Hyundai estaría lista para devolver a la vida uno de sus deportivos compactos más recordados. De acuerdo con información publicada por Autocar, la marca surcoreana ya trabaja en el regreso del i30 N, el hot hatch que se ganó un lugar entre los entusiastas por su carácter radical y su enfoque en el manejo puro.
El modelo formó parte de la primera gran ofensiva de la submarca N, junto con el Veloster N, ambos desarrollados bajo la dirección técnica de Albert Biermann, ex jefe de ingeniería de BMW M.
Ese origen explica por qué el i30 N destacó por su chasis, respuesta del motor y una conducción pensada para quienes buscan sensaciones deportivas reales.
La reestructuración de la familia N de Hyundai
En 2024, Hyundai decidió retirar de su catálogo al i20 N y al i30 N, una decisión que sorprendió a los seguidores de la marca. El movimiento respondió a una estrategia clara: reposicionar a la división N como un referente en vehículos eléctricos de alto desempeño.
Esa nueva etapa está encabezada actualmente por los Ioniq 5 N e Ioniq 6 N, modelos que demostraron que el desempeño deportivo también puede existir en la era eléctrica. Sin embargo, todo indica que Hyundai no quiere dejar atrás por completo su herencia de combustión.
Un nuevo i30 N con sistema híbrido
Según fuentes cercanas a la marca citadas por Autocar, Hyundai ya desarrolla una nueva generación del i30 N, que podría regresar con un tren motriz híbrido de alto rendimiento. La idea sería conservar el espíritu deportivo del modelo, pero adaptarlo a las nuevas regulaciones de emisiones y a las tendencias del mercado global.
Este enfoque permitiría combinar la respuesta inmediata de un motor eléctrico con la emoción de un propulsor a combustión, sin sacrificar el carácter agresivo que distingue a los modelos N.
Pruebas con un prototipo basado en el Veloster
Hyundai confirmó que actualmente prueba un prototipo especial construido sobre la base del Veloster, el cual sirve como plataforma de desarrollo para un nuevo motor destinado a futuros modelos N.
Los ingenieros de la marca describen este propulsor como un bloque de altas revoluciones y alto rendimiento, impulsado por combustión interna. Esto deja claro que, pese al avance de la electrificación, Hyundai no planea abandonar por completo los motores tradicionales en su división deportiva.
Hyundai no renuncia a la gasolina en sus deportivos
De forma paralela, la firma surcoreana reconoció que busca desarrollar un motor que cumpla con los estándares actuales de rendimiento y emisiones, pero que también pueda fabricarse en masa sin complicaciones.
Este planteamiento apunta a la creación de un nuevo deportivo a gasolina, producido en volúmenes relativamente altos, lo que refuerza la idea de que el i30 N podría convertirse en el puente entre la vieja escuela del desempeño y la nueva era híbrida.
Si los planes se concretan, el regreso del Hyundai i30 N marcaría un nuevo capítulo para la división N, combinando sensaciones deportivas tradicionales, tecnología híbrida y una visión más sostenible, sin perder el ADN que lo convirtió en un referente entre los hot hatch modernos.
