Julio César Chávez Jr.: del encierro al ring en cuestión de horas
La noticia sorprendió a propios y extraños. Apenas unas horas después de abandonar el Centro Federal de Readaptación Social número 11, donde pasó seis días bajo prisión preventiva, Julio César Chávez Jr. volvió a los reflectores. Esta vez no en una sala de audiencias, sino en el lugar que lo ha acompañado desde su infancia: un gimnasio de boxeo.
El Coliseo Boxing Club de Hermosillo abrió sus puertas al excampeón mundial, quien llegó enfundado en camiseta del club, pants azul, tenis rojos y guantes del mismo tono. El hijo de la leyenda mexicana, Julio César Chávez, golpeaba con fuerza la pera de boxeo mientras las cámaras registraban su inesperado regreso al entrenamiento.
La liberación que abrió paso a su regreso deportivo
Chávez Jr. fue liberado la tarde del domingo, después de permanecer detenido como parte de una investigación por delitos de delincuencia organizada y tráfico de armas. Su abogado, Rubén Fernández Benítez, confirmó que el púgil ya se encuentra en casa con su familia en Hermosillo, acompañado de su esposa, su madre y una tía.
Sin embargo, la libertad del boxeador está lejos de ser absoluta. La resolución judicial establece que no podrá salir del país sin autorización y deberá cumplir con medidas cautelares mientras continúa el proceso penal en su contra.
Proceso penal y acusaciones graves
Durante la audiencia inicial, la Fiscalía General de la República presentó 21 datos de prueba en su contra. Entre ellos destacan escuchas telefónicas que lo vinculan con Néstor Isidro Pérez Salas, alias El Nini, jefe de seguridad del Cártel de Sinaloa, así como reportes de la DEA que lo señalan como sujeto de investigación.
Incluso, los fiscales presentaron el hallazgo de una bata de boxeo con su nombre en una propiedad ligada a Pérez Salas. Pruebas que, de confirmarse, podrían dejar a Chávez Jr. con un futuro incierto y una condena de entre cuatro y ocho años de prisión.
Una fecha clave: la audiencia del 24 de noviembre
El camino legal de Chávez Jr. no ha terminado. La próxima audiencia está programada para el 24 de noviembre, donde se revisarán los avances de la investigación complementaria. Será una cita decisiva para determinar si el boxeador permanece en libertad o si enfrenta un panorama aún más complicado dentro de las cárceles mexicanas.
Entre la sombra de la justicia y el brillo del ring
La imagen de Chávez Jr. entrenando en Hermosillo simboliza la dualidad de su presente: un atleta que intenta mantener viva su carrera deportiva mientras enfrenta un proceso legal que podría marcarlo de por vida.
En medio de las acusaciones, su regreso al gimnasio es también un intento de mostrar fortaleza y disciplina, elementos que lo acompañaron desde su debut profesional. Para muchos, fue una postal cargada de nostalgia: el hijo del gran campeón mexicano golpeando una pera, como si buscara también noquear a los fantasmas que hoy lo persiguen.
Un regreso inesperado en Hermosillo
El caso de Julio César Chávez Jr. no es solo un episodio judicial, sino también un reflejo de cómo la vida de un deportista puede oscilar entre la gloria del ring y la incertidumbre de los tribunales. Hoy, Hermosillo fue testigo de un regreso inesperado, aunque el verdadero combate del excampeón mundial apenas comienza y se librará en la corte el próximo mes de noviembre.


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