El mayor ahorro en el supermercado no ocurre en la tienda, sino antes de salir de casa. Te revelamos 10 trucos poco conocidos, desde la «planificación inversa» hasta cómo usar tu celular para que te devuelvan dinero después de pagar. Deja de gastar de más.
Ir al supermercado se ha convertido en una de las mayores fugas de dinero para las familias mexicanas. Entre la inflación, las compras por impulso y las tácticas de marketing de las tiendas, es fácil salir con un carrito lleno y la cartera vacía. Sin embargo, los expertos en finanzas personales y consumo inteligente no pagan de más. Utilizan una serie de estrategias y trucos, muchos de los cuales ocurren antes de poner un pie en la tienda, para optimizar cada peso. Aquí te revelamos 10 de esos secretos.
El plan maestro: Antes de pisar la tienda
El ahorro más significativo se logra con una buena planificación. La impulsividad es el enemigo número uno de tu presupuesto.
1. Usa el «Plan de Comidas Inverso»: El error común es hacer una lista de lo que quieres comer y luego buscar los ingredientes. Los expertos lo hacen al revés: primero, revisan los folletos de ofertas de las tiendas y hacen un inventario de lo que ya tienen en la despensa y el refrigerador. Luego, crean el plan de comidas de la semana basándose en los productos que están en descuento y en lo que necesitan agotar.
2. Crea una «Lista Inteligente» y Específica: No basta con anotar «leche». Anota «leche de 1 litro, marca de la tienda». Ser específico te obliga a ceñirte al plan y evita que caigas en la tentación de comprar productos más caros o en formatos que no necesitas.
3. Elige el Día y la Hora Correctos: No vayas al supermercado cuando tienes hambre o estás cansado, ya que eres más propenso a comprar por impulso. Además, investiga qué día de la semana tu banco ofrece los mejores descuentos o promociones en tu supermercado preferido y planifica tu compra grande para ese día.
Estrategias de combate: Dentro del supermercado
Una vez en la tienda, el objetivo es navegarla de forma eficiente y no caer en las trampas de marketing.
4. Compra por el Perímetro de la Tienda: Los supermercados están diseñados estratégicamente. En el perímetro suelen encontrarse los alimentos frescos y básicos: frutas, verduras, carnes, lácteos. Los pasillos centrales están repletos de productos procesados, envasados y, por lo general, más costosos y menos saludables.
5. Mira Arriba y Abajo del Estante: Las marcas más caras y populares pagan por estar a la altura de los ojos, que es donde miramos primero. Tómate un segundo para mirar en los estantes superiores e inferiores; ahí es donde suelen esconderse las marcas de la tienda y las mejores ofertas.
6. Abandona la Lealtad a las Marcas: La calidad de las marcas propias de los supermercados (marca libre) ha mejorado drásticamente. Optar por ellas en lugar de las marcas líderes puede representar un ahorro de entre un 30% y un 50% en tu cuenta final, sin sacrificar calidad en la mayoría de los productos.
Hacks digitales y de pago: La tecnología a tu favor
Tu smartphone puede ser tu mejor aliado para el ahorro.
7. Conviértete en un Cazador de Cupones Digitales: Antes de pagar, abre la aplicación de la tienda y busca cupones digitales. También puedes usar extensiones de navegador como Honey o Kepsa si compras en línea, que buscan automáticamente los mejores códigos de descuento.
8. Paga con la Tarjeta de Crédito Correcta: No todas las tarjetas son iguales. Utiliza una que ofrezca el mayor porcentaje de reembolso (cashback) o puntos en la categoría de supermercados. Revisa los beneficios de tus tarjetas y designa una específicamente para estas compras.
9. Escanea tu Recibo para Obtener Reembolsos: ¡No tires el ticket! Después de pagar, usa aplicaciones como Fetch, Ibotta o Receipt Hog. Simplemente tomas una foto de tu recibo y la app te recompensa con puntos o dinero en efectivo que puedes canjear por tarjetas de regalo u otros beneficios. Es dinero extra por una compra que ya hiciste.
«Al preparar el plan de comidas para la semana, es importante hacer un inventario de lo que ya tienes a mano y elaborar tus recetas y lista de compras a partir de ahí.» – Consejo de Jill Sirianni, experta en finanzas.
10. Compara Precios por Unidad: No te dejes engañar por el tamaño del empaque. Usa la calculadora de tu teléfono para dividir el precio total entre la cantidad (gramos, litros, unidades) y obtener el «precio por unidad». A veces, el envase más grande no es el más barato.


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