El Banco Mundial lanzó una severa advertencia el 10 de junio de 2025: las guerras comerciales y aranceles impulsados por la administración Trump recortarán drásticamente el crecimiento económico global y de EEUU. Mientras, CEOs y datos de consumidores en EEUU muestran un panorama más matizado.
Washington D.C. – La economía global y estadounidense enfrenta vientos en contra significativos, según el más reciente informe de Perspectivas Económicas Mundiales del Banco Mundial, publicado este martes. La institución ha rebajado de forma notable sus previsiones de crecimiento para 2025, citando directamente el «sustancial alza en las barreras comerciales» y la incertidumbre generada por las políticas arancelarias de la administración del presidente Donald Trump.
Las Cifras de la Desaceleración
El Banco Mundial proyecta ahora que la economía global crecerá solo un 2.3% en 2025, una caída considerable desde el 2.8% registrado en 2024. Para Estados Unidos, la previsión es aún más preocupante: se espera que la mayor economía del mundo crezca apenas un 1.4% este año, la mitad del 2.8% alcanzado en 2024 y una rebaja sustancial desde el 2.3% que la misma entidad había pronosticado para 2025 en enero.
Indermit Gill, economista jefe del Banco Mundial, advirtió que «sin una rápida corrección del rumbo, el daño a los niveles de vida podría ser profundo». Esta desaceleración no se limita a EEUU; se prevé que el crecimiento de China se ralentice al 4.5% (desde el 5% en 2024) y que la zona euro apenas avance un 0.7%. El Banco Central Europeo (BCE) también ha tomado nota, recortando recientemente los tipos de interés ante las sombrías perspectivas de crecimiento exacerbadas por los aranceles estadounidenses. Estas acciones demuestran cómo la política comercial de una sola gran economía puede tener un efecto dominó, deprimiendo el crecimiento a escala mundial.
«El mundo económico hoy se encuentra una vez más en turbulencias. Sin una rápida corrección del rumbo, el daño a los niveles de vida podría ser profundo.» – Indermit Gill, Economista Jefe del Banco Mundial.
Contraste: La Visión de los CEOs y los Consumidores
A pesar de estas advertencias de instituciones globales, el panorama entre los líderes empresariales y los consumidores en Estados Unidos parece ofrecer algunos matices. Una encuesta reciente de Chief Executive reveló que solo el 28% de los CEOs esperan una recesión en el corto plazo, una cifra que ha disminuido desde el 46% en mayo. De hecho, el 36% anticipa un crecimiento económico leve este año. Este optimismo relativo parece basarse en la expectativa de que la administración Trump logrará negociar acuerdos comerciales que mitiguen el impacto negativo de los aranceles y que las tasas de interés podrían reducirse.
Por otro lado, la Encuesta de Expectativas del Consumidor de mayo de 2025 de la Reserva Federal de Nueva York indica que los hogares esperan una disminución de la inflación a corto, mediano y largo plazo. Las expectativas sobre el mercado laboral también han mejorado ligeramente, aunque la confianza en encontrar un nuevo empleo rápidamente si se pierde el actual sigue por debajo de los promedios recientes. Los consumidores también prevén una ligera moderación en el crecimiento de sus gastos.
Esta divergencia entre las predicciones macroeconómicas globales y el sentimiento doméstico plantea interrogantes: ¿están los actores internos subestimando los riesgos o existe una resiliencia económica no capturada por los modelos globales? La respuesta podría definir la trayectoria económica en los próximos meses.
La Incertidumbre como Costo Adicional
Más allá del impacto directo de los aranceles, la forma «errática y agresiva» en que se implementan estas políticas comerciales –con anuncios sorpresivos, suspensiones y nuevas amenazas– crea un clima de incertidumbre que, según el Banco Mundial, desalienta la inversión empresarial. Esta imprevisibilidad se convierte en un costo económico adicional, dificultando la planificación a largo plazo y exacerbando la desaceleración.
Wall Street, por su parte, ha mostrado reacciones mixtas. Aunque las bolsas subieron el viernes pasado impulsadas por un informe de empleo mejor de lo esperado , la persistente amenaza de aranceles y las advertencias globales mantienen un velo de cautela sobre los mercados financieros.


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