Suba en el S&P Merval y bonos en dólares
El mercado financiero argentino vivió una jornada positiva tras confirmarse que el Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la primera revisión del acuerdo alcanzado en abril. El índice S&P Merval cerró el viernes con una ganancia del 2,9%, ubicándose en 2.197.099 puntos, mientras que los bonos en dólares escalaron en promedio un 2%, reflejando la mayor confianza de los inversores ante el nuevo respaldo institucional.
Además, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street (ADRs) también reaccionaron de forma favorable, con incrementos que llegaron hasta el 5% en algunos papeles, como parte de un rebote generalizado en los activos de riesgo del país.
El contexto global de mayor estabilidad, sumado al aval del organismo internacional, generó un escenario de renovado interés por la deuda argentina, especialmente de cara a una licitación clave del Tesoro la próxima semana.
Expectativas por el desembolso de USD 2.000 millones
Uno de los puntos más destacados del anuncio del FMI fue la confirmación de un desembolso próximo por USD 2.000 millones, lo cual aliviaría las necesidades de financiamiento del Gobierno y reforzaría las reservas internacionales del Banco Central.
Este desembolso inmediato es parte del cronograma establecido en el acuerdo revisado con el organismo, y su concreción depende del cumplimiento de las metas fiscales y monetarias pactadas. La aprobación de la primera revisión indica que, hasta el momento, el Ejecutivo ha mantenido el rumbo comprometido, lo que brinda mayor previsibilidad en un año de alta incertidumbre económica y política.
Bonos y tasas en pesos: señales de calma
En el segmento en pesos, se observó una estabilidad en las tasas de interés que contribuyó a disminuir la tensión financiera local. La tasa de caución a un día se mantuvo en torno al 30% nominal anual, mientras que la de siete días se ubicó en 33%, muy cerca del rendimiento que ofrecen actualmente las Lecap del Tesoro.
Esta calma en el mercado de pesos llega en un momento clave: la próxima semana el Gobierno enfrentará una licitación decisiva en la que deberá renovar vencimientos por 11,1 billones de pesos. La percepción de riesgo se reduce si los inversores consideran que el respaldo del FMI garantiza cierto orden fiscal y monetario.
El dólar subió en el mercado oficial
Mientras tanto, el tipo de cambio oficial tuvo una leve alza. El dólar minorista cerró en $1.295 en las pizarras del Banco Nación, en línea con la dinámica gradual que viene manteniendo el Gobierno en el marco de su política de crawling peg.
Aunque en el mercado paralelo las cotizaciones se mantienen más volátiles, la estabilidad del dólar oficial contribuye a reforzar la percepción de control cambiario. No obstante, el foco de los analistas sigue puesto en la evolución de las reservas y en la capacidad del Gobierno para sostener el equilibrio entre emisión monetaria, inflación y presión sobre el tipo de cambio.
Confianza moderada en los mercados
Si bien el acuerdo con el FMI genera un efecto positivo inmediato, los especialistas advierten que la confianza del mercado sigue siendo frágil y depende de factores estructurales de fondo. El cumplimiento de las metas acordadas, la sostenibilidad del ajuste fiscal, y la evolución de los indicadores macroeconómicos serán claves para mantener el respaldo financiero.
En ese sentido, el buen desempeño de las acciones y bonos argentinos durante la semana es un reflejo de apuestas tácticas de corto plazo ante señales concretas de apoyo externo, pero aún lejos de consolidar una tendencia de largo plazo.
La mirada de los inversores también estará puesta en la reacción del Tesoro en la próxima licitación: una alta tasa de renovación de vencimientos sería interpretada como una ratificación de la confianza, mientras que un bajo rollover podría volver a encender alarmas en el frente fiscal.
Un respiro en medio de la tensión económica
En definitiva, la aprobación del FMI y el esperado desembolso de USD 2.000 millones ofrecen una ventana de alivio financiero en un contexto de restricciones severas. El repunte de los mercados refleja una dosis de optimismo, aunque condicionado a la continuidad del cumplimiento de metas y a la prudencia en la política económica.
Este respiro llega en un momento oportuno para el Gobierno, que se prepara para enfrentar importantes desafíos fiscales y financieros en el segundo semestre del año. Habrá que ver si este impulso se sostiene o si solo se trata de un rebote temporal dentro de un panorama todavía cargado de incertidumbre.


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