El crecimiento del parque vehicular eléctrico en México ha dejado como duda, cuánto cuesta realmente usar un auto eléctrico en el día a día. Y es que, más allá del precio de compra, el mantenimiento y el gasto cotidiano son factores que se debe considerar, pues a la larga también impactan en el bolsillo.
A diferencia de los esquemas tradicionales, el mantenimiento de un vehículo eléctrico no responde a un gasto uniforme ni a visitas constantes al taller. Entender cómo se distribuyen los servicios y qué se revisa con mayor frecuencia permite dimensionar mejor el costo real de tener uno.
¿Qué mantenimiento requiere un auto eléctrico?
Los autos eléctricos requieren menos intervenciones mecánicas que los vehículos de gasolina. Algunas marcas han eliminado calendarios rígidos, mientras que otras mantienen revisiones programadas con un enfoque preventivo.
En la práctica, los servicios más comunes se concentran en componentes de desgaste normal, como llantas, filtros de aire de la cabina, plumillas de limpiadores y revisiones generales de software y diagnóstico. En periodos más largos también se revisa o sustituye el líquido de refrigeración que mantiene la batería en una temperatura adecuada.
“No es un servicio como el de un coche de gasolina; muchas veces es diagnóstico y revisión”, explica Eugenio Grandio, presidente de la Electro Movilidad Asociación (EMA). Esto implica que el costo del mantenimiento no se traduce en un pago fijo ni en servicios idénticos para todos los usuarios.
Uno de los mayores miedos al considerar un auto eléctrico es el reemplazo completo de la batería. Sin embargo, en la experiencia observada en México, este escenario no es común.

¿Cuánto cuesta usar un eléctrico todos los días?
Más allá del taller, el gasto cotidiano forma parte esencial del costo de uso. De acuerdo con el podcast Cuéntame de Economía de Expansión, recorrer 100 kilómetros en un auto eléctrico tiene un costo aproximado de entre 25 y 40 pesos, combinando carga en casa y estaciones públicas.
Este monto contrasta con el gasto en gasolina de un vehículo tradicional y se vuelve uno de los principales atractivos para quienes usan el auto de manera intensiva en ciudad.
A este gasto se suma la infraestructura para la carga doméstica. Aunque el cargador tipo wallbox suele incluirse con la compra del vehículo, la instalación profesional representa un desembolso cercano a los 20,000 pesos. Se trata de un costo asociado al uso del auto, no de un gasto recurrente de mantenimiento.

¿Cuánto se paga en mantenimiento programado?
Para dimensionar el mantenimiento a largo plazo, Expansión realizó un comparativo con los programas de servicio del BYD Dolphin Mini, como modelo de entrada, y el BYD ATTO 8, como opción de gama alta.
En el caso del BYD Dolphin Mini, el esquema contempla 10 servicios programados a lo largo de más de 180,000 kilómetros. Al sumar todos los mantenimientos, el gasto total asciende a 25,700 pesos, con un promedio de 2,570 pesos por visita. Este monto incluye revisiones básicas y servicios que incorporan cambios de líquidos y aceite de transmisión.
Para el BYD ATTO 8, el programa considera también 10 servicios hasta los 150,000 kilómetros. El costo total alcanza 65,234 pesos, lo que equivale a un promedio de 6,523 pesos por servicio. La diferencia se explica por la mayor complejidad del vehículo y por servicios más amplios en ciertos intervalos.
Estos datos permiten tener una referencia clara del mantenimiento programado de un auto eléctrico en México. Aunque el gasto no es idéntico en cada visita, el costo total suele ser más predecible y, en muchos casos, menor al de un vehículo de combustión a lo largo de su vida útil.


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