Inflación volvió a colocarse entre los principales indicadores económicos del país luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informara que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) alcanzó una variación anual de 3.12% durante julio de 2026. El resultado representa el nivel más bajo registrado en los últimos cuatro meses y confirma una tendencia de desaceleración que se ha mantenido desde marzo, cuando la inflación anual llegó a 4.59%. El nuevo dato también mantiene este indicador dentro del rango objetivo establecido por el Banco de México, un elemento que suele ser observado de cerca por consumidores, empresas y especialistas.
El reporte muestra que la disminución estuvo impulsada principalmente por la reducción en los precios de diversos productos agropecuarios, especialmente frutas y verduras. Al mismo tiempo, algunos bienes y servicios continuaron registrando incrementos durante el mes, lo que refleja que el comportamiento de los precios sigue siendo distinto según cada sector de la economía. El análisis del informe permite observar cuáles fueron los principales movimientos registrados durante julio y cómo se distribuyeron las variaciones dentro del índice general.
¿Qué revela el dato más reciente de la Inflación?
El INEGI informó que la inflación anual se ubicó en 3.12%, convirtiéndose en la cuarta desaceleración mensual consecutiva del indicador. Además de representar el nivel más bajo en cuatro meses, el resultado también marca la tercera ocasión seguida en la que la inflación permanece dentro del objetivo fijado por el Banco de México, cuya meta es de 3% con un margen de un punto porcentual por encima o por debajo.
En términos mensuales, el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró un incremento de apenas 0.03% durante julio. Aunque el índice continuó mostrando un ligero aumento respecto al mes previo, la variación anual refleja una moderación en el ritmo con el que evolucionan los precios al consumidor. El dato también destaca por ser el más bajo para un mes de julio desde 2016, cuando la inflación anual se ubicó en 2.65%.
Los productos agropecuarios impulsaron la desaceleración
Uno de los factores más relevantes identificados en el reporte fue la disminución de los precios dentro del componente no subyacente, particularmente en productos agropecuarios. Este comportamiento tuvo un efecto importante sobre el resultado general de la inflación debido a que varios alimentos registraron reducciones considerables durante el mes.
Entre los productos con mayores bajas se encuentran:
- Jitomate: -29.20%
- Chile poblano: -15.63%
- Chile serrano: -6.98%
- Gas LP: -1.00%
- Zapatos tenis.
- Automóviles.
- Hoteles.
- Cremas para la piel.
Estas reducciones contribuyeron a compensar el incremento observado en otros bienes y servicios, permitiendo que el índice general mantuviera una trayectoria descendente durante julio.
El comportamiento de la inflación subyacente y no subyacente
El informe del INEGI también distingue el desempeño de los dos grandes componentes que integran el Índice Nacional de Precios al Consumidor.
Por un lado, el índice de precios subyacente, considerado un referente para analizar la trayectoria de la inflación en el mediano y largo plazo, presentó un aumento mensual de 0.23%. Dentro de este apartado, las mercancías registraron un incremento de 0.19%, mientras que los servicios aumentaron 0.26%. En términos anuales, este componente alcanzó una variación de 3.95%.
Por otra parte, el índice no subyacente mostró una disminución mensual de 0.67%, impulsada principalmente por la caída de 3.11% en frutas y verduras, así como por una reducción de 0.01% en energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno. En su comparación anual, este componente registró una variación de 0.29%.
Algunos productos también registraron aumentos
Aunque el comportamiento general fue favorable para la inflación, el reporte también muestra que varios productos y servicios incrementaron sus precios durante julio. Entre los principales aumentos destacan la cebolla, cuyo precio subió 18.37%, seguida por la marranada con 11.90%, las computadoras con 6.10% y el transporte aéreo con 4.11%.
Además, otros conceptos como la vivienda propia, los establecimientos de comida —incluyendo loncherías, fondas, torterías y taquerías—, así como diversos productos para el cuidado del cabello también presentaron incrementos respecto al mes anterior. Estos movimientos reflejan que, aunque algunos alimentos disminuyeron significativamente, otros bienes y servicios continuaron mostrando presiones al alza dentro de la economía.
Un indicador que continúa dentro del rango objetivo
El dato publicado por el INEGI confirma que la inflación permanece dentro del objetivo establecido por el Banco de México, situación que se mantiene por tercer mes consecutivo. La desaceleración observada desde marzo ha permitido que el indicador regrese a niveles que no se registraban desde hace varios meses y que julio presente el mejor resultado para este periodo del año desde 2016.
El análisis de la información muestra que la reducción en los precios agropecuarios tuvo un papel determinante en el comportamiento del índice general, mientras que el componente subyacente continuó reflejando incrementos moderados tanto en mercancías como en servicios. Al mismo tiempo, algunos productos específicos siguieron aumentando de precio, lo que evidencia que la evolución de la economía mantiene diferencias importantes entre sectores.
Con estos resultados, la Inflación anual de julio se coloca en 3.12%, consolidando una tendencia de desaceleración iniciada meses atrás y manteniéndose dentro del rango considerado por el Banco de México. El seguimiento de los próximos reportes permitirá observar si esta trayectoria continúa durante la segunda mitad del año y cómo evolucionan los distintos componentes que integran el Índice Nacional de Precios al Consumidor. Mientras tanto, la Inflación sigue siendo uno de los principales indicadores para comprender el comportamiento de los precios en México.


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