El turismo gastronómico se ha convertido en una fuerza imparable. Para casi un 20% de los viajeros, la comida ya no es un complemento del viaje, sino el destino en sí mismo. Y aunque las capitales culinarias consagradas como Roma, París o Tokio siempre tendrán su lugar, un nuevo grupo de ciudades y regiones está emergiendo en el radar de los foodies más exigentes y de los chefs de renombre mundial.
En 2025, viajar para comer significa mirar más allá de lo obvio. Se trata de buscar la autenticidad, la innovación y, sobre todo, el sabor en lugares inesperados. Estos son los cinco destinos que están redefiniendo el mapa culinario global.
1. Santiago, Chile: Fuego, tierra y mar
La escena culinaria de Santiago está explotando con una identidad ferozmente local. Liderada por restaurantes como Boragó, que cocina con ingredientes endémicos de todo Chile, la ciudad se ha convertido en un laboratorio de sabores. Una de las experiencias más memorables que relatan los chefs es comer cordero cocido lentamente sobre una hoguera durante horas, servido con guarniciones que cambian según la temporada. Es una cocina dramática, conectada con el paisaje y profundamente arraigada en la tierra. Olvídate de las importaciones; en Santiago, el lujo está en lo que crece en su propio patio trasero.
2. Guadalajara, México: El corazón auténtico del sabor mexicano
Mientras la Ciudad de México acapara los titulares internacionales, Guadalajara, la segunda ciudad del país, se ha consolidado silenciosamente como un destino gastronómico de primer nivel. Es el lugar de nacimiento del tequila y el mariachi, y su cocina es igualmente emblemática. Aquí, la tradición es sagrada, desde las tortas ahogadas (sándwiches de cerdo ahogados en salsa de chile) hasta la birria (un guiso de carne especiado y cocido a fuego lento). Chefs y viajeros acuden a Guadalajara en busca de una experiencia mexicana más auténtica y menos influenciada por las tendencias globales, encontrando un sabor que es a la vez rústico y profundamente sofisticado.
3. Kuala Lumpur, Malasia: El crisol de sabores de Asia
A menudo descrita como la «prima más relajada» de Singapur, Kuala Lumpur ofrece una de las escenas de comida callejera más diversas y deliciosas del mundo a una fracción del costo. Es un crisol de influencias malayas, chinas e indias, lo que resulta en una explosión de sabores en cada esquina. Desde el roti canai (un pan plano hojaldrado servido con curry) en un puesto callejero hasta un complejo laksa (sopa de fideos picante), «KL» es un paraíso para los que viajan con el estómago. Su atractivo radica en la accesibilidad de una comida increíblemente buena, sin la necesidad de reservas con meses de antelación.
4. Alentejo, Portugal: El secreto rústico y mágico de Europa
Mientras Lisboa recibe elogios por sus tabernas y mariscos, la región rural del Alentejo se mantiene como un secreto mágicamente por descubrir. Esta vasta y soleada región es el corazón agrícola de Portugal, conocida por su aceite de oliva, sus alcornoques y, sobre todo, sus vinos robustos. El turismo aquí es lento y deliberado. Imagina alojarte en una finca encalada entre viñedos, donde los chefs cocinan cerdo a la parrilla bajo la luz de la luna, servido con vino de la propia finca. Es un retorno a lo esencial: productos de alta calidad, técnicas de cocina sencillas y un entorno de una belleza tranquila y virgen.
5. Medellín, Colombia: Excelencia culinaria con un valor insuperable
La transformación de Medellín también ha sido gastronómica. La ciudad ha emergido como un destino donde la excelencia culinaria y la asequibilidad van de la mano. En una encuesta reciente de Time Out, Medellín encabezó los rankings de asequibilidad, con un 89% de los locales afirmando que salir a cenar sigue siendo accesible. Esto, combinado con el acceso a uno de los mejores cafés del mundo a precios locales, la convierte en una propuesta irresistible. La escena va desde restaurantes innovadores en el barrio de El Poblado hasta mercados locales que ofrecen frutas exóticas que nunca antes has visto.
La conclusión es clara: para encontrar las experiencias culinarias más emocionantes de 2025, hay que atreverse a explorar. Estos destinos demuestran que el futuro de la comida no está solo en las capitales consagradas, sino en los lugares donde el sabor está intrínsecamente ligado a la identidad, la cultura y la tierra.


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