Llantas con poca o mucha presión: el riesgo en temporada de calor

Las altas temperaturas pueden afectar la presión de las llantas y aumentar el riesgo de accidentes. Estas son las consecuencias y cómo evitar problemas.

Las altas temperaturas no solo afectan a las personas durante la temporada de calor. También pueden convertirse en un problema para los automovilistas, especialmente cuando las llantas no tienen la presión adecuada.

Los neumáticos son el único punto de contacto entre el vehículo y el pavimento, por lo que cualquier variación en la presión puede alterar la estabilidad, el frenado y hasta el consumo de gasolina. Durante los días más calurosos, el riesgo aumenta porque el aire dentro de las llantas se expande debido al calor.

Esto provoca que muchos conductores se preocupen al notar que la presión sube varios PSI después de manejar bajo el sol. Sin embargo, expertos señalan que el verdadero peligro aparece cuando las llantas circulan constantemente con niveles incorrectos de aire.

¿Qué pasa con las llantas cuando hace mucho calor?

La presión de una llanta se mide en PSI, es decir, libras por pulgada cuadrada. Cada fabricante establece la cantidad ideal dependiendo del tamaño y peso del vehículo.

De forma general, muchos autos pequeños utilizan alrededor de 30 PSI, vehículos medianos 36 PSI y camionetas o autos más grandes cerca de 42 PSI. Esa presión debe revisarse siempre “en frío”, antes de manejar o cuando el vehículo lleva varias horas detenido.

En temporada de calor, el aire se expande naturalmente y puede aumentar entre 3 PSI o más mientras se conduce. Aunque esto puede parecer alarmante, fabricantes como Michelin explican que los autos ya están diseñados considerando esas variaciones de temperatura.

Por eso, los especialistas recomiendan no sacar aire de las llantas cuando aumente la presión por el calor, ya que eso puede provocar un desequilibrio cuando los neumáticos vuelvan a enfriarse.

Las altas temperaturas pueden afectar la presión de las llantas y aumentar el riesgo de accidentes.
Las altas temperaturas pueden afectar la presión de las llantas y aumentar el riesgo de accidentes.

Consecuencias de traer las llantas con poca presión

Una de las fallas más comunes es manejar con las llantas bajas de aire. Aunque a simple vista el vehículo puede parecer normal, esto genera varios problemas.

Cuando la presión es demasiado baja, el auto necesita más esfuerzo para avanzar y eso provoca un mayor consumo de gasolina. Además, el neumático se desgasta más rápido en los costados y aumenta el riesgo de sufrir un reventón, especialmente sobre pavimento caliente.

Muchos conductores también notan que el volante se siente más pesado y que el vehículo tarda más en frenar. En curvas o maniobras rápidas, la falta de presión puede hacer que el conductor pierda estabilidad y control del automóvil.

¿Qué ocurre si las llantas tienen demasiado aire?

El exceso de presión tampoco es bueno y puede convertirse en un problema serio durante la temporada de calor.

Cuando una llanta tiene demasiado aire, el centro del neumático soporta casi todo el contacto con el pavimento. Eso provoca un desgaste irregular y reduce considerablemente su vida útil.

Además, el vehículo rebota más al pasar topes o baches, haciendo la conducción más incómoda y menos segura. También disminuye la tracción, sobre todo en calles mojadas, aumentando el riesgo de derrapes o pérdida de control.

Especialistas señalan que una llanta sobreinflada suele verse más rígida, tensa o abultada en los costados, una señal que no debe ignorarse.

¿Cómo revisar correctamente la presión de las llantas?

Los expertos recomiendan revisar la presión al menos una vez por semana durante temporadas de calor intenso.

La medición debe hacerse cuando las llantas estén frías, preferentemente por la mañana. También es importante utilizar un medidor confiable o acudir a una vulcanizadora o taller especializado.

La presión correcta suele encontrarse en el manual del vehículo o en una etiqueta ubicada en la puerta del conductor.

El calor aumenta el riesgo de accidentes

Aunque muchas personas no le dan importancia, una presión incorrecta puede convertirse en un riesgo de seguridad importante. Las altas temperaturas elevan el desgaste de las llantas y aumentan las probabilidades de fallas en carretera. Esto es todavía más peligroso durante viajes largos o cuando el pavimento alcanza temperaturas extremas.

Por esa razón, especialistas recomiendan revisar las llantas antes de salir a carretera, especialmente en vacaciones o fines de semana largos.

Mantener la presión adecuada no solo ayuda a ahorrar gasolina, también puede evitar accidentes y prolongar la vida útil de los neumáticos.

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