domingo, febrero 15, 2026

El oro vive una nueva “fiebre” impulsada por su alta valoración

El metal precioso está experimentando un repunte notable en 2025 y ha traído consigo una suerte de nueva “fiebre del oro”. Conforme la cotización de la onza ha crecido de forma sostenida, los buscadores tradicionales, los creadores de contenido y los emprendedores ven oportunidades renovadas. Un ejemplo de ese fenómeno es Matt James, quien tras años explorando colinas y ríos de California, hoy obtiene ingresos gracias a su canal de YouTube y el interés que genera la búsqueda del metal.

Altos precios y auge del interés

En los últimos meses, el precio del oro ha “prácticamente duplicado” su valor comparado con hace dos años, alcanzando en octubre niveles cercanos a los 4 300 dólares por onza. Esta escalada se ve reforzada por factores globales: incertidumbre en los mercados, debilidad del dólar y fuerte demanda de bancos centrales.

“Mis redes sociales están definitivamente viendo un aumento en tráfico”, explica Matt James, cuya pasión por la prospección aurífera se convirtió también en un negocio digital. Aunque reconoce que no se “está volviendo rico”, comenta que le paga el pasatiempo, el equipo y le genera ingresos adicionales mediante comisiones por productos de prospección.

De la búsqueda a las redes sociales

James comenta que la pregunta más frecuente es: “¿Dónde encontrar oro?” Sin embargo, él advierte: “El oro es muy, pero muy difícil de encontrar, y todos quieren mantenerlo en secreto.” La paradoja contrasta con la escena digital donde cientos de miles de personas siguen canales de prospección, adquieren detectores de metales y siguen tours auríferos.

Por su parte, Cody Blanchard, otro apasionado devenido emprendedor, fundó la microempresa Heritage Gold Rush que vende desde herramientas básicas para batear ríos hasta detectores de alta gama que cuestan miles de dólares. Blanchard relata que sus hallazgos pasaron de una onza al año a más de tres al año gracias al uso de equipos avanzados. Además, asegura que “como negocio he visto un crecimiento tremendo en un corto periodo de tiempo”.

Turismo, tradición e infraestructura antigua relanzadas

California, conocida como el “Estado Dorado”, ya vivió su famoso auge aurífero en 1849. Hoy, esa historia sirve como base para nuevas experiencias turísticas. En el Parque Histórico Estatal de Columbia, los visitantes pueden probar suerte intercambiando bateas por sedimento, además de comprar equipos.
Nikaila DeLorenzi, cuya familia opera una de esas atracciones, comenta que los últimos meses han registrado mayor afluencia de visitantes y ventas de equipo. “Hay muchas zonas con cicatrices de quemaduras por los incendios locales… lo que favorece la erosión. Hay mucho sedimento que está cayendo río abajo. Así que hay muy buenas oportunidades para buscar oro”, explica.

Ella añade: “Y ahora que está a cuatro mil dólares la onza, la gente piensa: ‘Este es un gran pasatiempo del que quizá se pueda sacar algo de provecho’.” Para quienes participan, el atractivo no solo es la historia, sino también la posibilidad de una ganancia modesta y tangible en un entorno recreativo.

Factores que explican el resurgimiento

El aumento acelerado en la cotización del oro ha despertado tanto interés inversor como recreativo. Expertos indican que la combinación de inversión institucional, expectativas de recorte de tasas de interés por parte de bancos centrales y la persistencia de tensiones geopolíticas han fortalecido al metal como refugio.

En paralelo, el auge de plataformas digitales e industrias de prospección recreativa han transformado una actividad marginal en un nicho de contenido y negocio: canales de exploración, guías turísticas, ventas de detectores y merchandising se alinean con la valorización del metal.

¿Una nueva fiebre dorada o un pasatiempo especializado?

Aunque la palabra “fiebre” evoca la imagen de hordas de buscadores durante la fiebre del oro clásica de mediados del siglo XIX, los protagonistas de hoy son distintos. James lo reconoce: “No me estoy volviendo rico… pero ciertamente me paga mi pasatiempo y mi pasión”. Su modelo mezcla exploración, contenido digital y monetización asociada.

Para otros como Blanchard, el enfoque es más empresarial: vende herramientas, ofrece tours y capitaliza la visibilidad que su nicho online le brinda. “Los detectores más nuevos encuentran más oro, lo que a su vez es la mejor publicidad”, comenta.
Al mismo tiempo, el turismo asociado, como en Columbia, combina historia, ocio y aspiración a hallazgos menores, pero simbólicos: “Cuando la gente está más informada y entiende la importancia y la seguridad que ofrece el oro… podría ser un tipo diferente de fiebre dorada al que leemos en la historia, ¿no?”

Consideraciones para participantes y observadores

Para quienes se suman a esta ola, existen advertencias. El oro continúa siendo difícil de extraer, incluso con buen equipo y en zonas históricas. Además, la valorización elevada implica que el retorno puede estar ya parcialmente reflejado. Expertos señalan que, aunque el metal mantiene fundamentos fuertes, hay riesgos de corrección.

Para quienes lo ven como pasatiempo, el valor reside más en la experiencia que en la rentabilidad garantizada. Para emprendedores del nicho, la clave es combinar pasión, contenido digital y diferenciación comercial.

La nueva “fiebre del oro” que vive California y otros rincones del mundo no solo es producto de los precios récord del metal. Es también el fenómeno de la convergencia entre exploración tradicional, redes sociales y emprendimientos del siglo XXI. Mientras la onza se acerca o supera los 4 000 dólares, buscadores como Matt James o empresarios como Cody Blanchard demuestran que el oro vuelve a brillar, aunque de una forma distinta. Más que minas a cielo abierto, hoy son transmisiones en línea, detectores de última generación y un público que mezcla nostalgia, curiosidad y esperanza.

Ian Cabrera
Ian Cabrera
Ian Israel Cabrera Navarro es un talentoso creador de contenido digital y profesional de la comunicación. Con 24 años y más de cuatro de experiencia, se especializa en locución, redacción de guiones para materiales audiovisuales y edición de video de alto nivel. Su enfoque claro, preciso y su compromiso con la calidad se reflejan en cada proyecto, posicionándolo como un creador que entiende y satisface las necesidades de su audiencia. Con un excelente dominio del inglés, habilidades sociales destacadas, facilidad para la oratoria y destreza en herramientas digitales, Ian es un activo invaluable para La Verdad Noticias, siempre en constante evolución y con la ambición de seguir creciendo en el ámbito de los medios digitales.
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