Los sismos, huracanes, inundaciones y otros fenómenos naturales representan un riesgo para las viviendas en México. Ante este escenario, ha surgido la pregunta: ¿las casas adquiridas con un crédito del Infonavit están preparadas para resistir un desastre?
La respuesta depende de factores como el diseño de la vivienda, los materiales, el tipo de suelo, las normas de construcción de cada región y el mantenimiento del inmueble. Aunque las viviendas financiadas por el Instituto deben cumplir con las disposiciones técnicas y reglamentos locales, ninguna construcción es completamente invulnerable ante un fenómeno extremo.
México todavía enfrenta retos para tener viviendas resilientes
El estudio Conexiones: Vivienda resiliente, elaborado por Hábitat para la Humanidad América Latina y el Caribe, señala que México registra un índice de exposición a amenazas naturales de 31%, mientras que sus códigos de construcción incorporan 53% de medidas relacionadas con resiliencia y sostenibilidad.
Una vivienda resiliente no solo debe ofrecer protección en condiciones normales, sino también contar con características que permitan reducir los daños durante una emergencia y facilitar la recuperación de las familias.
El análisis destaca que una vivienda adecuada debe considerar aspectos como habitabilidad, seguridad en la tenencia, servicios básicos, ubicación, accesibilidad y asequibilidad. Sin embargo, una casa puede cumplir con estas condiciones y aun así ser vulnerable frente a un sismo, inundación o deslave.
Por ello, el estudio plantea actualizar los reglamentos de construcción, mejorar la planeación urbana y brindar asistencia técnica a quienes construyen o modifican sus viviendas.
Incorporar medidas de resiliencia puede representar cerca de 3% adicional en el costo de inversión, pero la prevención puede reducir considerablemente las pérdidas económicas después de un desastre.
¿Las casas financiadas por Infonavit pueden resistir un desastre?
Las viviendas adquiridas mediante un crédito Infonavit deben cumplir con las normas y reglamentos de construcción correspondientes a la zona donde se encuentran. Esto significa que las condiciones estructurales deben considerar los riesgos presentes en cada región, como sismos, huracanes, vientos fuertes o inundaciones.
Sin embargo, cumplir con una norma no significa que una vivienda sea indestructible. Un fenómeno de gran magnitud, un suelo inestable, una inundación severa o problemas derivados de una mala construcción pueden provocar daños importantes.
Además de las condiciones estructurales, el mantenimiento es fundamental. El seguro de daños del Infonavit no cubre deterioros ocasionados por falta de mantenimiento, desgaste paulatino o problemas de compactación del terreno que se hayan agravado con el tiempo.
La protección también contempla un seguro de daños para determinados créditos hipotecarios. Entre los fenómenos que pueden estar cubiertos se encuentran terremotos, erupciones volcánicas, huracanes, inundaciones, tornados, granizo, explosiones, incendios, desplazamientos súbitos de terreno, caída de árboles y objetos provenientes de aeronaves.
En caso de que la vivienda resulte afectada, la aseguradora determina si existe una pérdida parcial o total. Cuando el inmueble puede seguir siendo habitable, se pueden cubrir las reparaciones correspondientes. Si el daño es considerado pérdida total y la vivienda queda inhabitable, pueden aplicarse las condiciones de liquidación del saldo del crédito establecidas por el seguro.
¿Cómo solicitar el seguro de daños del Infonavit?
Si tu casa sufrió daños por un desastre natural o un accidente súbito e imprevisto, debes reportarlo al Infonavit para iniciar el procedimiento del seguro de daños por siniestro. El aviso permite que el Instituto solicite la intervención de la aseguradora y un ajustador visite el inmueble para evaluar las afectaciones.
Para solicitarlo, el acreditado debe acudir a un Centro de Servicio Infonavit u oficina correspondiente y presentar el aviso de daños. Es importante hacerlo lo antes posible, ya que existe un plazo máximo para reportar el siniestro.
Entre los documentos que pueden solicitarse se encuentran una identificación oficial vigente, croquis de ubicación de la vivienda, fotografías de los daños, estado de cuenta del crédito, número telefónico y un presupuesto estimado de reparación. Dependiendo del caso, también puede requerirse un acta levantada ante el Ministerio Público o Protección Civil.
El crédito debe cumplir con las condiciones establecidas por el Instituto y el seguro. De acuerdo con la información proporcionada, el reporte puede realizarse siempre que no hayan transcurrido más de dos años desde el siniestro.
La cobertura no aplica de la misma manera para todos los financiamientos. Por ejemplo, el seguro de daños no corresponde a créditos Mejoravit ni Empleavit. En los créditos Cofinavit, la cobertura se limita a la parte financiada directamente por el Infonavit.
Por eso, si una vivienda sufrió daños, el acreditado no debe asumir que tendrá que pagar todas las reparaciones de su bolsillo. Lo recomendable es reportar el siniestro ante el Instituto, presentar la documentación y permitir que el ajustador determine el nivel de afectación.
La prevención también resulta fundamental. Mantener la vivienda en buenas condiciones, conocer los riesgos de la zona y revisar periódicamente la estructura puede ayudar a reducir los daños y proteger tanto el patrimonio como a las personas que habitan el inmueble.


TE PODRÍA INTERESAR