El embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez Enríquez, agradeció públicamente la respuesta solidaria de ciudadanos mexicanos y cubanos residentes en el país, quienes acudieron a donar alimentos y medicamentos para enviar a la isla, en medio del bloqueo petrolero impuesto por el gobierno de Donald Trump.

El diplomático visitó el centro de acopio instalado en el Zócalo de la Ciudad de México, acompañado de su esposa, Johana Tablada, segunda jefa de misión de la embajada, donde constató de primera mano la participación masiva de personas provenientes de distintos puntos del país.
Solidaridad ciudadana frente a una crisis internacional
Durante su recorrido, Martínez Enríquez expresó sentirse profundamente conmovido por la generosidad mostrada hacia el pueblo cubano. Señaló que la respuesta demuestra que, más allá de fronteras y posturas políticas, existe un compromiso humano que se activa cuando una nación atraviesa momentos difíciles.
El llamado fue impulsado por el Movimiento de Solidaridad Militante Va por Cuba y la Asociación de Cubanos Residentes en México José Martí, colectivos que organizaron la logística del acopio y convocaron a la ciudadanía bajo la consigna de que Cuba no está sola.
El embajador destacó que la participación no solo provino de comunidades cubanas, sino también de familias mexicanas que acudieron un sábado para aportar lo que estaba a su alcance. “Gracias es lo único que se me ocurre decir”, expresó, subrayando la humanidad y empatía demostradas por los asistentes.
Donativos que buscan aliviar el impacto del bloqueo
La campaña tiene como objetivo reunir medicamentos, alimentos no perecederos y artículos de primera necesidad, los cuales serán enviados a Cuba en los próximos días. El centro de acopio permanecerá abierto hasta el 22 de febrero, en un horario de 11:00 a 18:00 horas, con la intención de maximizar la cantidad de insumos recolectados.
Martínez Enríquez también reconoció el trabajo de voluntarios que participan de manera permanente en la recepción, clasificación y embalaje de los productos. Esta labor, señaló, es fundamental para garantizar que la ayuda llegue de forma organizada y eficiente a quienes más lo necesitan.
Asimismo, agradeció el respaldo de trabajadores del gobierno de la Ciudad de México, quienes colaboran en el traslado y resguardo de los donativos, fortaleciendo la cadena logística que hará posible el envío humanitario.

Lazos históricos entre México y Cuba
El embajador resaltó que este gesto solidario refleja una relación histórica de amistad entre México y Cuba, basada en el respeto mutuo y la cooperación. A su juicio, estas acciones ciudadanas son una muestra tangible de que los vínculos entre ambos pueblos trascienden coyunturas políticas.
La jornada reunió a cientos de personas provenientes no solo de la capital, sino también de otras entidades del país, quienes se sumaron a la colecta con pancartas, consignas de apoyo y cajas llenas de víveres. Para muchos asistentes, el acto representó una forma concreta de expresar rechazo a las medidas que afectan directamente a la población civil cubana.
Un mensaje de esperanza desde el Zócalo
Más allá del volumen de donativos, el diplomático enfatizó el valor simbólico del encuentro: una plaza pública convertida en espacio de cooperación internacional. Afirmó que este tipo de iniciativas envían un mensaje claro de respaldo al pueblo cubano y refuerzan la idea de que la solidaridad puede convertirse en una herramienta poderosa frente a la adversidad.

El embajador reiteró que cada aporte cuenta y que la respuesta observada en el Zócalo demuestra que aún existe una ciudadanía dispuesta a actuar desde la empatía. Para él, esta movilización es una señal de esperanza en tiempos marcados por tensiones geopolíticas y dificultades económicas.
Al cierre de la jornada, Martínez Enríquez insistió en que la ayuda recolectada no solo representa apoyo material, sino también un gesto de hermandad que fortalece el ánimo de millones de personas en la isla.


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