Comprar una casa comienza muchas veces con una búsqueda sencilla: encontrar una propiedad que guste y calcular cuánto cuesta. El problema aparece cuando llega la pregunta más importante: ¿cómo pagarla? Para miles de trabajadores, Infonavit es una de las primeras alternativas, mientras que los bancos ofrecen créditos hipotecarios con diferentes tasas y condiciones.

No existe una respuesta que funcione para todos. La elección depende del salario, ahorro disponible, historial crediticio, precio de la vivienda y capacidad para cubrir una mensualidad durante varios años. También es necesario considerar el enganche, seguros, comisiones y el Costo Anual Total (CAT), no solamente la tasa anunciada.

¿Cuándo conviene comprar casa con Infonavit?

El crédito de Infonavit está dirigido principalmente a trabajadores formales que cotizan y cumplen con las condiciones establecidas por el instituto. Una de sus características importantes es que el trabajador puede aprovechar los recursos acumulados en su Subcuenta de Vivienda dentro del proceso de adquisición.

Otro elemento que puede marcar diferencia es la tasa. De acuerdo con los datos proporcionados, las tasas pueden comenzar desde 3.69% para trabajadores con ingresos de hasta 2.6 UMA. Esto puede representar una alternativa atractiva para personas con ingresos bajos o medios que cumplen con los requisitos correspondientes.

El instituto también contempla esquemas para facilitar el acceso a financiamiento y puede ofrecer plazos de hasta 30 años. Sin embargo, antes de tomar una decisión es indispensable conocer cuánto se pagará realmente durante toda la vida del crédito.

¿Cuándo podría convenir más un crédito bancario?

La historia cambia cuando el comprador tiene ingresos elevados, trabaja por cuenta propia o necesita financiar una vivienda cuyo precio supera el monto que puede obtener mediante Infonavit. En estos casos, una hipoteca bancaria puede ofrecer una alternativa diferente.

Los bancos suelen analizar comprobantes de ingresos, estados de cuenta, historial en Buró de Crédito y capacidad de pago. Para el comprador, esto significa que una persona que no cotiza ante el IMSS también puede solicitar financiamiento, siempre que cumpla los criterios de la institución.

El inconveniente es que generalmente se necesita dinero desde el inicio. El enganche puede representar entre 10% y 20% del valor de la vivienda, además de gastos notariales y otros costos relacionados con la operación.

Los datos proporcionados para 2026 ubican una tasa promedio bancaria de 11.42%, aunque cada institución ofrece condiciones distintas dependiendo del perfil del solicitante.

¿Cuánto pagarías por una casa de 1.5 millones?

Imaginemos que una persona encuentra una vivienda de 1 millón 500 mil pesos y tiene 150 mil pesos para cubrir un enganche equivalente al 10%. Necesitaría entonces financiar alrededor de 1 millón 350 mil pesos.

En un escenario a 20 años, los ejemplos proporcionados muestran diferencias entre instituciones. HSBC aparece con una tasa de 10.60% y CAT de 12.7%, mientras que Santander registra 10.50% y CAT de 12.7%. Banorte utiliza una tasa de 11.08% y CAT de 13.2%.

BBVA aparece con una tasa de 11.20% y CAT de 13.6%, mientras que Banamex utiliza 11.75% y CAT de 13.8%. Las mensualidades calculadas en estos escenarios rondan los 15 mil pesos, aunque pueden cambiar dependiendo de las condiciones concretas del solicitante.

La comparación deja una enseñanza importante: una diferencia pequeña en la tasa no cuenta toda la historia. El comprador también debe revisar cuánto dinero necesita entregar inicialmente y cuánto terminará pagando.

Infonavit vs banco: ¿qué debes comparar?

Antes de elegir, conviene colocar las dos alternativas sobre la misma mesa y revisar cinco elementos: tasa de interés, CAT, mensualidad, desembolso inicial y costo total del crédito.

También hay que considerar el plazo. Una mensualidad menor puede parecer atractiva, pero extender la deuda durante más años puede incrementar considerablemente el costo final.

En el caso de Infonavit, además, es necesario conocer las condiciones específicas que corresponden al nivel salarial del trabajador y el monto de financiamiento disponible. No basta con tomar como referencia la tasa mínima.

Por su parte, una oferta bancaria debe analizarse considerando seguros, comisiones, enganche y requisitos de ingresos. La mejor comparación es aquella que utiliza exactamente el mismo precio de vivienda y monto solicitado.

¿Qué pasa si Infonavit no alcanza para comprar la casa?

Hay trabajadores que descubren durante la búsqueda que el crédito disponible no alcanza para la propiedad que quieren. En ese escenario existe una alternativa conocida como Cofinavit, que permite combinar el financiamiento de Infonavit con un crédito otorgado por una institución bancaria.

El esquema puede ser útil porque permite aprovechar los recursos de la Subcuenta de Vivienda y complementar el financiamiento necesario para alcanzar un precio de compra mayor.

En 2026, Infonavit sigue siendo una alternativa relevante para trabajadores formales, pero la decisión debe tomarse después de revisar todas las condiciones del crédito y el costo total de la vivienda.