
¿Qué es la Modalidad 40 y para qué sirve?
La Modalidad 40, conocida formalmente como Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, permite que las personas que dejaron de cotizar con un patrón continúen realizando aportaciones por su cuenta, siempre que cumplan los requisitos establecidos.
Este esquema de modalidad 40 puede ayudar a incrementar las semanas cotizadas y, dependiendo del régimen pensionario aplicable, mejorar el monto de la pensión. Su efecto es especialmente relevante para quienes pertenecen al régimen de la Ley del Seguro Social de 1973, porque el cálculo considera factores como las semanas acumuladas y el salario promedio de las últimas 250 semanas cotizadas.
Por ello, antes de destinar una cantidad importante de dinero a este mecanismo, es necesario revisar la historia laboral, el régimen que corresponde y el costo de las aportaciones.
Modalidad 40: qué cambia en el salario de cotización
El acuerdo modifica las condiciones salariales para las nuevas incorporaciones. Anteriormente, las personas podían elegir un salario de cotización superior al que tenían en su último empleo, dentro del límite legal de hasta 25 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA).
Con las nuevas disposiciones, el salario para incorporarse será el último salario base de cotización registrado al momento de la baja o hasta ese importe más una UMA, sin que pueda ser inferior al salario mínimo general vigente.
Esto significa que una persona que dejó de trabajar con un salario registrado bajo ya no podrá elegir libremente el tope máximo para incrementar su promedio salarial mediante este mecanismo.
El impacto dependerá de cada trayectoria laboral. Quienes tenían ingresos registrados elevados podrían conservar una mayor capacidad de cotización que quienes buscan elevar considerablemente un salario previo más bajo.
¿Qué pasa con los pagos retroactivos?
Otro cambio importante en la modalidad 40 es que las nuevas incorporaciones tendrán efectos a partir de la fecha de la solicitud. El acuerdo ya no permite registrar nuevas altas con efectos retroactivos.
Antes, algunas personas recurrían a la incorporación retroactiva para cubrir periodos anteriores a la solicitud, siempre que se cumplieran las condiciones aplicables. Con las nuevas reglas, esa estrategia deja de estar disponible para los nuevos aseguramientos.
Por eso, quienes planeaban esperar varios meses o años para regularizar su situación mediante un pago acumulado deben reconsiderar sus planes con la modalidad 40. El tiempo transcurrido sin cotizar no podrá cubrirse mediante una nueva inscripción retroactiva en este esquema.
¿Quiénes conservan las condiciones anteriores?
El acuerdo establece una diferencia entre las personas que ya estaban inscritas cuando entraron en vigor las nuevas disposiciones y quienes buscan incorporarse después.
Quienes ya se encontraban asegurados en este esquema podrán permanecer bajo las condiciones actuales hasta que concluya el periodo contratado. Sin embargo, esto no significa que tengan garantizada una renovación futura bajo las mismas reglas.
Las personas que terminen su periodo y decidan incorporarse nuevamente deberán revisar las condiciones aplicables en ese momento.
También existe una restricción para quienes estén inscritos en la modalidad 40 o se incorporen al régimen obligatorio como trabajadores independientes, conforme al artículo 13, fracción I, de la Ley del Seguro Social: no podrán contratar simultáneamente la continuación voluntaria.
Cómo solicitar la Modalidad 40 paso a paso
Las nuevas incorporaciones a la modalidad 40 deberán realizarse exclusivamente por mecanismos digitales del IMSS. Para preparar el trámite, conviene seguir estos pasos:
- Revisa tu situación laboral. Confirma que causaste baja del régimen obligatorio y verifica cuándo dejaste de cotizar con un patrón.
- Consulta tus semanas cotizadas. Ingresa al portal oficial del IMSS, en www.imss.gob.mx, y localiza el servicio de consulta de semanas cotizadas para revisar tu historial.
- Verifica tu salario registrado. Revisa el último salario base de cotización asociado a tu baja, pues servirá para determinar el límite aplicable a tu incorporación.
- Calcula el costo antes de decidir. Compara las aportaciones que tendrías que pagar con el beneficio pensionario que podrías obtener. No existe un monto de pensión idéntico para todas las personas.
- Ingresa a los canales digitales oficiales. Busca el trámite de Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio en el portal del IMSS y sigue las instrucciones disponibles para presentar tu solicitud.
- Guarda el comprobante y revisa el resultado. Conserva el folio, la fecha de solicitud y los documentos generados. Confirma el salario autorizado, las cuotas y la fecha de inicio del aseguramiento antes de realizar los pagos correspondientes.
Si el servicio digital no aparece disponible o tienes dudas sobre tu caso, consulta directamente al IMSS para conocer el procedimiento habilitado y evitar recurrir a intermediarios.
¿Todavía conviene contratar este esquema?
La respuesta depende de la edad, el régimen pensionario, las semanas cotizadas, el salario registrado y el tiempo que falta para solicitar la pensión. No basta con pagar cuotas más elevadas para garantizar un ingreso determinado durante el retiro.
En el caso de la Ley de 1973, una revisión de la historia laboral puede ayudar a estimar el efecto de las aportaciones sobre el salario promedio y la pensión. Para quienes pertenecen a la Ley de 1997, el cálculo responde a reglas diferentes, por lo que deben analizar su situación individual antes de tomar una decisión.
La Modalidad 40 continúa siendo una alternativa de aseguramiento, pero las nuevas restricciones cambian la planeación para quienes buscaban elevar considerablemente su salario registrado antes de jubilarse. Lo recomendable es revisar los datos oficiales, comparar escenarios y solicitar orientación antes de comprometer los ahorros destinados al retiro.




